Vale la pena hacer un balance y aprender de esta historia.
Ha hecho discutir al mundo entero la historia de Charlie Gard, el bebé británico fallecido el pasado mes de julio, después de una larga batalla legal entre sus padres y los médicos que lo tenían bajo tratamiento en el Grand Ormond Street Hospital de Londres.
Ahora que el caso se ha “cerrado” y se han acallado las polémicas −el caso gozó de una amplia cobertura periodística y fue objeto de instrumentalizaciones ideológicas y mediáticas−, vale la pena hacer un balance y aprender de esta historia.
