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miércoles, 25 de noviembre de 2015

La santificación del sacerdote está estrechamente ligada a la de su pueblo

Discurso del Papa con motivo del 50º aniversario de los Decretos conciliares ‘Optatam Totius’ y ‘Presbyterorum ordinis’
La Congregación para el Clero es la promotora del congreso conmemorativo celebrado con ocasión del 50° aniversario de la promulgación de los decretos del Concilio Vaticano II Optatam totius yPresbyterorum ordinis, dedicados a la formación de los sacerdotes.
Con motivo de la clausura del congreso el Papa recibió el pasado día 20 en audiencia a sus participantes, a los que ha dirigido el discurso que reproducimos.

Discurso del Santo Padre

Señores Cardenales, queridos hermanos Obispos y sacerdotes, hermanos y hermanas, dirijo a cada uno un cordial saludo y expreso un sincero agradecimiento a Usted, Cardenal Stella, y a la Congregación para el Clero, que me han invitado a participar en este Congreso, a 50 años de la promulgación de los Decretos conciliares Optatam totius y Presbyterorum ordinis.
Os pido perdón por haber cambiado los planes, que era que yo fuese a veros, pero habéis visto que no había tiempo, ¡e incluso aquí he llegado tarde!

lunes, 12 de octubre de 2015

El sínodo sobre la familia en la estela del Concilio Vaticano II

La distinción entre lo que es sustancial en el depósito de la fe y lo que es variable, fundamenta la legitimidad de una renovación en la continuidad
En sus palabras introductorias a los trabajos del sínodo sobre la familia (5-X-2015) Francisco ha señalado que el sínodo “es una expresión eclesial, o sea, es la Iglesia que camina junta para leer la realidad con los ojos de la fe y con el corazón de Dios; es la Iglesia que se interroga sobre su fidelidad al depósito de la fe, que para ella no representa un museo para mirar y mucho menos solo para salvaguardar, sino que es una fuente viva en la que la Iglesia bebe para saciar la sed e iluminar el depósito de la vida”.

La necesidad de una fidelidad dinámica...

Esta referencia al depósito de la fe que se confía a la Iglesia para la vida −tema frecuente en la predicación de Francisco− evoca el discurso de Juan XXIII en la inauguración del Concilio Vaticano II (11-X-1962): “Una cosa es el depósito de la fe, es decir, las verdades que contiene nuestra venerable doctrina, y otra distinta el modo como se enuncian estas verdades, conservando sin embargo el mismo sentido y significado”.

domingo, 23 de junio de 2013

El Concilio frente al pensamiento moderno

   
   Algunas semanas antes del inicio del Concilio Vaticano II, el cardenal Giusseppe Siri, arzobispo de Génova, invitó al cardenal Joseph Frings a dar una conferencia sobre el tema “El Concilio Vaticano II frente al pensamiento moderno”. 

   El anciano arzobispo de Colonia la pronunció el 20 de noviembre de 1961, pero, como estaba saturado de trabajo, pidió ayuda al entonces joven profesor Joseph Ratzinger, teólogo de su confianza, quien escribió todo el texto que, después, fue publicado, obviamente, con el nombre del cardenal. Así llegó hasta Juan XXIII, que lo leyó, y, en una audiencia posterior, abrazó al cardenal Frings, diciéndole: «Precisamente, éstas eran mis intenciones al convocar el concilio». Entonces, el cardenal sintió el deber de revelar al Papa quién era el autor de aquellas páginas. El texto expone las transformaciones profundas que habían ocurrido después del Concilio Vaticano I (1869-1870) y que exigían convocar un nuevo concilio

      La traducción de esta conferencia al castellano es inédita y ha sido realizada desde su original en alemán por la Profesora Esther Gómez de Pedro, con la autorización de Librería Editrice Vaticana.

sábado, 15 de diciembre de 2012

‘Leer y vivir el Concilio es amar a la Iglesia entera’

Monseñor Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei, habla del Concilio Vaticano II y el Año de la Fe en una entrevista publicada por Desde la Austral, la revista de la Universidad Austral (Argentina).

      Monseñor Javier Echeverría, Prelado del Opus Dei y Rector honorario de la Universidad Austral, habla en esta entrevista exclusiva acerca de la importancia del Concilio Vaticano II para la Iglesia y reflexiona sobre el año de la Fe, recientemente inaugurado por el Papa Benedicto XVI.

