Creo que los cristianos a veces no nos damos cuenta de los tesoros que tenemos.
Se suele decir que el matrimonio es un salto sin paracaídas, una locura. ¿Cómo puedes comprometerte para siempre si no sabes dónde estarás dentro de 20, 30, 40 años…? Ahí está la grandeza de nuestra libertad. Podemos hacerlo. Somos capaces de entregarnos. Y los cristianos además contamos con una ayuda extra.
Después de ver los 3 básicos para un matrimonio de recién casados, hablamos de los retos que se plantean cuando el matrimonio es cosa de tres:
