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miércoles, 9 de noviembre de 2022

Chesterton y el tren de la eternidad


Todos andamos en esa aventura terrena, comparable a un viaje en tren, del que ofreceré algunas reflexiones de carácter trascendente

Noviembre vuelve a nuestro caminar terreno avivando la nostalgia de las personas queridas que ya partieron. El creyente sabe que la raíz última del amor natural que despierta la nostalgia se encuentra en el Amor que Dios nos tiene. Es como si al crear el alma humana, le hubiera dejado una huella indeleble del amor eterno que viven las personas divinas. Esto explicaría el ansia de amor y felicidad insaciables que sentimos. 

martes, 15 de septiembre de 2020

Lo que te importa


Hay que ser personas con un cierto sentido de trascendencia, con una visión de eternidad, para distanciarse de cosas en sí mismo buenas, como puede ser el dinero o la salud, pero no fundamentales

En las paradas del bus en Madrid, estos días, nos hemos encontrado con un anuncio que lo llena todo, con un eslogan que dice “Te acercamos lo que te importa”. Muchos ya lo han visto y saben de qué va. En el caso de no haberse encontrado con estas vallas publicitarias en la calle, habrá quien no sepa qué es lo que nos importa.

jueves, 12 de septiembre de 2019

Vivir con sentido

Escribe Ángel Cabrero: todos tenemos que ganarnos nuestro destino eterno con nuestras obras y estas dependen en gran medida del deseo de vivir y de vivir bien.
Un caballero en Moscú” de Amor Towles, es un descubrimiento gratificante. Tengo la impresión de que no es fácil encontrar buenas novelas, en los tiempos actuales, aunque, como es lógico, siempre dependerá de qué busca cada uno. 
En este caso podemos hablar de una historia simpática, con detalles de humor, con los rasgos históricos de una época convulsa, la revolución marxista en Rusia en los principios del siglo pasado. Tiene críticas a la revolución, pero también a la situación social en Rusia de los tiempos previos.

viernes, 25 de enero de 2019

La juventud

El escritor francés Jean Cocteau decía: “la juventud sabe lo que no quiere antes de saber lo que quiere”. La juventud más sensible tiene un especial radar para detectar lo que no quiere. 

Antes de formular lo que quieren, los jóvenes rechazan lo que no les gusta, y lo que no les gusta es una sociedad egoísta marcada por las desigualdades; una sociedad hipócrita que no es consecuente con los ideales que dice profesar; rechazan una sociedad conformista que se instala en la mediocridad.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Buscar el sentido de la vida

Según el filósofo y teólogo español Francesc Torralba, “la fe es un antídoto al vacío existencial”
“No trato de convencer a nadie, no me propongo articular una apologética, simplemente deseo expresar, en primera persona del singular, las razones que me inducen a creer en Dios, a vivir confiando en él”.
Son palabras de Francesc Torralba es uno de los pensadores más notables en el panorama filosófico español y desde 2011 es consultor del Pontifico Consejo para la Cultura.
Francesc Torralba lo expone en Y a pesar de todo, creer, una novedad editorial de PPC.

1. Todo ser humano, por naturaleza, desea vivir una vida con sentido

La voluntad de sentido, bella expresión de Viktor Frankl, es propia y común de la condición humana. No nos basta con vivir, con pasar los días y con entretenernos con miles de disputas y habladurías; deseamos vivir una vida con sentido, que merezca la pena, que tenga valor en sí misma.

jueves, 2 de agosto de 2018

La respuesta de Ratzinger a la crisis de sentido

Frente a la opción de construir por nosotros mismos un sentido para nuestra vida hay otra opción posible: la de recibir ese sentido de otro, como un don.
En esta línea se encuentra la interpretación que hace Joseph Ratzinger de la fe y de su necesidad para la vida humana.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, hasta 2013 en España el suicidio viene siendo la primera causa de muerte no producida por enfermedad, por encima de los accidentes de tráfico. La tasa general de suicidio española (8,3 por 100.000 habitantes) no es de las más elevadas en el panorama mundial (11,4 por 100.000 habitantes), pero resulta lo suficientemente significativa como para que se pueda considerar presente en nuestras vidas. Según los últimos estudios científicos, un 7,77% de las personas que cometieron suicidio eran menores de 30 años.

