miércoles, 20 de noviembre de 2013

Sumisas y censoras

   
        La polémica suscitada por la versión española del libro de la periodista italiana Costanza Miriano, Cásate y sé sumisa, ha servido para revelar la vocación censora que  ha arraigado en algunos sectores políticos, cuando se trata de defender un pensamiento único en cuestiones de género. Enmendando la plana a Voltaire, estos políticos y estas feministas han amenazado: “No estoy de acuerdo con lo que dices, y estoy dispuesto a recurrir al fiscal para que no puedas expresarlo”.  Les ha bastado leer el título para exigir que el libro se retirara de las librerías y hasta han advertido que estaban dispuestos a recurrir al brazo secular de la fiscalía para  castigar al culpable por “favorecer la violencia de género”.

martes, 19 de noviembre de 2013

¿Debe pedir la Iglesia perdón por sus errores?

Un hombre nunca debe avergonzarse
por reconocer que se equivocó,
que es tanto como decir
que hoy es más sabio de lo que fue ayer.
Jonathan Swift

Un acto de coraje y humildad

Hoy es corriente, por fortuna, que instituciones y Estados pidan públicamente perdón por agravios cometidos por sus antecesores. También la Iglesia, sobre todo desde el Concilio Vaticano II, se ha mostrado dispuesta a realizar esa tarea de revisión histórica de los errores e incoherencias de los católicos a lo largo de los siglos.

La Iglesia, al exponer las verdades del depósito de la fe que tiene confiado, goza de una infalibilidad otorgada por el mismo Jesucristo. Esa infalibilidad, según la doctrina católica, se extiende a las declaraciones del magisterio solemne, al magisterio ordinario y universal, y a lo propuesto de modo definitivo sobre la doctrina de la fe y las costumbres. Sin embargo, en las actuaciones personales de los católicos, ha habido y habrá siempre errores, más o menos graves, como sucede en todos los seres humanos. 

lunes, 18 de noviembre de 2013

La conciencia moral

 
 La ética intenta orientar ante lo que se debe hacer, explicando la naturaleza de lo que llamamos “bien”, de los valores, de la justicia y de las consecuencias de los actos. Pero con frecuencia podemos escuchar algo así: en último término, lo que hay que hacer es seguir la conciencia.

            ¿Hasta qué punto es esto así? Conviene plantearse qué y cómo es la conciencia, y dónde se origina; qué valor tienen los sentimientos de culpabilidad y de arrepentimiento; y, finalmente, tres preguntas: ¿la conciencia siempre lleva la razón? ¿Hay que seguir siempre la conciencia? ¿Hay que respetar siempre la conciencia de los otros?. Es lo que hace Spaemann en el capítulo VI de sus “Cuestiones fundamentales de Ética”.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Cómo se utilizó la ciencia para deshumanizar al embrión


La fundamentación biológica de las leyes que afectan al embrión humano es mucho menos sólida de lo que parece y esconde interesadas interpretaciones.
El profesor honorario de la Universidad de Navarra, Gonzalo Herranz, acaba de presentar su última obra “El embrión ficticio” (Ed. Palabra). Herranz es catedrático emérito de Anatomía Patológica, y en la investigación bioética ha logrado una proyección internacional como miembro del Comité Internacional de Bioética, de la UNESCO, miembro del Grupo de Trabajo que redactó los principios de Ética Médica Europea, y experto en diferentes ocasiones ante el Parlamento Europeo. También es miembro de la Academia Pontificia para la Vida.

sábado, 16 de noviembre de 2013

¿Existe una sociedad cristiana?

         
No es de hoy la pregunta que da título a estas líneas. Y a la vez, de cuando en cuando, surge como una cuestión muy actual, y seguirá surgiendo porque son muchos los matices que encierra

En estas líneas, y a propósito de una reciente entrevista al cardenal Ravasi, Presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, sólo pretendo señalar algunos detalles.

A propósito de algunas leyes vigentes en países europeos, afirma Ravasi:
«Es uno de los signos más evidentes de que esta sociedad ya no es cristiana. El problema radica en que el cristiano sea capaz de ofrecer su visión moral y éticas de un modo correcto y coherente».

viernes, 15 de noviembre de 2013

El bautismo es la puerta de la fe y la fuente de la vida cristiana



Queridos hermanos y hermanas:

Nos fijamos hoy en el artículo del credo que dice: «Creo en un solo bautismo, para el perdón de los pecados». El bautismo es la puerta de la fe y la fuente de la vida cristiana, de nuestra relación de hijos con Dios y con los hermanos, así como el punto de partida de un camino de conversión que dura toda la vida. 

jueves, 14 de noviembre de 2013

El tiempo en las manos

   
   No quiero dramatizar, pero cuando miro hacia atrás veo cómo la espiral del tiempo se ha ido estrechando; si miro hacia adelante, me siento con las manos todavía vacías y me digo que no hay tiempo que perder

      Hoy me he sacado la Tarjeta Dorada por la que la Renfe concede grandes bonificaciones en los billetes (hasta un 40 %) a quienes han cumplido los sesenta años. Nunca lo hubiera imaginado: ya soy un sexagenario. Me dicen que parezco más joven, que me conservo muy bien, que soy joven de espíritu, pero la Tarjeta Dorada no miente.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El camino educativo de la belleza

   Nos acercamos al final de Año de la Fe. Y por tanto, interesa recapitular lo que nos sirva también para educar en la fe. 

