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martes, 20 de mayo de 2025

¿Sabemos amar?

Pregunta esencial sobre la que conviene reflexionar. Os ofrezco un buen puñado de reflexiones de mi amigo José Miguel Ponce, mentor acreditado: 

En las conversaciones de las mentorías que llevo a cabo, me encuentro con personas que no saben amar. Se confunde el amor con un sentimiento. Esto es un motivo por el cual se producen muchas rupturas de pareja. Se olvida que los sentimientos y emociones cambian con frecuencia

«La necesidad más profunda del ser humano es amar y sentirse amado». Esta frase la he leído en bastantes libros y documentos, además de ser una experiencia universal. Me gusta decir que para ser feliz hace falta: saber amar, sentirse amado y tener un proyecto claro de vida.

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martes, 20 de abril de 2021

La compañía, una buena medicina


La compañía es una buena medicina para combatir la soledad, pero ha sido «eliminada» del listado de estrategias terapéuticas para evitar problemas, creando un gran sufrimiento en los enfermos y en sus familias.

Durante la pandemia de la COVID-19, hemos estado trabajando para encontrar una medicina que curara la enfermedad, hemos investigado para conseguir la vacuna eficaz que nos proteja de la infección. Sin embargo, sobre una medicina −la compañía− de la que disponíamos para combatir uno de los síntomas emocionales de esta pandemia −la soledad− no hemos investigado para poderla emplear de manera intensiva, minimizando algunos de los efectos secundarios psicológicos y emocionales de los confinamientos y el aislamiento social.

martes, 11 de agosto de 2020

Vales lo que valen tus amigos


Solo los sabios se dan cuenta de que la amistad se cultiva. No se puede dejar crecer la hierba en el camino. La amistad requiere de atención y cuidados

Hay un refrán que le escuché a alguien, hace ya muchos años, que me sirvió para la vida y para entender la fuerza de la amistad: “tanto vales, cuanto valen tus amigos”. O sea, la sumatoria de lo que tus amigos están dispuestos a hacer por ti, es el valor real que cada uno de nosotros tenemos como persona. Ni más ni menos. Si quieres formarte un juicio acerca de alguien, observa quiénes son sus amigos.

martes, 2 de junio de 2020

Audífonos del corazón

A mí me impresionan siempre los jóvenes con los audífonos puestos o el casco como declarando que no están dispuestos a hablar con nadie
En estos meses de pandemia uno de los términos más en boga ha sido el de la “distancia social” o el “distanciamiento social”. Aunque probablemente sería más preciso el término “distanciamiento físico”, quizás el adjetivo “social” suene como más elegante. En todo caso la tesis es que la distancia de dos metros entre los seres humanos que no conviven en un mismo hogar protege de la infección de coronavirus.

viernes, 22 de mayo de 2020

Os he llamado amigos (I): ¿Dios tiene amigos?

Dios siempre ha buscado activamente la amistad con los hombres, ofreciéndonos vivir en comunión con Él.
Ni la debilidad humana ni el polvo del camino le han hecho cambiar de opinión. Dejarnos abrazar por ese Amor incondicional nos llena de luz y de fuerza para ofrecerlo a los demás.
Una pregunta frecuente que seguramente se encuentre entre nuestros mensajes en el teléfono móvil es: «¿Dónde estás?». También la habremos enviado a nuestros amigos y familiares buscando su compañía, aunque sea a distancia, o simplemente por traer a la otra persona a nuestra imaginación de una manera más concreta. ¿Dónde estás? ¿Qué haces? ¿Todo va bien? Esa pregunta es también una de las primeras frases que Dios, mientras «paseaba por el jardín a la hora de la brisa» (Gn 3,8-9), dirige al hombre. El Creador, desde el inicio de los tiempos, quería caminar junto a Adán y Eva; podríamos pensar, con cierto atrevimiento, que Dios buscaba su amistad −y ahora la nuestra− para contemplar plenamente realizada su creación.

martes, 4 de febrero de 2020

Amigos para siempre

Cómo ayudar a nuestros hijos a cultivar y cuidar la amistad
¡Qué bien se está con los amigos! ¡Conforta llamar a alguien solo para hablar, mantener un contacto, oír su voz! Hay ocasiones en las que el deseo de ayudar a un amigo nos mantiene con la mente ocupada, hace que nos hagamos los encontradizos, y  enriquece nuestra creatividad.
La amistad es un bien del que podemos disfrutar todos; una elección.  A veces, algo premeditado. Con frecuencia, surge sin más y decidimos cultivarla. La química funciona: Hay personas con las que nos unimos, hablamos, hacemos planes y… va bien.

viernes, 21 de diciembre de 2018

La amistad, el remedio

La amistad, como todo lo que tiene que ver con la caridad, con el amor, precisa de una buena dosis de generosidad para escuchar, para dedicar un poco de ese tiempo que todos sentimos escaso en nuestra sociedad acelerada.
He releído un libro que me parece maravilloso, tanto por su calidad literaria como por su contenido: La nieta del señor Linh, de Philippe Claudel. La profundidad con la que piensa en la persona perdida, emigrante recién llegado a un mundo desconocido, totalmente diverso al que conoce, en costumbres, en idioma, en nivel económico, etc., es admirable. 

viernes, 31 de agosto de 2018

El Cielo son los otros

Si la libertad es posibilidad de amar y el amor es el ejercicio correcto de la libertad, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que “el Cielo son los otros”
En un lugar de esta tierra de cuyo nombre no quiero acordarme, una persona cuyo rostro he olvidado me describió el otro día un programa de televisión cuyo título sí retuve aunque intentaré no recordar: First Dates. 
Lo vino a definir como una feria de los egoísmos más burdos, en que se ponen en contacto dos personas que se dedican a buscar un apéndice para sus vidas, un títere que les acepte sin pretender de ellos ningún esfuerzo, mucho menos algo que lejanamente se parezca al amor.

jueves, 4 de mayo de 2017

¿Quién soy yo, adónde voy y con quién?

