Mostrando entradas con la etiqueta EMPATÍA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EMPATÍA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Cultivar la empatía

La educación emocional empieza por conocerse uno a sí mismo. Saber las aptitudes y las limitaciones que uno tiene; las cosas para las que está dotado y aquellas que no sabe manejar. Si uno se sabe tímido, tiene que luchar por adquirir habilidades en la comunicación interpersonales. Si otro se reconoce inestable en lo emocional, tiene que poner los medios para tener más equilibrio psicológico. Catalogar lo propio con orden. Casi nada. Y saber que el amor de la pareja tiene un alto porcentaje de artesanía psicológica.

Después, tener claro cómo aprender a expresar sentimientos. Estos tienen distintos lenguajes y presentan una cierta versatilidad, que deben unirse en un concepto claro. Saber llamarla a las cosas afectivas por su nombre. Y aquí asoma un mosaico frondoso. Porque no debemos perder de vista que el amor es el príncipe de los mitos y que en el imaginario colectivo está palabra es mágica… llena de fuerza, maravillosa… No debemos olvidar la empatía, ese saber ponerse en el lugar del otro y entender qué pasa por su cabeza y su corazón. El amor maduro aterriza en lo concreto. Pasar de lo carismático a la convivencia diaria. Vamos con ello: