![]() |
| Pensilvania |
Escribe Javier Fumero: La Iglesia católica se encuentra abochornada por los abusos sexuales, de poder y de conciencia sufridos por muchos menores y cometidos por un notable número de clérigos y personas consagradas que se acaban de conocer a través del informe de Pensilvania, donde se detalla lo vivido por numerosas víctimas durante setenta años.
No es para menos. Se trata de un asunto doloroso, vergonzante, lamentable y corrosivo.
El Papa Francisco ha pedido perdón, ha vuelto a recordar que la política eclesial es de tolerancia cero con estos casos (incluidos los encubrimientos) y que ahora es preciso expiar la culpa, intentar el imposible de reparar el daño causado.