Escribe Enrique Rojas: Estas son las tres preguntas  que  todo ser humano debería plantarse al borde del camino de la vida.
El mundo está apasionante como nunca y terrible como siempre. Veo mucha gente pérdida en lo fundamental; no en cuestiones accesorias, sino en asuntos decisivos para la vida. El que no sabe lo que quiere no puede ser feliz. Y el que quiere abarcar demasiado y tocar muchas teclas, se dispersa. Inteligencia es el arte de encontrar respuesta a los temas claves de la existencia.
¿Quién soy yo? Esa es la base. Yo vivo, resido, habito en mi personalidad. Allí tengo mi residencia. Ser una persona equilibrada, madura, bien armonizada es una tarea artesanal, que exige un esfuerzo por pulir, limar y retocar todo aquello que no es bueno ni positivo y que de alguna manera la afea. En el templo de Apolo en Grecia, había una inscripción en el frontispicio de la entrada que decía: conócete a ti mismo. Era uno de los grandes principios de la filosofía helénica. El primer centro de gravedad de la existencia consiste en alcanzar una Personalidad madura, que es una tarea audaz y decisiva, una peripecia clave y más hoy en día en que vivimos en una sociedad trepidante, de una rapidez enorme, en donde las modas del momento arrasan y lo que parece que hoy valía, mañana se ha diluido.
¿Cuáles serían los principales rasgos de alguien que está bien conjugado, con un desarrollo psicológico adecuado, asentado? Solo unas pincelas al respecto: conocerse a sí mismo, saber las aptitudes y las limitaciones; tener una buena ecuación entre corazón y cabeza; haber sido capaz de superar las heridas del pasado, con todo lo que eso significa; saber darle a las cosas que a uno le pasan, la importancia que realmente tienen; tener una buena educación de la voluntad, que es la joya de la corona de la conducta; …ser positivo, tener capacidad para descubrir más lo bueno que lo malo, de uno mismo y de nuestro entorno…
La segunda cuestión, ¿qué estoy haciendo?, tiene una respuesta concreta: mi proyecto de vida. Que consiste en un programa personal, sui generis, que debe tener cuatro grandes asuntos hospedándose en su interior y que forman una tetralogía que debe ser pastoreada con arte y oficio: amor, trabajo, cultura y amistad. Los dos principales, son amor y trabajo, vida afectiva y profesional, que llevan la voz cantante. Están abarloadas y forman un binomio inseparable. No hay felicidad sin amor y sin trabajo; no existe. El análisis de cada una de ellas está erizado de dificultades, pero es menester saberlas situar bien, de forma proporcionada. Amor y trabajo conjugan el verbo ser feliz. Son las dos cosas que realmente más interesan en la vida y que marcan, fijan y redondean la biografía. El amor ordena la vida. El trabajo nos sitúa y es modus vivendi.
Luego vienen las otras dos. La cultura es convertir cualquier cosa que uno hace en una pirueta inteligente. La cultura te hace libre, te pone alas, te eleva, ves la realidad con una perspectiva rica y longitudinal. La amistad es la necesidad de salir de uno mismo y encontrarse con los demás, descubrir la posibilidad de que alguien entre dentro de nosotros y viceversa, para llevar la vida mejor, buscando ayuda y siendo capaz de darla en momentos especiales. La amistad es virtud y deber; el deber es una obligación, la virtud una libertad.
Y el tercer asunto que propongo es ¿con quién? La elección afectiva es la opción fundamental. No hay otro paso en la existencia que tenga tanta importancia y repercusión. No hay otro. A quien escojo para que me acompañe, para que venga a mi lado y centre mis esfuerzos, aspiraciones, fracasos… Entiendo el amor personal como un tríptico en el que se mezclan con armonía el sentimiento, la voluntad y la inteligencia. A la larga, el amor necesita tanto de la pasión como de la voluntad y por debajo y por encima, la inteligencia se ocupa de que el amor no tenga fecha de caducidad. El amor es el príncipe de los mitos, mientras que la amistad es una cartografía del mapa personal. En el amor verdadero, en el de más calidad, el otro te ayuda a crecer como persona, saca lo mejor de ti mismo.
La segunda elección afectiva son los amigos. Los hermanos vienen impuestos por la genética, a los amigos los seleccionamos y por eso, nos retratamos en ellos, dejamos claro nuestras preferencias y eso nos delata. La amistad es la virtud de la memoria. Es magnanimidad y generosidad. La amistad verdadera es un bálsamo que cura muchas heridas y abre notorias esperanzas.
Estas tres cuestiones bien respondidas nos llevan al castillo de la felicidad. Que no es otra cosa que una vida lograda. Haberle sabido sacar a ella su máximo jugo y a la vez, estar contento con uno mismo al comprobar que uno ha hecho el mayor bien posible y el menor mal consciente.
Tener las ideas claras, es nitidez personal, saber a qué atenerse, el mundo está cansado de seductores mentirosos.
Enrique Rojas
Catedrático de Psiquiatría
Fuente: abc.es.

lunes, 20 de marzo de 2017

Quién soy yo, a dónde voy y con quién

Escribe Enrique Rojas: Estas son las tres preguntas que todo ser humano debería plantarse al borde del camino de la vida. El mundo está apasionante como nunca y terrible como siempre. Veo mucha gente perdida en lo fundamental; no en cuestiones accesorias, sino en asuntos decisivos para la vida. El que no sabe lo que quiere no puede ser feliz. Y el que quiere abarcar demasiado y tocar muchas teclas, se dispersa. Inteligencia es el arte de encontrar respuesta a los temas claves de la existencia.

¿Quién soy yo? Esa es la base. Yo vivo, resido, habito en mi personalidad. Allí tengo mi residencia. Ser una persona equilibrada, madura, bien armonizada es una tarea artesanal, que exige un esfuerzo por pulir, limar y retocar todo aquello que no es bueno ni positivo y que de alguna manera la afea. En el templo de Apolo en Grecia había una inscripción en el frontispicio de la entrada que decía: conócete a ti mismo. 

martes, 13 de septiembre de 2016

Los cuatro valores que más cotizan hoy

Escribe Enrique Rojas: Vivimos en un mundo de cambios trepidantes. Todo va demasiado deprisa. Lo que hoy vale y sirve, en un tiempo breve se diluye y pierde consistencia. En este artículo quiero esclarecer qué son los valores, en qué consisten y cuales son hoy los que tienen mejor venta en cualquier mercado. Apostar por aquello que no pasa, que no tiene fugacidad y que es un terreno sólido, que se adscribe a aquella sentencia latina: fundata enim erat supra petram, el edificio no se derrumbó porque estaba edificado sobre piedra, era fuerte, rocoso, consistente.

domingo, 14 de agosto de 2016

¿Estamos preparando a los hijos para la vida feliz?