jueves, 29 de marzo de 2018

El sentido de tu vida

Escribe José Iribas: Hoy quiero charlar contigo sobre el sentido de tu vida, incluso, del de tu día; y, naturalmente, del de la vida de cualquier otra persona; del de la mía, sin ir más lejos.
Uno de los libros cuya lectura me marcó en su día es El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl. Esta pequeña gran joya fue escrita por su autor tras sobrevivir, desde 1942 hasta 1945, en varios campos de concentración nazis; entre ellos Auschwitz y Dachao.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Primeros auxilios emocionales


Algunas personas creen que basta esperar para que las heridas psicológicas se curen solas. Si ya pasaste por una situación de rechazo, o sufriste a causa de un fracaso, sábete que las heridas emocionales pueden ser tan paralizantes como un dolor físico. A continuación enumeramos algunas formas de los primeros auxilios emocionales elaboradas por el psicólogo Guy Winch.

1. Presta atención al dolor emocional
Reconocer cuándo sucede ayuda a aliviar el dolor antes de que los sentimientos malos abarquen todo. La sensación de dolor es la forma que nuestro cuerpo usa para avisarnos que algo está mal y que necesitamos atender, eso también sucede cuando el dolor es emocional. Cuando la persona no supera un rechazo o un fracaso, significa que ha sufrido un daño psicológico que debe tratarse.

viernes, 21 de agosto de 2015

La fiebre de la prisa por vivir

La paciencia nos permite soportar las molestias inevitables que nos causan los bienes que tardan en llegar
Todos tenemos la experiencia de que los momentos más felices de la vida no suelen ser aquellos en los que, por fin, llegó lo que habíamos esperado, sino los que precedieron a ese desenlace. Pondré un ejemplo. 
La felicidad que nos proporciona una fiesta se suele obtener más en la víspera de esa fiesta que en el día festivo; para muchas personas lo mejor del domingo está en la espera del domingo. Esa espera genera ilusión, que es un ingrediente esencial de la felicidad. Debe subrayarse, por tanto, el valor de la espera y de saber esperar. Ser feliz consiste primariamente en ir a ser feliz. Es más importante la anticipación que la fruición actual (Julián Marías).

sábado, 15 de agosto de 2015

Dios y la búsqueda de sentido

Como se ve por la conversación de la madre de Mason con su hijo en la película“Boyhood” (R. Linklater, 2014), nos resistimos a pasar la vida renunciando a “creer que hay algo más”. 

La pregunta por el sentido de las cosas ha estado desde siempre vinculada al asombro y la atención hacia la realidad, que es el principio tanto de la filosofía como de la ciencia. La cuestión del sentido es una de las cuestiones fundamentales tanto para la razón como para la fe. 

La cuestión del sentido ante la razón y la fe

1. La cuestión del sentido ante la razón y la fe. La modernidad “desencantó” el mundo. Y desde entonces y hasta ahora la cultura tecnológica nos lleva a vivir muy de prisa, ansiosos por manejar la realidad antes que por contemplarla. Pero es una trampa, porque todos llevamos dentro una visión del mundo y del hombre, más o menos verdaderas, aunque no nos demos mucha cuenta de ello, y necesitamos comprobar que esa visión es adecuada. Como también llevamos dentro una apertura hacia fuera de nosotros mismos, que llamamos trascendencia. El hombre, decía Pascal, sobrepasa infinitamente el hombre.

