Mostrando entradas con la etiqueta SENTIMIENTOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SENTIMIENTOS. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de mayo de 2022

Discípulos de Mengele


Como ya no basta con convertir el planeta en pasto de la codicia, necesitan convertir el cuerpo en el último nicho de mercado

Estamos asistiendo, en medio de una sobrecogedora pasividad social, a uno de los fenómenos más monstruosos de la historia humana. 

Con el argumento de que la expresión de los ‘sentimientos’ es la expresión de la verdad, se está imponiendo la creencia desquiciada de que podemos prescindir de nuestra realidad biológica, borrar las diferencias sexuales y elegir nuestro ‘género’ dentro de un supermercado de ofertas tentadoras que atienden nuestros ‘sentimientos’ específicos. 

Esta noción aberrante de ‘autodeterminación de género’, infiltrada venenosamente en las nuevas generaciones a través de la propaganda sistémica, está a punto de ser reconocida legalmente en nuestro país, después de que en otros haya infligido una pavorosa devastación antropológica. Una devastación de la que son plenamente conscientes muchos de nuestros ‘intelectuales’ progresistas, que sin embargo callan ignominiosamente, por temor a ser estigmatizados.

sábado, 19 de diciembre de 2020

Chequea tu corazón


Sin ayuda de Dios es fácil que el corazón no cumpla su misión, igual que ocurre con la inteligencia y la voluntad

Amar es querer el bien para otro (Aristóteles)

Una persona con el corazón corrompido, es difícil que actúe bien, porque no sabe amar; es un enfermo interior; cabe el arrepentimiento y la sanación del corazón. Si se usan bien la libertad y la capacidad de amar se puede llegar a cotas altas de felicidad; para ello se necesita saber lo que está bien y lo que está mal, lo verdadero y lo falso.

Introducción

Estudiamos la inteligencia, la voluntad y la afectividad en las personas; al abordar la afectividad se piensa en el corazón. Tratamos con detalle este aspecto por el interés que en la sociedad actual se percibe. San Josemaría dice en la homilía El Corazón de Cristo, paz de los cristianoscuando en la Sagrada Escritura se habla del corazón, no se trata de un sentimiento pasajero, que trae la emoción o las lágrimas. Se habla del corazón para referirse a la persona que, como manifestó el mismo Jesucristo, se dirige toda ella −alma y cuerpo− a lo que considera su bien: porque donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón.
[…]. Al 

martes, 28 de mayo de 2019

El sentimiento solo no mantiene el amor

La fidelidad es algo positivo, no es “aguantar”, ni ir tirando. Por eso, si uno no está dispuesto a esforzarse, o será infiel o se dedicará a “aguantar”
Hace algún tiempo, hablando con unos directivos sobre la relación de pareja, ponían en duda que en la actualidad la fidelidad fuera posible. Decían que era muy difícil −casi imposible− ser fiel, y que nos teníamos que hacer a la idea de que eso era así: se trataba de un hecho innegable.

viernes, 18 de enero de 2019

Si de verdad me quiere

Actualmente, la confusión entre sentimiento y cariño está haciendo que muchas personas no sepan lo que es querer, y al no saberlo, lo lógico es que fracasen en sus cariños.
Hay una película que a mí me pareció deliciosa, no sé si la habrán visto. Se llama El Violinista en el Tejado. Trata de un matrimonio de judíos en la Rusia de los zares. En un momento dado se les va a casar su hija mayor. Tiene alrededor de 25 años. La chica está ilusionadísima con el hecho de contraer matrimonio con el amor de su vida. 

viernes, 12 de octubre de 2018

Hacia un equilibrio emocional

Interesante reflexión de Rafael Sanz, médico y teólogo:: Existen muchos tipos de depresiones (endógenas, exógenas o reactivas, neuróticas, etc), no siempre resulta fácil identificarlas y suelen ir asociadas a otros trastornos. 

Pero si tuviéramos que buscar un elemento común a todas ellas, con el riesgos que esto implica, diríamos que están muy relacionadas con un modo de ser, con un tipo de personalidad. Se trata de personas negativas, preocuponas, hipersensibles y muy sufridoras; todo lo cual hace que tengan más facilidad de romperse.

miércoles, 24 de enero de 2018

¡Reivindiquemos el corazón!

