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domingo, 28 de noviembre de 2021

Mayor Oreja y María San Gil presentan NEOS, alternativa cultural para la defensa del humanismo cristiano

 

Jaime Mayor Oreja, María San Gil, Alfonso Bullón de Mendoza e Iñigo Gómez-Pineda entre otras personalidades, han consolidado el proyecto que llevan trabajando en él desde hace varios años: reunir a cabezas pensantes para la regeneración cultural de España.

Han presentado en Madrid NEOS (Hotel Novotel Madrid Center, C/ O’Donnell, 53) una Alternativa cultural que se ha creado para la reivindicación y defensa de los fundamentos del humanismo cristiano en España.

miércoles, 1 de abril de 2020

Diez consejos espirituales para lidiar con la crisis del coronavirus

Por si son de utilidad, quisiéramos compartir diez consejos espirituales en estos difíciles y complicados momentos de la humanidad. Los consejos son el resultado de una fructífera conversación virtual
La crisis del coronavirus nos ha cambiado la vida en unos pocos días a cientos de millones de personas de todas las razas, culturas, posiciones sociales, religiones y creencias. Las personas infectadas se cuentan ya por cientos de miles, y por miles las personas fallecidas. Las cifras no hacen sino crecer y golpear cada vez con más furia y dramatismo las puertas de nuestros hogares.
Por si son de utilidad, quisiéramos compartir diez consejos espirituales en estos difíciles y complicados momentos de la humanidad. Los consejos son el resultado de una fructífera conversación virtual.

martes, 11 de junio de 2019

Tú decides

La actitud positiva de una persona es el componente fundamental del éxito; Ser grande no es una cuestión de tamaño sino de actitud
El mayor descubrimiento de mi generación
es que los seres humanos pueden transformar 
su vida, modificando sus actitudes.
-William James-

Viktor Frankl, en su libro El hombre en busca de sentido, escribe: Se puede despojar de todo a un ser humano. Lo único que no se le puede arrebatar es la última de sus libertades: la elección de la actitud que decide tomar ante cualquier circunstancia.

sábado, 18 de agosto de 2018

Salvar el verdadero humanismo

La verdadera modernización inicia con el reconocimiento del valor del ser humano. Una propuesta de transformación cultural.

La ciencia y la tecnología nos han ayudado a profundizar los límites del conocimiento de la naturaleza y, en particular, del ser humano. Pero una y otra no bastan, por sí solas, para dar todas las respuestas. 

Es necesario recurrir a los tesoros de la sabiduría que se conservan en las tradiciones religiosas, en la sabiduría popular, en la literatura y las artes, que llegan profundamente al misterio de la existencia humana, sin olvidar, sino al contrario, redescubriendo, las contenidas en la filosofía y en la teología. (18 de noviembre de 2017. Asamblea plenaria del Consejo Pontificio de la Cultura)

sábado, 23 de diciembre de 2017

Visión cristiana de los derechos humanos

Escribe Salvador Bernal: El domingo 10 era conferido el Premio Nobel de la Paz a la Campaña Internacional para abolir las armas nucleares. Lo recordó el papa Francisco a la hora del Ángelus en Roma: “Tal reconocimiento tiene lugar en coincidencia con el Día de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos y esto subraya el fuerte vínculo entre los derechos humanos y el desarme nuclear. 
De hecho, empeñarse por la tutela de la dignidad de todas las personas, en modo particular de aquellas más débiles y desfavorecidas, significa también trabajar con determinación para construir un mundo sin armas nucleares. Dios nos dona la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común: tenemos la libertad, la inteligencia y la capacidad de guiar la tecnología, de limitar nuestro poder, al servicio de la paz y del verdadero progreso (cfr. Carta Encíclica Laudato si, 78, 112, 202)”.
En cierto modo, los derechos humanos relacionados con el medio ambiente y el cuidado del planeta, como la mayor parte de los incluidos en la que suele llamarse “tercera generación”, son antes obligaciones éticas generales que derechos exigibles de modo semejante a los de primera generación. Estos suelen incluirse en la parte dogmática de las Constituciones modernas, al menos desde la mexicana de Querétaro en 1917. 