Cumplidos 50 años del inicio del Concilio Vaticano II, ¿podría comentar la importancia que tuvo y tiene para la Iglesia actual?
      El Concilio Vaticano II fue la manifestación más solemne del magisterio de la Iglesia en el último siglo, en continuidad con toda la enseñanza anterior. Evidentemente, sus documentos contienen una gran riqueza y, como han señalado Juan Pablo II y Benedicto XVI, nos corresponde el desafío de ponerlos en práctica, con plena fidelidad, para que Jesucristo y su Evangelio lleguen a los corazones y a las cabezas de millones de personas. Leer y vivir el Concilio es amar a la Iglesia, a la Humanidad entera.

jueves, 15 de noviembre de 2012

A los 50 años del Concilio Vaticano II: diez mensajes conciliares que siguen siendo un reto

Definitivamente, el Concilio se irradia hasta hoy con estímulos y desafíos importantes que deberían dar los frutos tan esperados

      Hace cincuenta años que se inauguraba el Concilio Ecuménico Vaticano II, sin duda el acontecimiento colectivo más importante de los últimos ciento cincuenta años en la Iglesia Católica. El entonces joven teólogo Joseph Ratzinger actuó como perito conciliar. Hoy es el Romano Pontífice, Benedicto XVI. En la última Audiencia General recordaba «la alegría, la esperanza y el impulso que nos dio a todos nosotros participar en este evento de luz, que irradia hasta hoy».

sábado, 9 de junio de 2012

Apuntar a lo esencial de la fe y de la vida cristiana

Apuntar a lo esencial de la fe y de la vida cristiana
   No sabremos conquistar a los hombres para el Evangelio a no ser que nosotros mismos seamos los primeros en volver a una profunda experiencia de Dios

      Alguien podría pensar que Benedicto XVI debe tener suficientes problemas, que no le dejan más que un poco de respiro para sujetar, a trancas y barrancas, el timón de la Iglesia. Sin embargo, todo indica que el Papa mantiene el rumbo de modo sereno y clarividente. En un discurso a la Conferencia Episcopal Italiana, el pasado 24 de mayo, ha renovado su propuesta para la próxima celebración del 50 aniversario del Concilio Vaticano II en el marco del Año de la Fe, de un modo que responde con realismo a las necesidades de la nueva evangelización.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Sobre la adhesión al concilio Vaticano II

  “Ante todo no parece inútil recordar que la intención pastoral del Concilio no significa que éste no sea doctrinal. Las perspectivas pastorales de hecho se basan en la doctrina, como no podría ser de otro modo. Pero sobre todo es necesario recalcar que la doctrina se orienta a la salvación; su enseñanza es parte integrante de la pastoral”
 
      El quincuagésimo aniversario, ya próximo, de la convocatoria del Concilio Vaticano II (25-XII-1961) es motivo de celebración, pero también de renovada reflexión sobre la recepción y aplicación de los documentos conciliares. Además de los aspectos directamente más prácticos de esta recepción y aplicación, con sus luces y sombras, parece oportuno recordar también la naturaleza de la debida adhesión intelectual a las enseñanzas del Concilio. Aún tratándose de doctrina bien conocida y de la que se dispone de abundante bibliografía, no es superfluo recordarla en sus rasgos esenciales, teniendo en cuenta la persistencia de perplejidades manifestadas, incluso en la opinión pública, en relación con la continuidad de algunas enseñanzas conciliares respecto a las precedentes enseñanzas del Magisterio de la Iglesia.
      Ante todo no parece inútil recordar que la intención pastoral del Concilio no significa que éste no sea doctrinal. Las perspectivas pastorales de hecho se basan en la doctrina, como no podría ser de otro modo. Pero sobre todo es necesario recalcar que la doctrina se orienta a la salvación; su enseñanza es parte integrante de la pastoral. Además, en los documentos conciliares es obvio que existen muchas enseñanzas de naturaleza puramente doctrinal: sobre la Revelación divina, sobre la Iglesia, etcétera. Como escribió el beato Juan Pablo II, “con la ayuda de Dios, los padres conciliares, en cuatro años de trabajo, pudieron elaborar y ofrecer a toda la Iglesia un notable conjunto de exposiciones doctrinales y directrices pastorales” (Constitución Apostólica Fidei depositum, 11-X-1992, Introducción).