“Los adultos nos estamos comportando como esos padres de familias ricas del pasado que mimaban a sus hijos y después eran unos inútiles porque no se les había exigido nunca nada”
Sin dudarlo, Inger Enkvist se declara defensora de la educación tradicional y es consciente de que la afirmación causa controversia. Ella cree que antes había mayor exigencia para el alumno y más autoridad del profesor. Considera que las libertades de hoy, le hacen un mal “difícil de curar” a niños y a jóvenes.