martes, 31 de octubre de 2017

Nada de cuanto es humano me es ajeno

Escribe Pablo Cabellos: Actualmente camina una teoría que viene fraguándose desde hace unos cuantos años, llamada ‘transhumanismo’, negadora de todo cuanto es humano.
La frase que da título a estas líneas procede de un proverbio latino consignado por Publio Terencio Africano. Literalmente dice: Homo sum, humani nihil a me alienum puto (‘hombre soy, nada humano me es ajeno’). Lo escribe en su comedia Heautontimorumenos (‘El enemigo de sí mismo’) en el año 165 A.C. 

martes, 17 de enero de 2017

El humanismo de nuestros valores

«La Navidad había de ser, en el sentir de los mandamases madrileños, una alegre y combativa celebración de la multiculturalidad, una jovial aceptación de la falta de identidad de los españoles… Esperanza Aguirre no permitió que quedara sin respuesta ideológica… Defendió el cristianismo como base de nuestra cultura».

La única ventaja que parece tener la irrupción del populismo en la escena española es que los representantes del consenso de 1978 y, en especial, quienes personifican el centro-derecha habrán de debatir sobre cuestiones de principio, sobre aquellos valores, anteriores a la definición de programas y estrategias, en que se fundamenta el sentido de nuestra sociedad. La crisis ha causado un inmenso desorden moral, un desmayo ético, una pérdida de referencias que han sumido a buena parte de los ciudadanos no solo en las ásperas penalidades materiales de una depresión, sino también en una indefensión cultural profunda. Como si a la merma de ingresos y de puestos de trabajo y a la quiebra de un horizonte de bienestar económico se hubiera añadido la carencia de los recursos identificadores que permiten al hombre considerarse miembro de una comunidad civilizada.

viernes, 6 de mayo de 2016

Modernidad y posmodernidad

Escribe Daniel Tirapu: Humanismo cívico como solución, hay que estar donde se gestan las propuestas, espacio público y privado; sin abandonar nunca a Dios, porque se acaba matando al hombre.

domingo, 10 de enero de 2016

No digas ‘cuídate’, es mejor: ‘yo te cuido’

Escribe Pablo Cabellos: 
Nos quedamos mejor que bien, porque hemos practicado la cortesía al hablar o escribir a quien presuntamente queremos bien
Es una moda educada. Es una sugerencia amable por parte de quienes te quieren bien. Un detalle de buen decir. Pero es una trampa. ¿No sería más afectuoso decir yo te cuidote cuidamoste acompaño al médicote quito tal faena porque yo te la trabajo mientras descansas un poco? Pero no: lo que se lleva es el “cuídate”. Cuidamos el medio ambiente, evitamos el calentamiento del planeta, atendemos a los animales y plantas, preservamos nuestra casa del viento sucio…, pero tú: cuídate. Tú mismo. Y nos quedamos mejor que bien, porque hemos practicado la cortesía al hablar o escribir a quien presuntamente queremos bien.
He leído recientemente varios artículos sobre el cuidado de los otros. Uno de ellos, escrito por una profesora italiana, venía a decir que no basta con el conocimiento teórico del ser humano, sino que es necesario el conocimiento práctico. Recordando una frase que puso en circulación Pablo VI, afirmaba que hemos de ser “expertos en humanidad”, porque el hombre y la mujer son criaturas vulnerables, dependientes, necesitadas de ser captadas en sus necesidades espirituales, psíquicas y corporales. Esto se aprende practicándolo, sin posibilidad de sustitución por la técnica o la especulación. Por algo son las madres de familia quienes ordinariamente captan mejor las carencias de cada miembro del clan, es quien está más capacitada para entender la vulnerabilidad y el misterio del dolor.

