lunes, 25 de julio de 2011

La oración en la era digital

La oración en la era digital
Los salmos nos enseñan, con palabras de Dios, un lenguaje para hablar confiadamente con Él, conocerle y conocernos a nosotros mismos

      Hablar con Dios confiadamente no es difícil: un niño puede hacerlo. Las dificultades surgen cuando se anteponen las dudas: ¿No será la oración un encerrarse en sí mismo y aislarse de los problemas reales del mundo? ¿De verdad Dios escucha siempre? ¿Cómo saber cuál es su voluntad? ¿Hasta dónde puedo comprometerme? ¿Qué hacer si no se sabe orar? ¿Cómo enseñar a otros? 

En la era digital, seguimos buscando superar la finitud
      Estas y otras son las cuestiones que, desde el 4 de mayo de 2011, viene afrontando Benedicto XVI, en una nueva serie de catequesis sobre la oración. Dedicó las dos primeras a introducir el tema; después, a cuatro grandes orantes del Antiguo Testamento (Abraham, Jacob, Moisés y Elías), y luego afrontó la importancia de los salmos en la oración. Todo ello poniendo siempre a Jesús como centro y origen de la oración. 

      En las dos primeras catequesis mostró que las culturas antiguas (como Egipto, Mesopotamia, Grecia, Roma) son testigos de la oración con diversos acentos (petición, súplica, alabanza y agradecimiento), aún dentro de ciertas oscuridades. Y es que «la oración y el sentido religioso forman parte del hombre a lo largo de toda su historia» (11-V-2011), también en nuestra época: «El hombre ‘digital’, al igual que el de las cavernas, busca en la experiencia religiosa los caminos para superar su finitud y para asegurar su precaria aventura terrena». La oración es ante todo un don y una gracia de Dios que mueve a desear a Dios y a buscarle libremente. Como el amor de Dios es siempre fiel, la oración es también “un hondo acontecimiento de Alianza” (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2567). 

La oración de Abraham: Dios siempre responde y ofrece el perdón a quienes lo aceptan
      En Abraham (cf. Gn, cap. 18) se manifiesta que la oración de intercesión es progresiva identificación del que reza con el Dios que perdona y salva. Abraham desea la salvación de los pecadores de Sodoma y Gomorra, pero también desea que Dios se manifieste como justo y misericordioso; esto requiere que los malhechores acepten el perdón divino. Con otras palabras, Dios siempre responde a la oración. Como ha hecho a cada persona libre, dueña de sus acciones, Dios ha querido que su respuesta sea recibida libremente por el orante o por aquél por quien suplica. Y eso debe manifestarse con un cambio en la vida, un abrirse a Dios y a los demás; esto es, una conversión. Ahora bien, sólo un amor que sea al mismo tiempo justicia y perdón que se ofrece libremente, puede curar las heridas producidas por el pecado en el corazón del hombre y sus consecuencias. Esto es lo que hizo Jesús en la Cruz, intercediendo y perdonando a todos los que lo aceptan; y en él toda oración de intercesión encuentra respuesta (cf. 18-V-2011). 

La oración es un "combate espiritual" que requiere humildad, confianza y perseverancia (Jacob)
      La lucha de Jacob con un misterioso personaje (cf. Gn, cap. 32) expresa que toda oración es un combate espiritual: supone un esfuerzo confiado y tenaz, una lucha “cuerpo a cuerpo” para vencer los autoengaños, llegar con humildad al reconocimiento de la propia debilidad, y abrirse así a la voluntad de Dios. La oración exige perseverancia para hacer, al que reza, capaz de recibir, como fruto de la conversión y el perdón, la bendición de Dios, la renovación personal y el poder ver finalmente el rostro de Dios. También la “lucha” de Jacob es símbolo de la entera vida humana (que debe transformarse en oración a base de “hacer oración” cada día); pues «aquel que se deja bendecir por Dios, se abandona a Él, se deja transformar por Él, hace bendito el mundo» (25-V-2011). 

La oración exige el compromiso personal para servir a los demás (Moisés)
      La oración de Moisés (cf. Ex., cap 32 y Dt, cap. 9) pone de relieve que la oración del intercesor sirve a la misericordia divina y es escuela de generosidad, hasta el don de sí mismo. A los pies del Sinaí, los israelitas se habían hecho un ídolo en forma de becerro de metal fundido. Moisés intercede por amor a su pueblo y también por amor a Dios, y ofrece su propia vida a cambio del perdón para los suyos. También aquí hay una prefiguración de Cristo, que «lleva consigo nuestros pecados para salvarnos a nosotros: su intercesión no es sólo solidaridad, sino que se identifica con nosotros: nos lleva a todos en su cuerpo. Y así toda su existencia de hombre y de Hijo es un grito al corazón de Dios, es perdón, pero un perdón que transforma y renueva» (1-VI-2011).

Elías: la verdadera oración lleva a salir de uno mismo para adorar y amar
      En el caso de Elías, su oración enseña lo que es la verdadera adoración (cf. I Re, cap. 18). Los profetas de Baal confiaban en sus propias capacidades para obtener la respuesta a su oración: se encierran teatralmente sobre sí mismos e incluso se autolesionan. En cambio —según Benedicto XVI— la oración auténtica, que Elías promueve, es aquella que abre el corazón y lo libera permitiendo «salir del espacio estrecho del propio egoísmo, para acceder a dimensiones de amor y de don mutuo» (15-VI-2011). La verdadera oración es impulsada por el Espíritu Santo, y por eso —observa el Papa— «la verdadera adoración no destruye, sino que renueva, transforma». El fuego del amor de Dios hace del pueblo entero de Israel un lugar de ofrenda y sacrificio, purifica y crea de nuevo los corazones, para hacerlos capaz de adorar y amar. 

Actualidad de los salmos como escuela de oración
      Y así llega el Papa a plantear la importancia de los Salmos en la oración (cf. 22-VI-2011). Los salmos recogen todas las actitudes de la existencia humana, resumidas en dos grandes ámbitos: la súplica y la alabanza. En la súplica el orante expone su necesidad, con frecuencia unida al lamento, reconociendo a Dios como bueno. Se ponen en práctica actitudes de fe, esperanza y caridad, junto con la humildad. «De este modo, en la oración de los Salmos, la súplica y la alabanza se entrelazan y se funden en un único canto que celebra la gracia eterna del Señor que se inclina hacia nuestra fragilidad»

      Los salmos, afirma Benedicto XVI, son escuela de oración algo así como las palabras de los padres sirven al niño que comienza a hablar: se expresa con palabras aprendidas de otros y así aprende un modo de pensar y de sentir. Así los salmos nos enseñan, con palabras de Dios, un lenguaje para hablar confiadamente con Él, conocerle y conocernos a nosotros mismos. 

