El mayor problema de nuestra sociedad no es el materialismo o el hedonismo, sino más bien lo que está detrás de esto: tantos… que han renunciado a pensar
A los que estamos comprometidos con la defensa de la vida y de la familia, muchas veces nos puede surgir una pregunta: ¿Cómo es posible que esté sucediendo esto? ¿Cómo es posible que se practiquen 46 millones de abortos al año, que médicos y personas formadas para salvar vidas estén dispuestos a matar niños después del nacimiento o a acabar con las vidas de enfermos y ancianos? ¿Cómo hemos sido capaces de llegar al punto de tener clínicas del suicidio asistido y de institucionalizar la muerte?














