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sábado, 4 de agosto de 2018

¿Cambio de la doctrina católica?

A medida que la Iglesia progresa, a luz del Evangelio, en la comprensión de la ley de Dios, la expresa y formula de modo más adecuado.
El Papa Francisco ha decidido modificar la redacción del número 2267 del Catecismo de la Iglesia Católica, que trata sobre la pena de muerte.
A unos les ha faltado tiempo para quejarse de que el Papa «cambia» la doctrina católica; a otros les ha sobrado el mismo tiempo para alabar a un Papa que «cambia» los dogmas de siempre. Una vez más es necesario tener la humildad y la sensatez de enfrentarse a la verdad sin prejuicios.

sábado, 9 de septiembre de 2017

‘Testigos del Señor’, un catecismo en el camino de la belleza

Escribe Ramiro Pellitero: Si la belleza es como la tarjeta de presentación del ser, entonces no puede extrañar que hoy ocupe un lugar prioritario en el anuncio de la fe, que tanto depende del testimonio cristiano, concretamente del testimonio del catequista y de todo educador en la fe.
(Una versión anterior se publicó en Actualidad Catequética nn. 245-246 [2015] 135-150)
El catecismo Testigos del Señor se sitúa en la estela de la tradición de los catecismos de la Conferencia episcopal española. De acuerdo con las orientaciones del magisterio de la Iglesia y en línea con la catequesis actual, asume el denominado “camino de la belleza” (Via pulchritudinis)[1], como se puede ver no solo por las imágenes que utiliza sino también en su mismo método.
En este estudio sobre el catecismo Testigos del Señor en el camino de la belleza, seguimos el esquema de las páginas que la Guía básica del catecismo dedica al tema[2], tratando de profundizar lo que ahí se afirma.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Cristo, centro del Catecismo

   Situados ante el Año de la Fe, que debería ser también el “Año del Catecismo” (Benedicto XVI, Encuentro con el clero de Roma, 23-II-2012), conviene preguntarse por el centro del Catecismo. Pues bien, Cristo y su Misterio –su persona y su vida en relación con nosotros– es el centro del Catecismo de la Iglesia Católica y de su Compendio. ¿Pero qué quiere decir esto?


 El misterio de Cristo, centro de la fe cristiana

1. El centro de la fe cristiana es “el misterio de Cristo”. Jesús de Nazaret es una figura de impacto, lo ha sido a lo largo de todos los siglos de la era cristiana. Como Cristo glorioso a la derecha del Padre es algo sublime, con la majestuosidad del “pantocrátor” (todopoderoso) del arte bizantino y románico.

     Pero el cristiano, al penetrar en el conocimiento de Jesús de Nazaret. se adentra en el “misterio completo” de Cristo en relación con nosotros. Así lo expresaba Benedicto XVI: “Cristo profesado como hijo único del Padre, como perfecto Revelador de la verdad de Dios y como definitivo Salvador del mundo; Cristo celebrado en los sacramentos, como fuente que sustenta la vida de la Iglesia; Cristo escuchado y seguido en la obediencia de sus mandamientos, como fuente de existencia nueva en la caridad y en la concordia; Cristo imitado en la oración, como modelo y maestro de nuestro comportamiento orante frente al Padre” (Presentación del Compendio, 20-III-2005).

martes, 4 de septiembre de 2012

Estructura y finalidad del Catecismo de la Iglesia Católica


   Nos acercamos al comienzo del año de la Fe. El Papa nos anima a releer y difundir el Catecismo de la Iglesia Católica

      Una de las claves del Catecismo de la Iglesia Católica y de su Compendio es su estructura, compuesta por cuatro partes en este orden: el Credo, los sacramentos, la moral y la oración. El Catecismo toma esta estructura del Catecismo Romano o Catecismo de Trento (s. XVI) y la presenta de un modo nuevo, acorde con las necesidades actuales.

Un díptico pedagógico: los dones de Dios y nuestra respuesta
      Esas cuatro partes pueden verse como en un díptico que presenta el contenido del Catecismo en dos mitades: lo que Dios nos da, nuestra respuesta. En una conferencia pronunciada en Estados Unidos en 1993, Christoph Schönborn —secretario de la comisión redactora del Catecismo— asumía estas palabras de Pedro Rodríguez, autor de la edición crítica del Catecismo Romano o Catecismo de Trento: «La opción es evidente: el Catecismo Romano, antes de presentar al cristiano lo que ha de hacer, quiere declararle quién y cómo es él (…). De hecho, el orden doctrinal del Catecismo de Trento no tiene cuatro partes, sino que se presenta como un díptico magnífico tomado de la tradición: por un lado, los misterios de la fe en Dios uno y trino, tal como es profesada (Credo) y celebrada (sacramentos); por otro lado, la vida cristiana según la fe —fe que obra por la caridad— expresada en un estilo cristiano de vida (decálogo) y en una oración filial (Padre Nuestro)».

jueves, 2 de agosto de 2012

Un Catecismo para la nueva evangelización

   Alguien dijo que leemos para saber que no estamos solos (de la película “Tierras de penumbra”, Shadowlands, R. Attenborough, 1993). Quizá hoy se podría decir, pensando en los móviles y en fenómenos como el “whatsup”: llamamos para saber que no vivimos solos.

     Y no lo estamos. Al menos los cristianos lo sabemos. La fe nos asegura que Dios nos ha querido salvar no individualmente sino por medio de una familia –la Iglesia–, semilla de unidad en la familia humana.


El Catecismo y su Compendio, referencias para la fe

     En la nueva evangelización todos hemos de colaborar para transmitir la fe, de modo que sea lo que determina nuestra vida “en Cristo” por el Espíritu, como ofrenda al Padre y servicio al mundo. Y la fe tiene hoy un referente preciso y certero en el Catecismo de la Iglesia Católica.