      Los salmos presentan a David como paradigma de orante: «un orante apasionado, un hombre que sabía lo que quiere decir suplicar y alabar»; y así, se convierte en una figura mesiánica, que preanuncia el misterio de Cristo. De hecho «en el Señor Jesús, que en su vida terrena rezó con los Salmos, encuentran su definitivo cumplimiento y revelan su sentido más profundo y pleno». Más concretamente, «las oraciones del Salterio, con las que se habla a Dios, nos hablan de Él, nos hablan del Hijo, imagen del Dios invisible (Col 1,15), que nos revela completamente el Rostro del Padre». Y de aquí, deduce el Papa: «El cristiano, por tanto, rezando los Salmos, reza al Padre en Cristo y con Cristo, asumiendo estos cantos en una perspectiva nueva, que tiene en el misterio pascual su última clave interpretativa». De este modo, «el horizonte del orante se abre así a realidades inesperadas, todo Salmo tiene una luz nueva en Cristo y el Salterio puede brillar en toda su infinita riqueza»

      En efecto, y, de este modo, los salmos se revelan siempre actuales, y centrales para la oración cristiana. Cristo los rezó y nosotros, en su Cuerpo místico, los rezamos, también apropiándonos esas oraciones, según nuestras necesidades o las de los demás. Para todo ello se pueden consultar las referencias a los salmos que se encuentran en otros lugares de la Sagrada Escritura (sobre todo en el Nuevo Testamento), especialmente los citados por Cristo mismo; y también pueden ayudar las citas y los comentarios de otros autores (Padres de la Iglesia, santos, pensadores cristianos, etc.) que han encontrado en los salmos el deseo de Dios, que es “el alma de la oración” 

Ramiro Pellitero. Universidad de Navarra
iglesiaynuevaevangelizacion.blogspot.com
Almudí

domingo, 24 de julio de 2011

Lo más radical de la realidad humana

La Carta a las mujeres que el Papa Wojtyla escribió en 1995 da una vuelta de tuerca a la cuestión antropológica. Su mensaje, poco conocido aún, para ser mejor recibido requiere una ampliación de la filosofía, que dé cuenta de la “unidualidad relacional originaria” del ser humano, que se desvela ya en el libro del Génesis. Os presento este estudio de la Dra. Castilla. Entresaco algunos párrafos. Al final tenéis el enlace al texto completo

      Desde mediados del siglo pasado el magisterio de la Iglesia recomienda una mayor sensibilidad para descubrir los “signos de los tiempos”, pues aunque la Revelación se completó con la muerte del último Apóstol, la profundización teológica en su contenido —esta es la tarea de la Teología—, es progresiva y son las nuevas cuestiones que presenta cada época las que ayudan a descubrir aspectos de la Revelación que hasta entonces habían pasado inadvertidos. Por otra parte, el Espíritu de Dios, que sopla donde quiere y no sabes de donde viene ni a donde va (cf. Jn 3,8) y que es fuente de todas las iniciativas de creatividad a lo largo de la historia[1], suscita en la experiencia humana universal, a pesar de sus muchas contradicciones, signos de su presencia que ayudan a los mismos discípulos de Cristo a comprender mejor el mensaje del que son portadores.
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  El Cardenal Wojtyla que, desde la lejana Polonia, seguía de cerca esta temática, decidió buscar los fundamentos antropológicos y teológicos que presentaba la cuestión del amor matrimonial y las razones por las cuales de Creador, al hacer al hombre a su imagen los creó varón y mujer. Con el método fenomenológico de acceder a la realidad, que utiliza en sus estudios personalistas, da una importancia capital a la experiencia humana universal[5], que permite entrar en diálogo con cualquier otro ser humano, pues en el fondo todos buscamos y sentimos lo mismo. Desde ahí habla a los jóvenes —con un lenguaje que todos entienden—, sobre el amor, la responsabilidad, la libertad y el cuerpo. Tanto es así que, a la entrada al Cónclave que elegiría al sucesor de Pablo VI, llevaba bajo el brazo unos papeles, para trabajarlos si le sobraba tiempo, con el tema que por entonces le rondaba: “la Teología del cuerpo”. Pocos meses después, siendo ya Juan Pablo II, la expuso en las Audiencias de los miércoles a lo largo de 5 años[6]. Posiblemente se trata de lo más original de sus escritos y lo que más huella deje en el pensamiento humano.
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   El protagonismo y responsabilidad de la mujer en el dominio del mundo —dadas por el propio Creador—, manifiestan que las relaciones de reciprocidad entre varón y mujer no se limitan al matrimonio, que siendo la primera dimensión no la única. La integración en la humanidad de lo “masculino” y lo “femenino” es necesaria en toda la historia del ser humano en la tierra. Todas las obras humanas, también las de la historia de la salvación, requieren esa unión complementaria (MD 7). El Génesis también presenta como común y compartido, junto a la tarea del dominio del mundo, el ámbito privado y familiar. Historia y familia aparecen como una doble misión a realizar de un modo entreverado.
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   Si en estos momentos está en riesgo la maternidad, entre otras causas es porque la paternidad está ya ausente desde hace tiempo. La emancipación propuesta por la Modernidad supone la “muerte del padre”, pero aún quedaba la maternidad —último reducto del amor incondicionado—, que también se pretende abolir. Ante la soledad invasiva y desintegradora de una cultura inhumana y sin hogar se advierte la doble necesidad de una cultura con madre y una familia con padre[16].
      Juan Pablo II, conocedor, junto a sus problemas y angustias, de la influencia de las mujeres —ya sean madres, hermanas, esposas, hijas, amigas o compañeras de trabajo—, advierte en el mundo la necesidad de lo que denomina “genio femenino”, fundado en la misión de la mujer, inscrita en su mismo ser, al confiarle Dios de un modo especial a cada ser humano (MD 30).
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    Asentar adecuadamente esta visión compartida del mundo y de familia requiere profundizar en qué consiste la paternidad, que es la única defensa eficaz para salvar a la maternidad. Siempre que he encontrado a una mujer que, desenvolviéndose con seguridad en el ámbito público, tiene una familia sólida e incluso numerosa y le he preguntado cómo lo logra, la contestación ha sido siempre la misma: cuento con el apoyo de mi marido, que me anima, me respalda y me sustituye cada vez que hace falta.
   En ese tiempo ha sido inestimable la labor conjunta entre el Papa Wojtyla y el Cardenal Ratzinger. ¡Quién hubiera podido escuchar aquellas conversaciones teológicas que, tras despachar las cuestiones de gobierno, mantenían en privado semanalmente! En ese “mano a mano” de seguro hubo más de un pulso entre la tradición teológica —de la que es vasto conocedor Ratzinger— y la apertura de la poderosa combinación de poeta, místico y filósofo que era Karol Wojtyla. Para ambos era inestimable el enriquecimiento mutuo y lo que resulta evidente es que Benedicto XVI, conocedor de todas las corrientes actuales de pensamiento e infatigable buscador de la verdad, entendió a Juan Pablo II también en el tema que aquí nos ocupa. Condensa su legado de su predecesor con las siguientes palabras:
      La relación varón-mujer en su respectiva especificidad, reciprocidad y complementariedad constituye, sin duda, un punto central de la “cuestión antropológica” tan decisiva en la cultura contemporánea” (pues) la “unidad de los dos”, inscrita en los cuerpos y en las almas, lleva en sí la relación con el otro, el amor por el otro, la comunión interpersonal que indica que “en la creación del hombre se da también una cierta semejanza con la comunión divina”[33].
      Por tanto, se puede decir que, si el Papa Wojtyla con el bagaje de la tradición oriental ha abierto puertas cerradas durante siglos en la tradición occidental, al respirar —como proponía a los demás— con los “dos pulmones”, Benedicto XVI continúa acercando la Teología hasta las intuiciones de Juan Pablo II.
      En nuestros días hace falta, como dice el Papa Ratzinger en su Encíclica Caritas in Veritate, una nueva síntesis antropológica y humanística —por otra parte, bastante obvia desde la feminidad—, que acoja y dé razones de la dimensión familiar de la persona y de la unidad del género humano. Esto requiere una profundización en el aspecto relacional del que antes se hablaba que, partiendo del ser personal, se desarrolla en el resto de las relaciones familiares y sociales, hasta poder constituir la gran familia humana. Este es justamente el esfuerzo al que invita Benedicto XVI.
Blanca Castilla de Cortázar. Profesora de Antropología en la UNIR
Laici.va / Almudí
   

