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viernes, 8 de septiembre de 2017

Unidos contra la violencia

Juntos digamos "no" al odio, a la venganza, a la violencia, en particular a la que se comete en nombre de la religión.

Francisco se ha manifestado en numerosas ocasiones, negándose a identificar la violencia con el Islam, no hay islámicos violentos, ni tampoco católicos violentos. Propone una cultura del encuentro, intentando tender puentes entre todos los humanos, de modo que cada uno pueda encontrar en el otro no un enemigo, no un contendiente, sino un hermano para acogerlo y abrazarlo. Para él, el diálogo con las religiones adquiere un significado singular porque, en su opinión, no se puede ignorar a los otros en la verdadera experiencia de Dios. Habla de intensificar el diálogo con las otras religiones, especialmente con el islam. Esto solo es posible, si los potenciales interlocutores implicados salen de sí mismos, exteriorizan lo que son, dan a conocer su modo de ser y lo revelan a través de la acción.

lunes, 28 de agosto de 2017

Un Islam moderado

DE manera recurrente, siempre que ocurren atentados graves, surgen las mismas preguntas: ¿es compatible el islam con la democracia? ¿Qué incita a un musulmán nacido y crecido en Europa a atentar contra la sociedad? Y ya, en el extremo de la cretinez masoquista, «¿Qué hemos hecho mal [nosotros]?». 

Tras dejar sentado que negar la capacidad de los musulmanes para adaptarse a la democracia es arrebatarles su condición humana –lo que nosotros no haremos– y que los problemas de adaptación psicosocial los viven diversas minorías y no por ello reaccionan acuchillando, atropellando o poniendo bombas, a esos interrogantes podrían sumarse otros, que de ordinario se suelen escamotear: ¿Qué están haciendo mal esos inmigrantes musulmanes?

jueves, 13 de julio de 2017

Actitudes ante el dolor inexplicable

Escribe el Dr. Fernández de Buján: «Están los que pensando que la religión es el “opio del pueblo”, comprueban que es necesario meterse un “buen chute” de “opio religioso” para soportar la desgracia. Son los que creen “a la desesperada”. El que sufre, a veces, se agarra a todo, aun contra.

 EL tema que pretendo abordar es, en extremo, delicado. No cabe pontificar. Ofrezco un punto de vista sobre las posibles actitudes ante el «dolor inexplicable». Cuando nos ocurre algo grave –una enfermedad o desgracia–, a nosotros o nuestros seres queridos, si lo sucedido es inesperado e inusual, nos preguntamos ¿por qué? o ¿por qué a mí? El segundo interrogante es reversible y podría formularse: ¿por qué no a mí? ¿Algo me exime para que no me ocurra, lo que les ha sucedido a otros? Dos sucesos nos han conmovido recientemente. 

lunes, 15 de agosto de 2016

Nosotros y las respuestas de Dios

Jesús desea que hagamos lo posible para que todos lo conozcan, vivan en su Cuerpo y participen consciente y gozosamente en la salvación de muchos o de todos.
En el Via Crucis con los jóvenes ha dicho Francisco que las palabras de Jesús en la parábola del Juicio final (“Tuve hambre y me disteis de comer…”: Mt25, 35-36) tienen que ver con muchas preguntas, que con frecuencia resuenan en nuestra mente y en nuestro corazón, para las que no hay respuesta humana (Via Crucis con los jóvenesParque Blonia, Cracovia, 29-VII-2016).

«¿Dónde está Dios? ¿Dónde está Dios, si en el mundo existe el mal, si hay gente que pasa hambre o sed, que no tienen hogar, que huyen, que buscan refugio? ¿Dónde está Dios cuando las personas inocentes mueren a causa de la violencia, el terrorismo, las guerras? ¿Dónde está Dios, cuando enfermedades terribles rompen los lazos de la vida y el afecto? ¿O cuando los niños son explotados, humillados, y también sufren graves patologías? ¿Dónde está Dios, ante la inquietud de los que dudan y de los que tienen el alma afligida?»

domingo, 15 de noviembre de 2015

Las Comunidades Islámicas en España condenan de manera “contundente” el atentado de París


Su presidente muestra la repulsa a la masacre yihadista. La Iglesia Católica pide no dejarse llevar por el odio frente a posibles reacciones islamófobas
“Riay Tatary, presidente de la Unión de Comunidades Islámicas españolas (UCIDE), en nombre de todas las comunidades islámicas de España, condena de forma contundente los atentados terroristas perpetrados en París por el Estado Islámico”, afirma a Religión Confidencial Helal-Jamal Abboshi, secretario general de esta entidad.

Riay Tatary se encontraba ayer fuera de España, según confirmó a este digital Helal-Jamal Abboshi y por esta razón, no había emitido un comunicado oficial en el día de ayer. Sin embargo, las comunidades islámicas de España esperaban que a su regreso, emitiera un comunicado de repulsa contra los atentados de París.

lunes, 27 de mayo de 2013

No hay “lobos solitarios” en el magma del terrorismo islamista: todos pertenecen a la “umma”

   
    ¿”Lobos solitarios”, esos asesinos que se dicen musulmanes y matan en nombre de Alá? No lo creo. A medida que avanzan las investigaciones de los atentados cometidos en Boston, Londres y ahora Paris, por individuos que en apariencia han actuado solos, parece obvio que en los tres casos -por no citar más antecedentes- tenían conexiones con otros musulmanes radicales que los apoyaban o los habían aleccionado. 

Pero, en realidad, no se trata de un “fenómeno” nuevo en ese magma del terrorismo islamista que, por lo general, atribuimos a la demencia producida por una interpretación sectaria del Corán.

jueves, 4 de noviembre de 2010

El mundo musulmán tiene que dar un paso

   Mientras media Europa y Estados Unidos se encuentran en estado de alarma máxima por las amenazas del terrorismo islamista, un grupo de fanáticos asaltaba este pasado domingo una iglesia católica durante la celebración de la Santa Misa, en pleno centro de Bagdad, con decenas de muertos como resultado. Desde los atentados del 11-S y la serie que le ha seguido en todo el mundo, las atrocidades de estos fanáticos apenas sorprenden ya. 

   Tampoco la persecución de los cristianos árabes que viven en su tierra desde mucho antes de ser islamizada y que han sido objeto del Sínodo concluido hace tan solo una semana. Pero lo que de verdad sigue sorprendiendo es que los propios países musulmanes, igualmente amenazados por el terrorismo, no se hayan unido todavía para luchar conjuntamente contra esta lacra que contamina y pervierte al Islam.

No se trata ya de condenar el terrorismo, sino de ofrecer al mundo una lección de firmeza contra los peores enemigos que haya podido tener nunca una religión: los que hacen cómplices de sus crímenes a un Dios que paradójicamente, proclaman clemente y misericordioso. El paso necesario es que los líderes musulmanes se pongan de acuerdo para promulgar la libertad religiosa y condenar las interpretaciones que sirven de pretexto a los violentos para asesinar a supuestos infieles, como si fuese un acto virtuoso. 

   Especialmente doloroso resulta el episodio sangriento de Bagdad cuando hace tan solo una semana que el Sínodo especial para Oriente Medio ponía el acento en la necesidad de continuar el diálogo entre cristianos y musulmanes, dentro del respeto mutuo que exige esa sumisión a Dios que predica el Corán.