El mal tiene un límite: el bien, divino y humano, que es siempre más grande que cualquier mal
El 27 de abril, segundo domingo del tiempo litúrgico de Pascua, domingo de la Divina Misericordia, el Papa Francisco canonizó a los pontífices Juan XXIII y Juan Pablo II. Con el acto de canonización, el Papa declara y define santo a un fiel católico que ha sido antes beatificado y autoriza que se le pueda rendir culto público a nivel de la Iglesia universal.
El testimonio de vida de los santos constituye un ejemplo para todos; ellos nos ofrecen también la ayuda de su constante intercesión. Se cumple este año el centenario del estadillo de la primera guerra mundial. El siglo XX ha sido también un siglo de santos, también de Papas santos: Pío X fue canonizado en 1954 y actualmente están en curso los procesos de beatificación y canonización de Pío XII, Pablo VI y Juan Pablo I.