“Esconder el corazón en el sótano del edificio −como en décadas anteriores− no es apropiado, porque entonces el corazón acaba explotando… y los sentimientos inundan todas las plantas del edificio”.
Esta semana hemos comenzado los I-WiL Lunch del 2018 con una interesantísima sesión del filósofo, teólogo, profesor de la Universidad Ramón Llull y sacerdote Ignasi Fuster, sobre “El valor de los afectos y la redención del corazón”. Como digno sobrino de Valentín Fuster, habló del corazón, si bien no como músculo, sino como centro de la existencia humana. Os resumo algunas de las ideas y aportaciones más relevantes.
1. ¿Qué es el corazón? No estamos hablando del corazón como órgano o músculo, aunque los movimientos que este desarrolla tienen que ver con nuestro tema de hoy: sístole o recibir; diástole o dar. Hay estudios que identifican la sístole como el momento en que percibimos, por ejemplo, las emociones ajenas de manera más intensa que durante la diástole, o momento de relajación del corazón-músculo. 

martes, 16 de enero de 2018

Estrategias de amor

Escribe Javier Vidal-Quadras: ¿Cómo se educan los sentimientos? Me temo que no hay otro camino que el de la virtud, la adquisición de hábitos buenos
C.S. Lewis, el autor de “Las Crónicas de Narnia”, entre sus muchas obras, escribió un opúsculo denominado “La Abolición del Hombre” en el que afirma: “sin la ayuda de sentimientos orientados, el intelecto es débil frente al organismo animal. 
Yo jugaría antes a las cartas con un hombre escéptico respecto a la ética pero educado en la creencia de que “un caballero no hace trampas” que con un intachable filósofo moral que haya sido educado entre estafadores. En medio de una guerra no serán los silogismos los que mantendrán firmes los nervios y los músculos tras tres horas de bombardeo. El sentimentalismo más burdo hacia una bandera, un país o un regimiento sería más útil”.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Cultivar la empatía

La educación emocional empieza por conocerse uno a sí mismo. Saber las aptitudes y las limitaciones que uno tiene; las cosas para las que está dotado y aquellas que no sabe manejar. Si uno se sabe tímido, tiene que luchar por adquirir habilidades en la comunicación interpersonales. Si otro se reconoce inestable en lo emocional, tiene que poner los medios para tener más equilibrio psicológico. Catalogar lo propio con orden. Casi nada. Y saber que el amor de la pareja tiene un alto porcentaje de artesanía psicológica.

Después, tener claro cómo aprender a expresar sentimientos. Estos tienen distintos lenguajes y presentan una cierta versatilidad, que deben unirse en un concepto claro. Saber llamarla a las cosas afectivas por su nombre. Y aquí asoma un mosaico frondoso. Porque no debemos perder de vista que el amor es el príncipe de los mitos y que en el imaginario colectivo está palabra es mágica… llena de fuerza, maravillosa… No debemos olvidar la empatía, ese saber ponerse en el lugar del otro y entender qué pasa por su cabeza y su corazón. El amor maduro aterriza en lo concreto. Pasar de lo carismático a la convivencia diaria. Vamos con ello:

miércoles, 1 de marzo de 2017

(pos)verdades y mentiras

Dicen que estamos en la era de la posverdad, en la que cualquier cosa que me guste más que la misma verdad será más verdad.
Que las hamburguesas son mejores en las fotos que en la realidad, todo el mundo lo sabe. Incluso la casi-súper-poderosa McDonald’s no tiene inconveniente en reconocerlo. Todo el mundo lo sabe −y los de la empresa del payaso también−: por más mentiras que se acumulen, la suma de todas nunca es una verdad. 
Y lo reconocen. ¿Se imaginan vender unos bocadillos raquíticos, con un trozo de queso más propio del Blandi Blub que del derivado de la leche y con un poco de lo que llaman carne que parece que no se atreva a asomarse entre pan y pan? Es cuestión no solo de marketing, sino también de estética. ¿O no?

lunes, 13 de febrero de 2017

La era de la posverdad, la posveracidad y la charlatanería

Los hechos objetivos no están de moda; lo que importa es la “posverdad”, es decir, las emociones o sentimientos personales en la percepción de la audiencia.
La consecuencia inmediata es la posveracidad desconfiada, y en ocasiones la charlatanería.
El año que ha concluido hace pocas semanas ha sido catalogado por muchos periodistas y analistas políticos como el año de la posverdad. Este término es la traducción de post-truth elegida en noviembre como palabra del año 2016 por Oxford Dictionaries. Su significado se refiere a algo que denota unas circunstancias en las que los hechos objetivos son menos influyentes, en la formación de la opinión pública, que la apelación a las emociones y creencias personales. Bajo estos términos, quien desee influir en la opinión pública deberá concentrar sus esfuerzos en la elaboración de discursos fáciles de aceptar, insistir en lo que puede satisfacer los sentimientos y creencias de su audiencia, más que en los hechos reales.

martes, 29 de noviembre de 2016

La excelencia del amor humano

Escribe Juan Manuel de Prada: Seguramente no exista, entre todas las aspiraciones humanas, otra más noble que la de amar y ser amado. Una vida sin amor es una vida sin sustancia y sin norte, condenada a la esterilidad y a la desesperación. Muchas son las expresiones del amor humano, de esa necesidad que las personas tienen de estar ligadas entre sí, de vivir unas por otras y para otras, de encontrar esa comunión que restablece la armonía de todo lo creado. 