sábado, 23 de julio de 2011

Italia: dignidad humana hasta el final de la vida

El texto italiano resulta francamente equilibrado: a tanta distancia de la eutanasia como del llamado encarnizamiento terapéutico 
 
      No sé si el reciente proyecto español sobre esta delicada cuestión llegará a ser debatido en la actual legislatura. He de confesar que, a diferencia del texto italiano, que aprobó el 14 de julio la Cámara de Diputados, denota gran frivolidad, sobre todo, si se tiene en cuenta que hace caso omiso al trabajo realizado hace unos años en el Senado, con amplitud de muy interesantes intervenciones.

      En Italia lo han trabajado y debatido durante varios años, hasta llegar a un texto capaz de alcanzar unos apoyos superiores a los de la actual mayoría parlamentaria: 278 votos a favor, 205 en contra, con 7 abstenciones. Entre los votos positivos, bastantes del Partido Demócrata, el principal grupo de la oposición.

      Dentro de la conocida creatividad lingüística italiana, la ley tiene un nombre larguísimo, que refleja en sí el planteamiento querido por los legisladores: "disposiciones sobre alianza terapéutica, el consentimiento informado y las declaraciones anticipadas de tratamiento". Precisa las relaciones entre médicos y enfermos, y evita que en el futuro los jueces, como en el tristemente famoso caso de Eluana Englaro, puedan adoptar decisiones en contra de la vida.

      El texto resulta francamente equilibrado: a tanta distancia de la eutanasia como del llamado encarnizamiento terapéutico. Da fuerza de ley al conocimiento informado. Y, si el enfermo ha perdido ya la conciencia, se pueden invocar las orientaciones que éste haya dejado por escrito: la declaración anticipada de tratamiento (Dat). Pero ésta no es vinculante para el médico, porque la situación real puede ser muy distinta a lo que pensaba al redactar el documento. Además, se rechaza expresamente que la Dat incluya una posible renuncia a la alimentación y la hidratación. Tampoco padres o tutores podrán tomar la decisión de interrumpir la alimentación de un paciente. La decisión corresponde a los médicos.

      Francesco D'Agostino publicó un comentario en Avvenire del 15 de julio con el expresivo título La victoria de Hipócrates. Como había escrito la víspera la diputada centrista Paola Binetti en Liberal, no tiene sentido la crítica que se hace de la ley afirmando que viola el deber de respetar la autonomía de la voluntad de la persona. El catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Roma recuerda que el Convenio Europeo de Bioética (el Convenio de Oviedo), no afirmó la obligatoriedad de la Dat, sino el deber del médico de tomarla en consideración, como hace la ley aprobada por la Cámara.

      Por otra parte, ambos —católicos— subrayan el carácter laico y constitucional del texto aprobado, frente a quienes invocan supuestas ingerencias confesionales en la actividad parlamentaria. Binetti subraya que la ley dice sí a la vida, pero también dice sí a la libertad de enfermo y médico, respeta la conciencia de ambos, consciente de que si los dos quieren de verdad ser libres no pueden alejarse del surco trazado por la ley natural. «En la discusión de esta ley, durante muchos años, hemos buscado un equilibrio entre los diversos principios en juego, tratando de garantizar vida y libertad; competencia y escucha; piedad y solidaridad; medicina de alta tecnología y medicina de fuerte densidad humana. No hemos querido ceder ni al riesgo del abandono terapéutico, ligado a un falto respeto de la supuesta voluntad del paciente, ni tampoco al riesgo de un encarnizamiento terapéutico, inútilmente cargado de ulteriores sufrimientos para el enfermo».