viernes, 20 de noviembre de 2015

El Papa habla a los católicos de Italia del humanismo cristiano


Los creyentes son ciudadanos que contribuyen con su leal saber y entender a la construcción de la sociedad
He leído con interés los resúmenes de la intervención del papa Francisco en el Congreso eclesial italiano, que se celebraba en Florencia la semana anterior, dedicado al tema “En Jesucristo el nuevo humanismo”. Porque, a mi juicio, se trata de un concepto muy usado, no siempre con precisión, como si fuese un sucedáneo cultural para evitar una no deseada confesionalidad en tantos aspectos de la vida contemporánea.
En su discurso, el papa partió de la centralidad de Jesucristo en la vida cristiana y en la historia de la humanidad, más allá de planteamientos ideológicos: en Jesús aparecen “los rasgos del verdadero rostro del hombre”, y se impone un punto de partida que es casi una conclusión: “Es la contemplación del rostro de Jesús, muerto y resucitado, la que recompone nuestra humanidad, también la que está fragmentada por las dificultades de la vida, o marcada por el pecado”.
Por tanto, Francisco no quiere esbozar los rasgos abstractos del humanismo, de una idea cristiana del hombre, porque el Evangelio y las cartas de Pablo invitan a penetrar en los sentimientos de Cristo, especialmente en la cruz: “No son sensaciones provisionales del ánimo, sino la cálida fuerza interior que nos hace capaces de vivir y de tomar decisiones”.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Volver a ser hermanos

Volver a ser hermanos
   La democracia no es sólo un modelo de organización de la convivencia, sino que implica un estilo de vida cotidiano en el que lo común ha de ser antepuesto al egoísmo o a la mera satisfacción privada[1]
   “¡Libertad, igualdad y fraternidad!”. Aquel grito de la Revolución Francesa, aprendido por todos en la secundaria, merece renovada atención en estos momentos de un creciente individualismo egoísta en nuestra sociedad. En mis conversaciones con estudiantes viene con frecuencia a mi memoria cómo, a principios de los setenta, los universitarios inquietos nos manifestábamos por las calles céntricas de las ciudades con el grito −entonces subversivo− de “¡Libertad, libertad!”, que era violentamente reprimido por las fuerzas de la policía nacional.
   Las décadas de progreso y logros sociales en nuestro país han hecho realidad una igualdad básica de todos los ciudadanos en la mayor parte de los aspectos de su vida: somos iguales ante la ley, ante la sanidad, en el medio ambiente y los demás ámbitos de nuestra vida comunitaria. Sin embargo, tengo la penosa impresión de que nos hemos olvidado por completo de la fraternidad, o la hemos relegado quizá a los solemnes versos del ‘Himno a la alegría’ de Schiller: “Tu hechizo vuelve a unir lo que el mundo había separado, todos los hombres se vuelven hermanos allí donde se posa tu ala suave”.

miércoles, 11 de abril de 2012

Mucho por hacer

Mucho por hacer

«Para que la convicción religiosa se traduzca en huella cultural es indispensable arremangarse y dar paso a argumentos racionales compatibles para todos»

      Cuando decidí poner fin a prolongadas tareas parlamentarias me animé —junto a Javier Paniagua, durante años rival dialéctico en el grupo socialista y, como yo, profesor universitario— a poner en marcha una fundación, Ciudadanía y Valores, que sirviera de ámbito de reflexión al margen de condicionamientos de partido. Jaime Mayor, afortunadamente en activo al frente del grupo español del PP en el Parlamento Europeo, ha decidido poner en marcha una fundación bajo rótulo no muy diverso (Valores y sociedad), pero con objetivo quizá más ambicioso: lograr que se difunda el humanismo cristiano, no sólo entre creyentes y agnósticos sino incluso en el seno del propio Partido Popular, en cuyos estatutos sigue figurando tras alguna escaramuza.