Lope de Vega, en un soneto célebre, acertó a describir ese cataclismo interior que se produce en cada uno de nosotros cada vez que nos enamoramos: «Desmayarse, atreverse, estar furioso… […] ¡Esto es amor! Quien lo probó lo sabe». Pero la fuerza arrasadora de ese cataclismo que describe Lope no garantiza, bien lo sabemos, su duración. Ese estado de excitación o embriaguez de los sentidos que describe Lope corre el riesgo de desvanecerse como una ilusión cuando choca con las rutinas de la vida. La intimidad cotidiana resta brillo a las cualidades del ser amado; y, al mismo tiempo, hace resaltar sus imperfecciones y miserias. 

sábado, 20 de agosto de 2016

Lo inmediato versus lo importante

C.S. Lewis publicó en 1942 un ameno libro, que recomiendo vivamente al lector. Se titula Cartas del diablo a su sobrino, en inglés “The Screwtape Letters”. Son eso, cartas que un diablo veterano escribe a su sobrino, un diablo novato, que se está estrenando en el arte de tentar a los humanos. Alguien escribió que no estaba claro que Lewis fuese un buen conocedor de los demonios, pero que, sin duda, conocía muy bien a los humanos.
En la primera carta, Screwtape aconseja aWormwood, su mentorizado, que no se le ocurra dar argumentos filosóficos al humano que le he tocado, porque, dice, debe estar acostumbrado, desde niño, a tener en su cabeza una docena de filosofías incompatibles, y si se empeña en despertar su razón, el resultado puede ser desastroso (para el diablo, claro). Su consejo es que inculque a su humano un interés exclusivo por lo que tiene cerca, por lo que le entra por los sentidos.Y le cuenta una historia.

miércoles, 29 de junio de 2016

Sentimentalismo tóxico

El discurso de Dalrymple es muy claro: la sustitución de la lógica racional por el sentimentalismo pseudo (auto) compasivo no depara más que injusticia, violencia y brutalidad. Las principales víctimas son los niños, podridamente mimados por una educación huera de virtudes y exigencia, pero también sale perdiendo la sociedad en su conjunto con sus industrias de lagrimeo mediático, de construcción victimaria pret-a-porter, y de limosneo irreflexivo. Ello llega, lamentablemente, hasta la misma acción supuestamente ilustrada en la política y en la judicatura, quedando la justicia, la equidad o la imparcialidad arrumbadas en el trastero de los recuerdos.

sábado, 28 de mayo de 2016

Educar en la delicadeza

Leemos en el blog de Carlos Goñi:
La delicadeza es la forma adecuada de instalación en el mundo. Sus actitudes propias son el pudor, que hace que yo salvaguarde mi intimidad; la generosidad, que hace que el exterior se enriquezca con mi mundo interior, y la atención, que hace que yo salga de mí para atender a los demás. ¿Demasiada filosofía? La necesaria para comenzar a educar en la delicadeza.

miércoles, 9 de marzo de 2016

La inmadurez sentimental del hombre


La vida consiste en un aprendizaje continuo. Una de las piedras angulares de la educación es tener conciencia de las propias limitaciones. La cultura abarca muchos campos, que se abren en abanico en distintos terrenos. 
Vengo observando desde hace un cierto tiempo un fenómeno que me llama poderosamente la atención: la falta de madurez afectiva en hombres jóvenes, que van de los veintitantos años largos en adelante, que no saben gestionar de forma sana el mundo de las emociones.
La educación sentimental es una pieza clave de la cultura. Difícilmente una persona podrá alcanzar una adecuado desarrollo psicológico si no sabe educar y enfocar de forma sana los sentimientos. Vivimos en una época de intensa incultura afectiva en el hombre (que no en la mujer), que se manifiesta de modos muy diversos: infidelidad de muchas parejas, consumo de sucedáneos sentimentaloides, amores ficticios, relaciones frágiles que se rompen y se recomponen y se vuelven a romper, rupturas traumáticas, amores eólicos y mucho desamor en nuestro entorno.

