«Camille Paglia es un antídoto frente a los Idus de marzo del feminismo radical español -altivo, pancartista, faltón, acusica, vocinglero y teatral- que, sí o sí, toma la calle. Ese feminismo que se define como anticapitalista, antiliberal, marxista, ecologista, antimilitarista, pacifista, transfeminista, ciberfeminista y separatista, porque hay que tener la mínima relación con el hombre»
No se confundan. No recomiendo la Camille Paglia -el ‘huracán Camille’, como se la denomina en Estados Unidos- que abusa de la performance con el objetivo de mostrarse -ella así lo manifiesta- «desagradable y molesta». No recomiendo la iconoclastia ni -de nuevo sus palabras- la «egomanía furiosa» de un personaje preocupado por la provocación y el cultivo de una imagen insolente. Pero, sí recomiendo la Camille Paglia que reflexiona y ensaya.