Escribe Gerardo Castillo: Muchos matrimonios felices han declarado cuál ha sido el factor o factores que lo hicieron posible.
Una finalidad tradicional de la educación es preparar para la vida. Y un error actual es preparar solamente para la vida de éxito profesional como medio para conseguir un bienestar material. Esa mentalidad excesivamente pragmática crea vacíos educativos, como, por ejemplo, no enseñar a desarrollar actitudes de servicio y solidaridad social. Esos vacíos dificultan que los hijos adquieran virtudes; sin ellas no es posible aspirar a una vida lograda y feliz.
Decía Séneca que hay que enseñar a los jóvenes a vivir honestamente, conforme a la virtud, porque en la virtud reside el sumo bien y la felicidad del hombre. Para conseguirlo proponía cinco medios que son plenamente actuales.

domingo, 12 de junio de 2016

Cuidar la amistad


“Pensemos en una amistad. Se han conocido dos personas y se han agradado. Han descubierto comunidades de opinión y de gusto, la simpatía se ha desarrollado y cada uno confía en el otro. Piensan que su vínculo es seguro y viven sin más preocupación. Pero, como es obvio, existen entre ellos diferencias que poco a poco van cobrando vigencia. Surgen malentendidos, enfados, tensiones. Pero ninguno de ellos busca la base donde residen realmente, esto es, en la propia seguridad de sí mismos y en la propia dejadez, y al cabo de poco empiezan a ponerse nerviosos mutuamente. Se deteriora la  confianza y poco apoco se deshace todo.

viernes, 22 de abril de 2016

Escuchar para comprender

Escribe Rafael Sanz:

Un amigo mío suele decirme que con frecuencia escuchamos a los demás no para comprenderles sino para convencerles de lo nuestro, y no deja de tener algo de razón.

lunes, 25 de enero de 2016

Amistad social

La amistad social no consiste en la uniformidad que asfalta sensibilidades y conciencias, sino en la capacidad de buscar juntos, desde posturas diversísimas, lo conveniente para todos, el tradicional bien común
El obtuso se cree muy listo porque es capaz de ver enseguida los defectos ajenos. Desconoce que son inteligentes de verdad aquellos que saben descubrir y admirar las virtudes de los demás. Por eso el romo tiende a la confrontación y el inteligente, a la concordia. 
Quizá también porque las personas lúcidas padecen menos complejos de inferioridad disfrutan de una mayor apertura de mente y corazón, no se cierran, asumen el riesgo que supone abrazar la esperanza: quedar defraudados.Francisco se lo recordaba a los jóvenes cubanos en su visita a la Isla. 
Les hablaba de soñar, de no encerrarse en conventillos ideológicos o religiosos, de confiar en que, de verdad, pueden cambiar el mundo. Y resumía todo eso en una especie de encomienda, casi un mandato específico para ellos: crear amistad social.
Anduve husmeando en el concepto «amistad social». No mucho, lo que pude, y sin conseguir llegar hasta el origen filosófico, sociológico o histórico de la expresión. Pero comprobé que el cardenal Bergoglio la utilizaba ya mucho antes de convertirse en Francisco. 

martes, 28 de julio de 2015

Cómo corregir





  1. En primer lugar recuerda siempre que la crítica se dirige al acto, a la conducta –contrastada-, no a la persona.
  2. Elige el lugar y la ocasión oportuna para formularla. Como suele decir mi madre “el momento psicológico”.
  3. Intenta encontrar esa ocasión cuanto antes. Es más razonable y eficaz corregir en el tiempo más próximo  al error.
  4. Haz la crítica en privado. Evita cualquier posibilidad de murmuración, de chismorreo.
  5. Sé claro, concreto y realista. Vete al grano.  Delimita lo que quieres corregir. No descalifiques de modo generalizado, ni marees la perdiz…
  6. Manifiéstate alentador y con un discurso positivo (a veces sobran “noes” y faltan propuestas).
  7. Realiza tu crítica de forma prudente y respetuosa, ponderada, sin humillar ni ofender. Evita el tono agresivo y trata de expresar tu intención real de ayudar.
  8. No olvides que si corregir es importante no lo es menos elogiar. Habla también de modo sincero y ecuánime de lo positivo. Todo sirve de trampolín.
serpersona.info

viernes, 29 de mayo de 2015

En la hora de la muerte

Bronnie Ware, es una enfermera de Australia que lleva años cuidando a pacientes desahuciados en sus últimas 12 semanas de vida. Con todas las experiencias, recuerdos y remordimientos que los pacientes le han relatado recopila precisamente los 5 arrepentimientos más comunes de quienes se saben en sus días finales:
1.     Quisiera haber tenido el valor de vivir para mí, y no para las expectativas que otros tenían de mí.
“Este es el remordimiento más común de todos. Cuando uno se da cuenta que su vida está a punto de terminarse y miran en retrospectiva, es fácil darse cuenta de cuántos sueños se han pasado sin realizar.

miércoles, 18 de marzo de 2015

El tercero trascendente

 
 El gran filosofo griego Aristóteles habló del “tercero trascendente”. ¿A qué se refería? A que una amistad puede durar solo en la medida en que los dos amigos sientan amor, no tanto el uno por el otro sino por un tercero trascendente, por algún bien que va más allá de ellos.


   Imaginemos dos amigos que comparten su amor por su país, que comparten su amor por la verdad, por la belleza. Podría ser cualquier cosa, el cine, los libros, la música, pero eso los lleva más allá de un simple egoísmo compartido. Porque, dice Aristóteles, en eso se convierte una amistad, a menos que un bien trascendente saque a los amigos fuera de sí mismos. Y la ironía, la paradoja, es que es esa amistad en la que hay un tercero trascendente la que durará. Si dos amigos, o digamos una pareja, sólo se enamoran el uno del otro, con el tiempo esa relación se deteriora.Creo que es una de las reflexiones más agudas sobre la amistad y las relaciones humanas en la historia de la filosofía.

   También la idea de la Trinidad de Personas hace referencia a la estructura ternaria de las relaciones en el interior de la familia humana: la reciprocidad de los padres (Yo-Tú) se abre al Tercero trascendente (Nosotros).

Vicente Huerta
ser persona.info

jueves, 28 de agosto de 2014

La fama de los amigos


   "Nos reconciliamos con un enemigo inferior a nosotros en cualidades, en razón o espíritu. Pero nunca perdonamos a quien nos supera en inteligencia o ingenio"
François-René Chateaubriand


   Es molesta pero indiscutible esta reflexión del escritor francés Chateaubriand (1786-1848), llamado el “enchanteur” por su capacidad de encandilar con un estilo vibrante y lírico que agrandaba el mensaje. Esta observación -si somos sinceros- nos atañe todos un poco. Nuestra superioridad frente a un pobre hombre se transforma en generosidad, que a fin de cuentas es una caricia añadida a nuestro Yo. Nuestra actitud es bien distinta cuando damos con alguien que evidentemente es más inteligente y humanamente más grande que nosotros. Entonces se dispara el afán de la revancha, fomentado por el vicio capital de la envidia, que a su vez se enraíza en otro vicio fundamental que es la soberbia.  La verdadera amistad está en alegramos sinceramente por la fama de un amigo.

serpersona.info

jueves, 17 de octubre de 2013

El tiempo de la amistad

Las amistades no son eternas de por sí, sino que se construyen en el tiempo a través del trato afectuoso habitual

      Acostumbro a decir a los estudiantes de primero que los años universitarios son los años de las grandes amistades. Esto suele ilusionarles y encenderles en ganas de abrirse a los demás para llegar a conocer a esos amigos ‘para toda la vida’. En su mayor parte se han trasladado desde otra ciudad u otro país y han dejado su familia y sus amigos de la infancia y adolescencia. 

Se sienten con el corazón desgarrado al verse arrancados de cuajo de sus raíces afectivas. Están desorientados y a la vez deslumbrados por las chicas o chicos “de película” con los que acaban de encontrarse en clase o en una cafetería de la universidad.