      En síntesis, Paola Binetti destaca que la ley establece de veras una relación de mutua confianza y colaboración entre médicos, pacientes y familias: «en el ámbito de la relación de alianza, consiente prácticamente todo al médico y al paciente, salvo una y única cosa: el enfermo no puede pedir a otro que ponga fin a su vida, y el médico no puede poner fin a la vida del paciente de modo directo e intencional».

      D'Agostino insiste, en fin, sobre el carácter no confesional de esta ley: aplica los principios de la medicina hipocrática, que data del siglo IV a C, con su prioridad para el respeto a la vida y su rechazo frontal de la eutanasia.

Salvador BernalReligionConfidencial.com

viernes, 22 de julio de 2011

Contra la crisis, ética

Contra la crisis, ética
Unos cuantos principios que deberían regular la ética en el mundo económico, comercial y empresarial 

      Tiempo atrás un catedrático de la Universidad de Barcelona afirmó que a la crisis económica se había sumado una crisis de valores, importantes cambios geopolíticos en el mundo y, además, se había añadido un stock de políticos de bastante bajo nivel.

      Hace pocos días, un manifiesto de la Escuela de Negocios del IESE recordó también unos cuantos principios que deberían regular la ética en el mundo económico, comercial y empresarial, lo que tiene muchas repercusiones políticas.

      Pensamos que un país, una nación o un estado es como una gran empresa.
      Los principios mencionados se pueden resumir —como hace el IESE— en los siguientes:

    — Cualquier empresa debe ser entendida como una comunidad formada por personas y no hay que verla como una máquina de ganar dinero.
    — Los empleados de una empresa no son meros instrumentos de productividad. Son personas a las que se las ha de reconocer unos derechos fundamentales, que no pueden ser nunca olvidados.
    — Debemos alejarnos del concepto mecánico e instrumental del ser humano. Por eso el mejor activo de una empresa son los trabajadores y por este motivo hay que invertir en ellos.
    — Toda empresa debe estar al servicio de las personas: directivos, operarios, clientes, etc., con los que hay una interacción.
    — La empresa debe humanizar. Las personas que trabajan deberían ser los primeros en ser valorados y no se las debe relegar a un segundo o tercer plano.
    — Tenemos que propiciar un sistema compartido de valores que fomente la amistad, la lealtad, la identificación y el entusiasmo dentro de la empresa. Entre los valores que se deben tener en cuenta está el de la confianza mutua entre todos los que forman la familia empresarial. Este sencillo hecho es esencial para crear una comunidad en torno a un sistema de valores éticos.
    — Se ha de fomentar el aprendizaje dentro de la empresa. Siempre cabe una mejora.
    — Hay que asumir que la racionalidad es limitada y no debemos creer que los directivos son omniscientes. Hay que superar la adicción a las estadísticas absurdas, que algunos se sacan gratuitamente de la manga.
    — Es imprescindible la sensatez a la hora de gestionar y tomar medidas. Esto es racionalizar.
    — Tenemos que llenar la empresa de personas pro-activas y que vayan más allá de su propio interés. Por eso hay que huir de los imitadores, de la pasividad, del narcisismo y del individualismo.
    — La empresa debe estar pendiente de los motivos extrínsecos (dinero, éxito comercial) y de los motivos intrínsecos (satisfacción con el propio trabajo) y, por ello, debe atender tanto las necesidades de los clientes como las de los empleados.

Josep Vall i Mundó
TemesD´Avui.org / Almudí

jueves, 21 de julio de 2011

Los buenos futbolistas nunca mueren: se apuntan a la ‘JMJ’

Los buenos futbolistas nunca mueren: se apuntan a la ‘JMJ’
Más de veinte glorias del fútbol español se enfrentarán a una selección del resto del mundo, el próximo 21 de agosto en el Estadio Vicente Calderón de Madrid, en el partido benéfico “¡Gracias!”, como fiesta de despedida popular de la Jornada Mundial de la Juventud


      Un partido de fútbol benéfico entre estrellas  históricas del deporte más popular en España cerrará la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Emilio Butragueño, Fran, Donato y Rubén de la Red grabaron videos animando a los jóvenes a que acudan a este evento festivo de clausura deportiva de la JMJ. También futbolistas en activo como Julio Baptista o Mario Suárez se sumaron a la iniciativa.

      Más de veinte glorias del fútbol español —informaron este viernes los organizadores de la JMJ— se enfrentarán a una selección del resto del mundo, el próximo 21 de agosto en el Estadio Vicente Calderón de Madrid, en el partido benéfico “¡Gracias!”, como fiesta de despedida popular de la Jornada Mundial de la Juventud. El evento cuenta con el apoyo de la Fundación Atlético de Madrid.

      La selección de futbolistas españoles vestirá de rojo y la integrarán Fernando Hierro, Rubén De la Red, Butragueño, Luis Milla, Fernando Sanz, Fran, Celades, Diego Tristán, Toni Muñoz, Santi Denia, Kiko Narváez, Ricardo Gallego o Lobo’ Carrasco, entre otros.

      El equipo internacional, que irá de blanco, lo formarán grandes figuras históricas del fútbol como Davor Suker, Paulo Futre, Hristo Stoichkov, Milinko Pantic, Celestini, Craioveanu, Naybet, o N’Kono.

      Un peregrino español y otro de fuera de España tendrán la oportunidad de ser capitán de cada uno de los equipos respectivamente, como un miembro más.

      Durante el descanso, diez peregrinos de distintos países saldrán al campo representando sus colores para lanzar un penalti. Enfrente tendrán a los porteros titulares de los dos equipos. Estos peregrinos serán seleccionados dentro de los grupos que adquieran un mayor número de entradas. Uno de ellos será australiano.

      Este evento deportivo internacional, que reúne a jugadores de casi todos los países del mundo, está abierto a que asistan no solo los jóvenes de la JMJ sino todas aquellas personas que quieran disfrutar de un acontecimiento único. Las gradas han comenzado a llenarse.
      A día de hoy, han confirmado su asistencia más de tres mil jóvenes australianos que alegrarán todo el primer anfiteatro del Fondo Sur.

      Hay cerca de 450.000 jóvenes inscritos en la JMJ, procedentes de más de 175 países. Por ello, se prevé que las gradas rebosen del colorido de miles de personas de los cinco continentes, que vivirán algo inolvidable ya que hay más sorpresas preparadas además del partido de fútbol, explican los organizadores de la JMJ.

