Se trata del misterio del mal, casi siempre insondable, que a tantos ha llevado a dar la espalda a Dios, pero que a muchos otros nos lleva a abrazar a los demás como hermanos
La declaración del fiscal de Marsella de que el terrible accidente de aviación en los Alpes había sido causado intencionalmente por el copiloto ha conmovido a todo el mundo. Nos afecta muy profundamente que alguien como nosotros haya decidido terminar con su vida llevándose consigo las vidas de otras 149 personas cuya seguridad le había sido confiada. No solo nos conmueve sino que nos horroriza, porque cuando nos llegó la noticia del accidente no podíamos imaginar que un daño tan grande pudiera ser causado por un ser humano.