¿Qué nos impide entender la eternidad? Nuestro egoísmo. El cielo es amor, y con nuestro egoísmo no podemos entrar. Por eso hace falta el purgatorio, para cambiar, para convertir mi corazón y que pase de un amor a uno mismo, tan frecuente, al auténtico amor a los demás, propio de los santos.
Pocos escritores tienen la ocurrencia de hablar del Paraíso. Cuando, en algunas películas, se ha tratado del tema, es siempre de modo bastante ridículo. Luis Agius, músico, compositor y escritor ha escrito un libro −“El paraíso esquivo”− en el que tampoco se habla del paraíso. Ni una sola palabra de cómo es el cielo. No ha caído en esa trampa, ni nos lleva a esa trampa con el título, pues ciertamente, de lo que habla, es de la aproximación, normalmente complicada, al paraíso.