      Las entradas tienen precios que van de los cinco a los diez euros. Se pueden comprar a través de internet en Servicaixa.
      Los beneficios que se obtengan irán destinados a la financiación de la JMJ y a un proyecto solidario conjunto con la Fundación Atlético de Madrid.
      Para información adicional sobre el partido y para reservas de grupos, dirigirse a gracias@jmj2011madrid.com.

      Se han creado eventos específicos de ¡GRACIAS!, en Tuenti y en Facebook, este último traducido a 21 idiomas. Además existe un perfil en Twitter que informa también de esta fiesta de despedida de la JMJ Madrid 2011.

Almudí

miércoles, 20 de julio de 2011

¡Llega la JMJ 2011!

¡Llega la JMJ 2011!
La imagen de estas jornadas es sencilla y bien significativa del contenido de la JMJ 2011

      Madrid abre ya sus puertas para acoger la Jornada Mundial de la Juventud; encuentro de jóvenes con Benedicto XVI, acompañado de cientos de obispos, miles de sacerdotes, seminaristas, consagrados e innumerables familias venidas de los cinco continentes. Todos muestran la riqueza variada de los discípulos de Jesús que forman hoy la Iglesia de Jesucristo.

      Del 16 al 21 de agosto viviremos un tiempo de reflexión y comunicación de la fe, mirando al futuro. La mochila de la JMJ contiene el kit de supervivencia en la fe para transmitirla a las próximas generaciones del tercer Milenio.

El logo de la JMJ
      La imagen de estas jornadas es sencilla y bien significativa del contenido de la JMJ 2011. Destaca a la vista la M de Madrid, la ciudad que acoge esta celebración de la fe, pero sobre todo es la M de María, Patrona coronada de la Villa en su advocación de Santa María la Real de la Almudena, Madre de la Iglesia que acoge en su seno a multitud de creyentes de toda raza y condición. Así ocurrió desde Pentecostés, cuando el Espíritu Santo vino sobre la primera comunidad de hombres y mujeres congregados en torno a María. Si nos fijamos, veremos también en esa M a tres creyentes que se dan la mano con alegría, formando comunidad de fe, esperanza y caridad. Y pueden hacerlo porque miran a la Cruz de Jesús, donde reside la salvación del mundo.

Responder a la invitación del Papa
      Se preparan muchas actividades para esta fiesta de la fe que a todos convoca: No solo a los más jóvenes, sino a las familias, a los profesores o a los agentes sociales. Vivimos un encuentro con Jesucristo y se habla de la evangelización del tercer Milenio y de la fe cristiana que vitaliza a la ciencia, a la cultura, a las artes y a los deportes.

      Benedicto XVI ha dirigido un importante mensaje para preparar esta Jornada de Madrid, glosando unas palabras del Apóstol Pablo escritas a los discípulos de Colosas: Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe. Vale la pena fijarse en algunas ideas expuestas en este mensaje sobre estos tres núcleos: estar bien arraigados en Jesucristo, edificar sobre Él y ser firmes en la fe.

Arraigados en Cristo
      La primera imagen es la del árbol, firmemente plantado en el suelo por medio de las raíces, que le dan estabilidad y alimento. Sin las raíces sería llevado por el viento y moriría. De ahí que el Papa pregunte: ¿Cuáles son nuestras raíces? Naturalmente, los padres, la familia y la cultura de nuestro país son un componente muy importante de nuestra identidad

      Abre su corazón para recordar su propia juventud cuando tomó conciencia de que el Señor le llamaba para ser sacerdote arraigado en Jesucristo. Su vocación se fue fraguando, incluso durante la guerra y después de ella, para adquirir solidez tanto en el seminario como en la universidad: Tuve que preguntarme: ¿Es este de verdad mi camino? ¿Es de verdad la Voluntad del Señor para mí? ¿Seré capaz de permanecerle fiel y estar totalmente a disposición de Él, a su servicio? Una decisión así también causa sufrimiento. No puede ser de otro modo. Pero, después tuve la certeza: ¡Así está bien! Sí, el Señor me quiere, por ello me dará también la fuerza. Escuchándole, estando con Él, llego a ser yo mismo. No cuenta la realización de mis propios deseos, sino su Voluntad. Así, la vida se vuelve auténtica.

Edificados sobre Jesucristo
      Jesús habló del hombre sensato que edifica su casa sobre roca y del insensato o necio que la edifica sobre arena. De ahí la importancia de construir la propia vida sobre Jesucristo, el único que encarna a la perfección la imagen bíblica de la Roca, aplicada antes al Dios de Israel. Y no deja de ser significativo que el mismo Jesús cambie el nombre de Simón por el de Pedro o roca, Kefas en griego, porque este apóstol va a confirmar en la fe a los discípulos como Vicario suyo en la Iglesia indestructible.

      Benedicto XVI es ahora el 265 sucesor de Pedro, el Pontífice o constructor de puentes, para unir a los hombres con Dios y anclar en Él la esperanza. La unión con el Papa, hoy como ayer, es necesaria para no perder el camino que abraza las dos orillas de las ilusiones humanas y de las llamadas de Dios. Por eso, vamos a participar con intensidad en esta JMJ en Madrid.

      El Papa invita a cultivar la amistad con Jesucristo para afrontar con valentía la tarea de edificar, viviendo una fe firme y solidaria: No creáis a los que os digan que no necesitáis a los demás para construir vuestra vida. Apoyaos, en cambio, en la fe de vuestros seres queridos, en la fe de la Iglesia, y agradeced al Señor el haberla recibido y haberla hecho vuestra.

Firmes en la fe
      Video meliora proboque, deteriora autem sequor. Estas palabras del poeta latino Publio Ovidio Nasón vienen a decir: Veo con claridad que estoy llamado a lo mejor, a la virtud, y lo apruebo sinceramente, pero luego soy débil y sigo el camino de lo peor. Es la fragilidad humana que destaca la distancia entre los buenos deseos ineficaces y la escasa coherencia en las obras.

      Además, nuestro contexto cultural alberga una fuerte corriente de laicismo que intenta apartar a Dios de la vida de las personas y la sociedad, planteando e intentando crear un paraíso sin Él. Pero, entonces, este mundo se convierte en un infierno donde prevalece el egoísmo, las divisiones entre las personas, las familias y los pueblos.

      Esa experiencia humana de falta de sintonía entre los buenos deseos y las obras realizadas constituye una experiencia común a todos los hombres y mujeres, pero los cristianos conocemos la solución al problema moral para hacer el bien. Se trata de ser coherentes con la fe, que une la fuerza de Dios y la valía humana. De ahí que Benedicto XVI escriba que: Cuando las personas y los pueblos acogen la presencia de Dios, le adoran en verdad y escuchan su Voz, se construye concretamente la civilización del amor, donde cada uno es respetado en su dignidad y crece la comunión, con los frutos que esto conlleva.

Vuelve Juan Pablo II
      Juan Pablo II ha dejado una huella imborrable en el mundo y principalmente entre los cristianos, hasta el punto de que muchos ven situada su niñez y juventud en las coordenadas de este Papa Grande ya beatificado por la Iglesia.

      Hemos vivido muchos años acompañados con las fotografías e imágenes de Juan Pablo II recorriendo el orbe entero; películas que nos han contado su vida desde la infancia, donde no es difícil advertir que la mano de Dios guiaba sus pasos con amor, aun en medio del sufrimiento, porque estaba forjando un auténtico líder espiritual para introducir la Iglesia en el nuevo milenio. La beatificación de este Papa Grande pone hoy ante nosotros un ejemplo de cómo se puede amar de verdad a Dios y al mundo, siendo a la vez modernos y profundamente fieles a Jesucristo, como dijo en Madrid.

      El quinto Viaje apostólico de Juan Pablo II a España en mayo del 2003, congregó a dos millones de personas en los actos programados y en los recorridos por Madrid. Precisamente en el aeródromo de Cuatro Vientos, donde la JMJ reúne a los jóvenes venidos de los cinco continentes, el beato Juan Pablo II invitaba a ser promotores de la paz en el mundo: Responded a la violencia ciega y al odio inhumano con el poder fascinante del amor. Venced la enemistad con la fuerza del perdón. Manteneos lejos de toda forma de nacionalismo exasperado, de racismo y de intolerancia. Testimoniad con vuestra vida que las ideas no se imponen, sino que se proponen. ¡Nunca os dejéis desalentar por el mal! Para ello necesitáis la ayuda de la oración y el consuelo que brota de una amistad íntima con Cristo.

La mochila de la JMJ
      Se dan los últimos retoques de logística: organización, alojamientos, voluntariado y ceremonias para esta JMJ. La Iglesia tiene puesta mucha esperanza en Madrid y trabaja sin pausa hasta el final. Es más, la JMJ no terminará cuando el Papa Benedicto XVI vuele a Roma y los miles de participantes regresen a su lugar de origen. Entonces empezará la siega para recoger los frutos de tanta buena siembra. Mejorará la organización de acontecimientos ordinarios, aumentará la participación de los fieles en la vida de la Iglesia, se extenderá la evangelización a nuevos ámbitos de la cultura, la universidad o el arte, y muchos darán el paso para responder a una vocación de entrega como sacerdotes, dedicados plenamente a tareas apostólicas en medio del mundo o como consagrados.

      La mochila de la JMJ seguirá con nosotros recordando que su contenido vale para todo el año. Esa mochila que el Cardenal Antonio Mª Rouco presentó al Papa antes de estas Jornadas. En su interior mostraba el YouCat, un libro de preguntas y respuestas, ilustradas con representaciones artísticas, a modo de puerta al Catecismo, siguiendo los cuatro núcleos que definen la fe católica: Qué creemos, cómo celebramos los misterios cristianos, cómo obtenemos la vida en Cristo y cómo debemos orar. Son preguntas que nos hacemos durante esta celebración festiva que permanecerán también en los próximos meses y a lo largo de la vida. Junto a esto, esa mochila contiene los mapas y planos para no perder el camino de la fe, el kit de supervivencia en medio de las luchas diarias, y el rosario para cambiar el mundo, cambiando el propio corazón.

      En el prólogo del YouCat, Benedicto XVI invita a estudiar y vivir la fe: Algunas personas me dicen que el catecismo no interesa a la juventud de hoy pero yo no creo en esta afirmación y estoy seguro de que tengo razón. Los jóvenes no son tan superficiales como se les acusa; quieren saber en qué consiste realmente la vida. Los jóvenes, pues, tienen la última palabra. Y las familias, los padres y profesores debemos trabajar para que esta generación recoja el testigo de la fe, como dice uno de los carteles: Necesitamos tu tiempo, tus ganas, tu fuerza, tu idealismo, tu juventud, tu alegría… Te necesitamos a ti.

Jesús Ortiz López. Doctor en Derecho CanónicoArvo.net

martes, 19 de julio de 2011

Ambición en positivo

Ambición en positivo
Los emprendedores que creen en su producto, que creen que hay una oportunidad de dar a sus clientes algo bueno, han de ambicionar crecer y han de poner los medios para ello

      En una reciente entrevista me preguntaron qué diferencia a los emprendedores españoles de los de otros países. Generalizar es difícil pero una característica habitual en los planes de negocio de emprendedores españoles es la falta de ambición. Nos planteamos la creación de empresas como una fórmula de autoempleo y de ganarnos la vida más que como una forma de crear valor para nuestros clientes y para la sociedad, así como generar puestos de trabajo.

      He ido al diccionario de la Real Academia y he quedado decepcionado. Define "ambición" como deseo ardiente de conseguir poder, riquezas, dignidades o fama. La ambición tiene mala prensa, pero tiene una dimensión buena; será lo de "dignidades" que dice el diccionario. Ambición es sinónimo de codicia, pero también de aspiración, anhelo, deseo o sueño. Aquí, cuando pensamos en alguien ambicioso pensamos en que quizá va a ganar mucho dinero y nos da envidia o pensamos que es un loco o, peor aún, un ladrón. Pensamos en qué rico va a ser y no en qué mérito tiene. No pensamos en que si las cosas van bien, el emprendedor puede reinvertir los beneficios, generar empleo y crear otras empresas.