viernes, 14 de agosto de 2015

Love 2.0

Barbara Fredrickson, catedrática de psicología de Carolina del Norte (EE UU) desmitifica el concepto de amor, lo aleja del clásico concepto del enamoramiento noño dado entre parejas y el núcleo cercano de amigos y familiares, y lo extiende al resto de nuestros congéneres con los que interactuamos a diario, tales como los compañeros de trabajo, el tendero, el vecino, el padre/madre de la amiguita de tu hija, etc. Así pues la primera distinción de Barbara es la de que el amor es universal y cotidiano.
Partiendo de la definición de amor como una “oleada biológica de buenos sentimientos e interés mutuo que transita entre dos o más cerebros y cuerpos a la vez”nos propone un cambio radical a la hora de interpretar el amor. Para la autora el amor más que “romance” o “matrimonio” son micromomentos de conexión que compartimos con otras personas. Al escribir “Love 2.0” la autora asegura haber aprendido 10 lecciones. Las cosas que no sabíamos del amor:

jueves, 3 de julio de 2014

La síntesis entre razón y corazón en cinco filósofas del siglo XX

La síntesis entre razón y corazón en cinco filósofas del siglo XX
La desconexión de la ética con algo que no sea el propio ‘yo’ conduce al mito del hombre nuevo, es decir a afirmar que en el ser humano no existe ninguna limitación excepto las que técnicamente resulten imposibles
Apertura a la trascendencia, enfoque esperanzado ante la crisis cultural y el ser humano como ser de relación son los argumentos que aúnan a estas mujeres que nos acerca de forma entendible Iván López Casanova, médico canario, en su libro Pensadoras del siglo XX.
Cirujano del aparato digestivo quiso ir más allá de la materia y diseccionar la entraña filosófica del corazón que superase a los “sistemas abstractos alejados del ser humano concreto y real”, tan propios del racionalismo y de los “ismos” que han campeado a sus anchas en los últimos siglos y que lo siguen haciendo actualmente.

martes, 13 de mayo de 2014

Defender la razón


Defender la razón
   Resulta muy interesante la apuesta que hace Chesterton, a través del Padre Brown, por la coherencia natural de las cosas, tan presente en todas sus reflexiones
   Entre 1910 y 1935 Gilbert Keith Chesterton escribió cerca de cincuenta relatos sobre el legendario Padre Brown, un sacerdote de apariencia ingenua pero cuya agudeza psicológica lo convertía en un formidable detective. El Padre Brown era un hombre de baja estatura que se movía con soltura y energía por las calles de Londres, siempre con un enorme paraguas, y conseguía resolver los crímenes más enigmáticos gracias a su certero conocimiento de la naturaleza y la psicología humanas.

jueves, 13 de febrero de 2014

En amor miento


En amor miento
   El que sólo toma los frutos no sabe a qué sabe realmente el amor y no es capaz de comprometerse, de echar raíces, esas que hacen que el árbol se mantenga vivo a pesar de los cambios climáticos, esas que hacen que el amor no muera a pesar de haber pasado el enamoramiento
   ¿Qué pasa cuando nos enamoramos? Las respuestas son variadas: que llega menos sangre al cerebro, que nos volvemos estúpidos, que los sentimientos nos invaden, que decimos cursiladas, que me resulta imposible concentrarme en clase, que “no hago otra cosa que pensar en ti”, etc., etc. Todas ellas tienen un denominador común: los sentimientos están a flor de piel y toman la delantera a la hora de dirigir nuestra vida.
José Ortega y Gasset, en Estudios sobre el amor, decía que el enamoramiento es “un estado de imbecilidad transitoria” y “un trastorno de la atención”, un auténtico TDA, diríamos ahora, con o sin hiperactividad, que, si nos pilla ya mayores, nos hace volver a la adolescencia, a esa etapa de inmadurez creativa cuando del amor sólo se tomaban los frutos.

lunes, 25 de enero de 2010

Educación de los sentimientos


Acabo de leer que cada año, sólo en Francia, se fugan de sus casas cien mil adolescentes, y cincuenta mil intentan suicidarse. Los estragos de las drogas -blandas, duras, naturales o de diseño- son conocidos y lamentados por todos. Parece como si las conductas adictivas fueran casi el único refugio a la desolación de muchos jóvenes. La gente mueve la cabeza horrorizada y piensa que casi nada se puede hacer, que son los signos de los tiempos, un destino inexorable y ciego.

Sin embargo, se pueden hacer muchas cosas. Y una de ellas, muy importante, es educar mejor los sentimientos. El sentimiento no tiene por qué ser un sentimentalismo vaporoso, blandengue y azucarado. El sentimiento es una poderosa realidad humana, que es preciso educar, pues no en vano los sentimientos son los que con más fuerza habitualmente nos impulsan a actuar.

Los sentimientos nos acompañan siempre, atemperándonos o destemplándonos. Aparecen siempre en el origen de nuestro actuar, en forma de deseos, ilusiones, esperanzas o temores. Nos acompañan luego durante nuestros actos, produciendo placer, disgusto, diversión o aburrimiento. Y surgen también cuando los hemos concluido, haciendo que nos invadan sentimientos de tristeza, satisfacción, ánimo, remordimiento o angustia.

Alfonso Aguiló

Leer más