      A modo de presentación nos animó a un grupo heterogéneo, que incluía desde Edurne Uriarte a Cristina López Schichtling, a que comentáramos discursos pronunciados por Benedicto XVI ante auditorios políticos. Dado lo cosmopolita del escenario, consideré obligado ejercer de sevillano, recordando la invitación que recibí de mi cofradía familiar, la de San Juan de la Palma, para hablar sobre problemas bioéticos; no en vano dirijo un máster sobre bioética y bioderecho en la Universidad Rey Juan Carlos. En contra de la leyenda urbana septentrional, que considera que la Semana Santa sevillana es una invitación a la algarabía, me preguntaron por la distinción que el existente manual de formación de los cofrades establecía entre bioética "cristiana" y "laica".

jueves, 23 de febrero de 2012

En torno al humanismo

En torno al humanismo
El político ha de formar su conciencia para procurar hacer el bien en el ejercicio de su trabajo. Si toda la "conciencia" del político se reduce a seguir "a ciegas" las indicaciones de partido, lo más lógico es que acabe siendo un hombre "sin conciencia" 

      Han vuelto a surgir intercambios de opiniones a propósito del contenido de la palabra "humanismo"; y es lógico, porque ese tipo de debates no se concluirán nunca. En cada momento histórico tendrán sus matices.

      Recientemente se ha hablado del "humanismo cristiano", en términos que no llegan a los de un verdadero debate cultural, sino más bien, a una pequeña controversia de partido político.

      ¿Qué significa en este contexto afirmar que un político quiere seguir el humanismo cristiano?
      El humanismo cristiano es el fruto de la acción de la Fe de los cristianos sobre las construcciones culturales de los hombres. Muchos no creyentes en la Santísima Trinidad viven, de hecho, los principios y las buenas razones de un humanismo cristiano que están al alcance de la razón inteligente de cualquiera.

viernes, 19 de noviembre de 2010

El alma cristiana del PP

   El reciente Congreso de la CDU alemana, celebrado en Karlsruhe, en el Estado de Baden Württemberg, ha sido mucho más que una agraciada frase de Ángela Merkel, portada en el “New York Times”, en la que decía que “en Alemania, no tenemos mucho Islam, sino poco cristianismo”. Y añadía: “seamos más abiertos para mostrar que somos cristianos”. El Congreso, que ha servido para ratificar el liderazgo de la Canciller alemana, ha sido una lección magistral sobre cómo se deben plantear las espinosas cuestiones del presente. Los representantes españoles del PP tomaron buena nota y han comunicado rápidamente la lección: la referencia del humanismo cristiano en la inspiración política hoy es lo que permite solucionar adecuadamente algunos de los imponderables del presente histórico.

    El PP no está solo en el empeño de ofrecer una propuesta política que responda a una correcta concepción antropológica, máxime cuando el invierno de las bajas temperaturas del socialismo real está produciendo la congelación moral de la conciencia de no pocos españoles. Otra cuestión es que los liberales áulicos del PP entiendan, o quieran entender, estas sencillas lecciones de la historia, por más erudición que pretendan echarle a la sociedad abierta, relativista y, en no poca medida, plural.

    Merkel hizo hincapié repetidamente en que Alemania da la bienvenida de todo corazón a todo aquel que respete y observe la cultura de ese país. Tres aspectos de la espinosa asignatura de la inmigración –la sombra de Sarkozy es alargada- fueron considerados como claves: la lengua, las leyes y los valores. La líder del CDU insistió en que “los que aprenden alemán y respetan nuestras leyes y valores, son bienvenidos en Alemania. Los que se niegan, sin embargo, deberán enfrentarse a sanciones”. Una de las frases que arrancó mayores aplausos fue la que, en el contexto de la defensa de los valores cristianos como referente de la sociedad alemana, hizo a modo de confesión pública de fundamentos: la “C”, de cristiana, es la que la sostiene como Presidenta. Nadie negará que no a mucho tiempo Mariano Rajoy dirá públicamente algo parecido. No olvidemos el artículo que el Vicepresidente tercero del Congreso, Jorge Fernández Díaz, escribiera en un diario madrileño el pasado cinco de noviembre, con el título “Sobre la supuesta indefinición del PP”. Toda un alerta en el móvil de la agenda política popular.


José Francisco Serrano Oceja 
RELIGIÓN CONFIDENCIAL