      ¿Por qué, entonces, hay culturas en que los emprendedores se plantean retos más ambiciosos? Cuestión de educación y de actitudes individuales y sociales ante iniciativas emprendedoras ambiciosas. Los emprendedores que creen en su producto, que creen que hay una oportunidad de dar a sus clientes algo bueno, han de ambicionar crecer y han de poner los medios para ello. Pensemos que lo ambicioso es el reto y que conseguirlo es bueno para la sociedad, pensemos en la ambición como algo positivo.

Alberto Fernández Terricabras. IESE-Universidad de Navarra
ABC - Cataluña / Almudí

lunes, 18 de julio de 2011

Objetor contra la anticoncepción: ‘Son cuestiones graves’

Objetor contra la anticoncepción: ‘Son cuestiones graves’
"La mentalidad anticonceptiva provoca una cerrazón ante el don de la vida" y con ello "lo que está en juego es una gran cuestión ética de enorme trascendencia: la acogida y el amor hacia la vida posible"

Vicepresidente del patronato de la Fundación Privada Hospital de Sant Celoni por ser párroco de esa localidad, Ignasi Fuster presentó su dimisión a este cargo el pasado 10 de marzo por razones de conciencia.

      No quería participar en la dirección de un centro en el que —como en tantos otros, incluso católicos— se practicaban vasectomías y se dispensaba la píldora del día después.

      En la siguiente entrevista concedida a ZENIT, el sacerdote afirma que «la mentalidad anticonceptiva provoca una cerrazón ante el don de la vida» y con ello «lo que está en juego es una gran cuestión ética de enorme trascendencia: la acogida y el amor hacia la vida posible».

¿Cuándo empezó su malestar con el cargo en el hospital?
 Cuando llegué a la parroquia hace cuatro años, me llegó, por diversas vías, que en el hospital había prácticas contrarias a la moral católica: se realizaban vasectomías (esterilizaciones masculinas) y se dispensaba la píldora del día después.

¿Cómo actuó?
Intenté cambiar las cosas. Pedí, sobre todo al presidente del patronato, la exención, en nuestro hospital, de estas prácticas, y también de dispensar la RU-486, lo cual está previsto en la nueva ley del aborto, aunque en el hospital no se distribuía esta píldora abortiva.
Estuve cuatro años luchando a base de conversaciones, diálogo, de intentar cambiar las cosas hasta que llegó un momento en que sentí agotadas mis posibilidades y presenté mi dimisión.
Lo hice alegando que yo era vicepresidente del patronato y los orígenes eclesiásticos del hospital. Pero los demás miembros del patronato no vieron bien esta demanda.

¿Cuál es la composición del patronato?
El patronato de la Fundación Privada Hospital de Sant Celoni está compuesto por un presidente, cargo que corresponde al alcalde de Sant Celoni; un vicepresidente, cargo que corresponde al párroco, y el juez de paz de la localidad, además de cuatro miembros designados por el alcalde y otros cuatro designados por el párroco.

¿Entonces usted vio la necesidad de dimitir?
Llegó el momento de defender la propia libertad y la propia conciencia. La única solución que tenía era retirarme del hospital, porque no podía estar al frente de una institución —formando parte del órgano de gobierno— que va contra mis principios de fe y de moral, porque al final está el Dios de la vida. Hice un ejercicio de coherencia.
Me amparé en el derecho que hay en la Constitución a la objeción de conciencia por razones ideológicas y religiosas, ante notario.
Fue una decisión personal del párroco, Ignasi Fuster, que es quien ocupa el cargo.

¿Qué reacciones ha suscitado su renuncia?
En el pueblo hay muchas personas que aunque no están de acuerdo conmigo, sí han reconocido y han sabido valorar que yo era coherente con lo que creía y con mi visión de estos aspectos de la sexualidad y de la vida.
También ha habido gente que se ha alegrado con la decisión. Supongo que sienten la responsabilidad de la Iglesia en los tiempos difíciles que vivimos.

Su cargo en el patronato del hospital ahora está vacante. ¿Han cambiado en algo las prácticas que le llevaron a dimitir?
Se continúan haciendo estas prácticas, como es lógico. Con las reducciones presupuestarias, me parece que las vasectomías no se realizan, pero sería algo circunstancial, por una razón económica en el marco de una reducción de servicios, no por convicción.

¿Qué prácticas que se realizaban en el Hospital de Sant Celoni considera perjudiciales y por qué?
Se hacían esterilizaciones; sólo vasectomías, no se realizaban ligaduras de trompas porque hay servicio de Ginecología, pero no de Obstetricia.
También se dispensa la píldora del día después, aunque no se realizan abortos quirúrgicos ni selección de embriones.
A mí me decían que la píldora del día después no es abortiva, pero yo defiendo que tiene un doble efecto: anticonceptivo, pero también abortivo, si ha habido concepción.
La pastilla intenta inhibir la ovulación y "dispara" si ha habido concepción: evita que se implante en el útero. Para mí como persona de Iglesia son cuestiones graves.
El Documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe Dignitas personae (2008) recuerda que esta píldora es "interceptiva", es decir, intercepta el embrión y lo elimina.

¿Por qué se opone a las vasectomías?
Las vasectomías son esterilizaciones masculinas y, al igual que las ligaduras de trompas, acaban por tanto actuando como un método anticonceptivo.
Pero, ¿cómo entender que un ser humano se esterilice? La posibilidad de engendrar es una capacidad que pertenece al ser humano. La privación de esta potencialidad no respeta esta dignidad.
Pienso que el hombre debe vivir ante el misterio de la nueva vida en una actitud de apertura o de hospitalidad.
En cambio, la mentalidad anticonceptiva provoca una cerrazón ante el don de la vida. Entonces, ¿qué será de nuestra sociedad si se pierde este sentido de la acogida? Pienso que nos jugamos cosas importantes.
Por otra parte, la Iglesia habla de una paternidad y maternidad responsables. Pero esto está muy lejos de lo que significa esterilizarse.
Lo que está en juego es una gran cuestión ética de enorme trascendencia: la acogida y el amor hacia la vida posible.

Pero al ser un hospital de la red de centros públicos, ¿no es obligado para un hospital ofrecer estos servicios?
Deberíamos poder contratar los servicios que nos interesan y los que no, no; porque el hospital no es público, aunque se pague con dinero público; tiene una identidad propia. Estamos en la red pública pero no somos público, deberíamos tener libertad para contratar lo que consideremos.
El hospital recibe dinero público, sin el cual sería inviable, pero es lógico que podamos decidir los servicios que contratamos. Deberíamos poder decir que estos servicios en concreto, una proporción pequeñísima, no los contratamos. Pienso que se debería respetar la identidad en parte eclesiástica de ese hospital.

