Escribe Juan Manuel de Prada: Toda educación que trate de preservar la inocencia de nuestros hijos será tachada de retrógrada.
Leo que en un pueblecito de la sierra de Cazorla, fuente del Guadalquivir, se está investigando la posible agresión sexual de una pandilla de niños apenas púberes a otro plenamente impúber. Ignoro si la investigación confirmará hechos tan tenebrosos y desconsoladores; que, como a nadie se le escapa, son cada vez menos infrecuentes.
El juez Emilio Calatayud acaba de recordarnos que hoy existen muchos niños que ven pornografía, a través de sus teléfonos móviles. Y aquí siempre sale alguien pidiendo a los padres que utilicen los «filtros parentales» para que sus hijos no puedan acceder a esta bazofia; petición del todo grotesca, pues nuestros hijos saben burlar todos esos filtros sin despeinarse (y sin que sus padres nos enteremos).