Ha saltado a la actualidad política el proyecto del PSOE de
impulsar en todos los ayuntamientos españoles el cobro del Impuesto de Bienes
Inmuebles (IBI) sobre las propiedades no dedicadas al culto y de las que la
Iglesia y las demás confesiones religiosas puedan ser titulares en cada
localidad. Óscar López, Secretario de Organización del PSOE –ahora me entero-,
en su intervención en el reciente congreso de los socialistas leoneses
intercaló en su argumentación la especie de que también la Iglesia tiene que
hacer un esfuerzo en estos tiempos de crisis.
Por lo visto, a esta lumbrera política no le parece
suficiente que la Iglesia se ocupe en España de más de 200 centros
hospitalarios, ambulatorios y dispensarios; de 876 casas para ancianos,
enfermos crónicos, inválidos y minusválidos; de unos 900 orfanatos y centros
para la tutela de la infancia, además de 300 guarderías, 365 centros especiales
de educación especial o de reeducación social, 144 centros de caridad y
sociales o 300 consultorios para defensa de la vida y de la familia. En fin, en
esta crisis la Iglesia debería hacer el esfuerzo de pagar el IBI para ayudar a
paliar las estrechuras que padecemos, para que se note que por fin se ha
enterado de lo mal que lo está pasando la gente y que hace algo por los
marginados…
