El mundo consumista y de bienestar, nos confunde y nos hace pensar que el cariño y el amor son un derecho que puedes comprarlo simplemente porque tienes dinero…
El exceso de dinero en el matrimonio nos debilita, porque nos hace sentirnos como dioses que con el dinero podemos evadirnos de los problemas afectivos. El dinero nos hace entonces intransigentes e individualistas para con el otro.
El exceso de dinero en el matrimonio es un ingrediente tóxico que nos complica la vida mas que lo que nos perfecciona como personas que se están amando.