ZENIT.org

domingo, 17 de julio de 2011

El Papa consagrará a los jóvenes al Sagrado Corazón

El Papa consagrará a los jóvenes al Sagrado Corazón
La catequesis está basada en el mensaje que Benedicto XVI ha escrito con motivo de la JMJ de Madrid 


Los jóvenes serán consagrados al Sagrado Corazón de Jesús durante la Vigilia del sábado 20 de agosto por la noche que se celebrará en el aeródromo de Cuatro Vientos.

      Con este acto se quiere ayudar a que se cumpla el objetivo de cada Jornada Mundial de la Juventud: que los jóvenes se acerquen a Cristo. De cara a la preparación para este acontecimiento se ha propuesto una catequesis que ahonda en los aspectos y consecuencias de la consagración al Sagrado Corazón de Jesús. Esta catequesis también anima a prepararse especialmente durante el 1 de julio, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús.

      La catequesis está basada en el mensaje que Benedicto XVI ha escrito con motivo de la JMJ de Madrid. En ella se destaca que esta consagración es un acto de fe, de esperanza y de amor hacia Cristo.

      Al confesar nuestra fe no sólo lo hacemos «desde las verdades que profesamos, sino como fruto de un relación personal con Cristo que se establece desde la confianza en el Amor de su Corazón». Esto permite estar “arraigados y edificados en Cristo”, tema de la JMJ de Madrid.

      En los jóvenes se encuentra la esperanza del futuro de la Iglesia y de la humanidad. Al realizar esta consagración se expresa que «solo Él puede liberar el mundo del mal y hacer crecer el Reino de la Justicia, la paz y el Amor al que todos aspiramos».

      Por último, la consagración es un acto de amor ya que —a imagen del apóstol Tomás«al consagrarnos "tocamos a Jesús", renovando la gracia de nuestro bautismo con la que fuimos introducidos de lleno en ese Amor».

Enlace relacionado:
Esta es la pregunta que ha intentado responder GAD (Gabinete de Análisis Demoscópico), y para ello ha realizado una encuesta entre 1.800 jóvenes de los cinco continentes que siguen las informaciones de la Jornada Mundial.

ALMUDÍ

sábado, 16 de julio de 2011

SABER DESCANSAR

Saber descansar
Hay personas que lo consiguen, y no porque tengan muchos recursos económicos

      Puede sorprender el título de estas líneas, pero cada vez estoy más convencido de que mucha gente no sabe descansar, o al menos descansa menos de lo que podría por falta de previsión y de un cierto sentido común, o al menos así lo pienso.

      Hay un sector de personas que se agotan en exceso porque con frecuencia están pensando en que tienen que descansar. Se sienten poco menos que víctimas del trabajo o de las obligaciones familiares, y sueñan con épocas o días en que se cumplirán sus sueños de desconectar de todo. Tanto piensan en que “tienen” que descansar, que se cansan más. Y cuando llega el necesario descanso se sienten insatisfechos, porque les parece que deberían descansar más o de otros modos, que en el fondo son utópicos en su mayoría.

      Hay una palabra mágica que suele explicar los motivos por los que no poca gente no descansa, y es “desconectar”. Pretenden cortar radicalmente con ocupaciones, obligaciones familiares, o de otra índole, y eso en general resulta imposible, y hasta puede ser que no sea adecuado. Quienes tienen a su cargo hijos pequeños, gente mayor o enferma, ni pueden ni deben desconectar. Desconectar del mundo y de ciertas circunstancias laborales es, hoy en día, más que peligroso, porque a la vuelta de las vacaciones puede traer como consecuencia la realidad de una reestructuración laboral o, lisa y llanamente, pasar al paro.

      Por otro lado, se asocia descanso a planes extraordinarios, y suele ser otra fuente de frustraciones. Primero, porque la situación actual obliga a ajustarse el cinturón con realismo; y segundo, porque lo extraordinario suele resultar complejo, y por tanto suele escaparse de nuestro alcance. ¿Consecuencia de todo esto? Que se regresa de las vacaciones hasta con mal humor, porque no se suelen cumplir expectativas desproporcionadas.

      Dicho todo esto, surge la cuestión de cómo lograr descansar en vacaciones. Observo que hay personas que lo consiguen, y no porque tengan muchos recursos económicos. Más bien son personas realistas y con sentido común, que ajustan posibilidades a realidades, saben disfrutar con la familia y asumir, en caso de que haga falta, que ciertas situaciones familiares o profesionales no permiten “desconectar”.

      En lugar de “desconectar”, “ansiar el descanso” o “planes extraordinarios”, brindo otros planteamientos que, en general, descansan más: cambiar de ocupación, actividades ordinarias, descansar con la familia… En definitiva, un planteamiento maduro y no egoísta.

Javier Arnal
JavierArnal.wordpress.com

viernes, 15 de julio de 2011

Las incoherencias del “genocidio femenino”

    La tragedia de los 160 millones de niñas que nunca pudieron nacer a causa del aborto selectivo por el sexo comienza a ocupar su hueco entre las novedades bibliográficas. Unnatural Selection, un libro de Mara Hvistendahl con abundante documentación sobre el denominado genocidio femenino, ha conseguido abrir un debate en The Wall Street Journal y The New York Times que muestra las incongruencias occidentales en la defensa del aborto.

    El libro incluye varios capítulos interesantes sobre los hechos que acompañan a este fenómeno (Aceprensa, 17-06-2011) y recoge testimonios inquietantes de colaboradores occidentales que abrieron paso al aborto como instrumento de control de población o facilitaron la política del hijo único en China. Es el caso de Paul Ehrlich, que difundió la supuesta amenaza de la superpoblación mundial con su obra La explosión demográfica en 1978 y, cuarenta años después, sigue pensando que deshacerse de las niñas es uno de los medios para lograrlo. Otro de los entrevistados es un matemático holandés que colaboró casi por casualidad con un colega chino, a quien se le encargó la política de control familiar implantada por ese gobierno.

LEER MÁS..http://www.aceprensa.com/articles/las-incoherencias-del-genocidio-femenino/
ACEPRENSA
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