Hoy es un día que visibiliza a millones de personas y de familias en todo el mundo que simplemente quieren participar activamente en la sociedad y encuentran dificultades para ello.
En muchas ocasiones la sociedad nos señala con etiquetas que definen cómo será nuestra vida nada más nacer. Por esa razón no me gusta la palabra colectivo ni me gusta la diversidad que segrega o que crea diferencias.
Tampoco me gusta la norma que convierte mi condición o mi identidad en una rareza. Soy Pablo Pineda, tengo 43 años y tengo síndrome de Down. Precisamente, hoy celebramos el Día Internacional del Síndrome de Down, una fecha simbólica en el calendario que representa la triplicación de nuestro vigésimo primer cromosoma. Un día muy señalado que me gustaría aprovechar para lanzar un mensaje de sensibilización que espero, supere la actualidad propia de este día y permanezca vivo con nosotros el resto del año.