viernes, 29 de mayo de 2015

En la hora de la muerte

Bronnie Ware, es una enfermera de Australia que lleva años cuidando a pacientes desahuciados en sus últimas 12 semanas de vida. Con todas las experiencias, recuerdos y remordimientos que los pacientes le han relatado recopila precisamente los 5 arrepentimientos más comunes de quienes se saben en sus días finales:
1.     Quisiera haber tenido el valor de vivir para mí, y no para las expectativas que otros tenían de mí.
“Este es el remordimiento más común de todos. Cuando uno se da cuenta que su vida está a punto de terminarse y miran en retrospectiva, es fácil darse cuenta de cuántos sueños se han pasado sin realizar.

miércoles, 25 de marzo de 2015

¿El destino o el sentido?

   
   Sorprende con qué superficialidad se habla, con bastante frecuencia, del destino del hombre, no sabemos si como un comentario intrascendente, no pensado, o si, más bien, se utiliza esa palabra conscientemente y, por lo tanto, como expresión de falta de libertad. 

   Porque hablar del destino es semejante a pensar que está escrito y previsto qué va a ser de la vida de cada quien. Desde luego sí es frecuente constatar que muchas personas no creen en la libertad, lo cual produce una impresión verdaderamente penosa.

   El hombre no tiene un destino sino un sentido en la vida. Creer en el destino es semejante a tirar la toalla: no tengo nada que hacer por mi vida, nada que hacer por mejorar, nada que importe si pido perdón o me regodeo en mis fallos, ningún interés por rectificar, porque mi destino está escrito. 

viernes, 20 de agosto de 2010

El ‘vivir a tope’ o ‘carpe diem’

Buenas reflexiones del Dr. Lorda sobre el sentido de la vida         

          Llevábamos un buen rato charlando. Habíamos saltado de un tema a otro caprichosa y amigablemente cuando, de forma inesperada, me comunicó su verdadero proyecto:

           -“A mí me gustaría morirme a los veintisiete años”.

          Me dejó de piedra: ¡“...a los veintisiete...”! Quien así se expresaba era un chaval simpático, de natural alegre, ilusionado con muchas cosas y metido en todas las salsas. A una velocidad vertiginosa empezaron a desfilar por mi cabeza posibles motivos que pudieran haberle llevado a desear tal despropósito. No los encontré. Los estudios no le iban mal; no es que le preocupasen demasiado, pero iba sacando las asignaturas. Era el pequeño de una familia aparentemente normal. Además, contaba con medios económicos, y no tendría el más mínimo problema en encontrar el apoyo necesario para abrirse camino y cualificarse profesionalmente en lo que a él más le gustase. Se llevaba bien con el numeroso grupo de compañeros con el que salía; es más, tenía una situación privilegiada entre ellos al ser uno de los pocos que tenía moto, circunstancia que a esa edad le situaba en un cierto estatus favorable con respecto a los demás. En fin, no conseguía encontrar algo que me diera la clave para entenderle.

          No es que me parase a deliberar; más bien fueron unos segundos en los que, aprovechando una breve pausa que se tomó, la cabeza se me disparó en la búsqueda de un porqué.
Su momento de silencio era lógico; encontrar palabras para desvelar las confusas sensaciones íntimas no resulta siempre fácil y es algo lento:

          -“Ahora no tengo problemas; la vida me va bien, me divierto y hago más o menos lo que quiero. Pero... por lo que he visto, a partir de los veinticinco años las cosas se van complicando, vas asumiendo responsabilidades, empiezan los problemas ... y  tienes que resolverlos, por que si no cada vez las cosas se ponen más difíciles.”

          Ya estaba claro: la edad de los veintisiete años representaba la franja que limitaba las regiones del disfrutar fácil y difícil. Aquello me tranquilizó; hasta ese momento temía por la salud psíquica de mi interlocutor; ahora veía que se trataba, sin más, de una de tantas víctimas de esa filosofía de la vida a la que solemos referirnos con el carpe diem, eso que coloquialmente llamamos vivir a tope.
JUAN LUIS LORDA
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