Escribe Jose Manuel Cuenca: «Unas líneas que solo tienen el modesto propósito de reivindicar un capítulo esencial de una Universidad como la española, hodierno objeto de los dicterios más feroces por avatares y sucesos, al fin y a la postre de muy reducido calado en su contribución a la cultura española, han de concluir forzosamente con la apresurada alusión a uno de sus centros de mayor influencia en la cultura española contemporánea. El Instituto de Periodismo»
LA de Navarra de la «década prodigiosa». Recién fundada al inaugurarse el afamado decenio de la centuria pasada, el Alma Mater iruñesa, rectorada por el Opus Dei, estaba integrada por un elenco de, en conjunto, excelentes profesores –profesoras las había también, pero en pequeño número, compensado, en parte, por su generalizada excelencia– provenientes en elevada cifra de otros centros superiores del país.