   Pues bien, la belleza es un camino decisivo, siempre lo ha sido, para la educación. Y hoy debemos redescubrirlo para la educación en la fe, que tiene su propia belleza. “Si quieres construir un barco –escribió A. De Saint-Éxupéry–, no juntes hombres para cortar leña, dividir las tareas e impartir órdenes, sino enséñales la nostalgia del mar, vasto e infinito”. 
   En la misma línea decía el cardenal Jorge Mario Bergoglio, hoy Papa Francisco, que educar es “mantener la capacidad de soñar“ (Mensaje a las comunidades educativas, 2007).

martes, 12 de noviembre de 2013

Cruz y resurrección en el trabajo

"¿Quieres de verdad ser santo? —Cumple el pequeño deber de cada momento: haz lo que debes y está en lo que haces". Así resumía san Josemaría el camino que se debe seguir para santificar la tarea ordinaria. Reproduzco un nuevo artículo de la serie sobre el trabajo.

Con la luz recibida de Dios, San Josemaría comprendió profundamente el sentido del trabajo en la vida del cristiano llamado por Dios a identificarse con Cristo en medio del mundo. Los años de Jesús en Nazaret se le presentaban llenos de significado al considerar que, en sus manos, el trabajo, y un trabajo profesional similar al que desarrollan millones de hombres en el mundo, se convierte en tarea divina, en labor redentora, en camino de salvación[1].

Opus Dei - Foto: José María Moreno
Foto: José María Moreno
La conciencia de que el cristiano, por el Bautismo, es hijo de Dios y partícipe del sacerdocio de Jesucristo, le llevaba a contemplar en el trabajo de Jesús el modelo de nuestra tarea profesional. Un modelo vivo que se ha de plasmar en nosotros, no simplemente un ejemplo que se imita. Más que trabajar como Cristo el cristiano está llamado a trabajar en Cristo, unido vitalmente a Él.

Por eso nos interesa contemplar con mucha atención el quehacer del Señor en Nazaret. No basta una mirada superficial. Es preciso considerar la unión de su tarea diaria con la entrega de su vida en la Cruz y con su Resurrección y Ascensión al Cielo, porque sólo así podremos descubrir que su trabajo —y el nuestro, en la medida que estemos unidos a Él— es redentor y santificador.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Convicciones y responsabilidad

       ¿El fin justifica los medios? No se trata de que para conseguir un fin haya que emplear medios, sino de qué medios (¿vale todo?) se pueden emplear; pues solo si se discute esto se podrá hablar de “justificar”. ¿Pero qué es la justicia?

Dice Spaemann que la justicia implica “reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo”. Actuar justamente requiere además querer lo bueno para el otro. Según Max Weber esto exigiría una ética de responsabilidad y no de convicciones. Ojo, advierte Spaemann, pues hay que tener cuidado con el utilitarismo. Entonces ¿en qué consiste nuestra responsabilidad?

domingo, 10 de noviembre de 2013

Enfadarse

   
   Por la paciencia se aprende a andar por la vida sabiendo que todo lo grande es fruto de un esfuerzo continuado, que cuesta y que necesita tiempo

      Un chico joven tenía un carácter bastante violento. Quería corregirse pero no lo lograba. Un día su padre, que tenía mucha confianza con él, le propuso una idea. Le dijo que clavara un clavo en la cerca del jardín cada vez que perdiera la paciencia y se enfadara con alguien. El primer día, llegó a clavar 37 clavos. Durante las semanas siguientes, a medida que aprendía a controlar su mal genio, tenía que clavar cada vez un número menor. Fue descubriendo que no era tan difícil controlar su carácter.

      Finalmente, llegó un día en que logró no tener que clavar ningún clavo en la cerca. Se lo dijo a su padre, con satisfacción. Su padre le propuso entonces una nueva etapa: que quitara un clavo de la cerca del jardín por cada día durante el cual no hubiera perdido la paciencia, a ver si era capaz de quitarlos todos y en cuánto tiempo. Pasaron los meses y finalmente el joven pudo decirle un día a su padre que ya no quedaba ningún clavo en la cerca.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Estatuto del embrión humano

Fabrice Hadjadj
El filósofo Fabrice Hadjadj desmantela el pensamiento débil que justifica el aborto y la explotación de embriones humanos

El pasado mes de julio, la Asamblea Nacional de Francia votó un proyecto de ley que autorizaba la investigación con embriones humanos (una práctica que daña y destruye a los individuos humanos en esa etapa de su desarrollo)

      El filósofo Fabrice Hadjadj, director de ‘Philanthropos’, el Instituto Europeo de Estudios Antropológicos (Friburgo, Suiza), analizaba, en una entrevista que reproducimos a continuación, el estatuto del embrión humano.

      Respondía al profesor René Frydman que, en Le Figaro del viernes 12 de julio, afirmaba:«Para mí, el embrión no es una persona humana», y declaraba que prohibir la investigación con embriones humanos era «incoherente y retrógrado».

Muchos afirman que «el embrión no es una persona». ¿Qué piensa usted sobre esto?
      Es curioso, no se busca jamás a un filósofo para practicar una reproducción asistida, pero no se duda en preguntar a un médico sobre cuestiones filosóficas.

viernes, 8 de noviembre de 2013

La misión de los cristianos

La misión de los cristianos es «testimonio de vida que ilumina el camino, que trae esperanza y amor»

      Las misiones y los misioneros siempre han sido importantes en el cristianismo. Más aún, son la vanguardia y el referente primero de la evangelización. Al mismo tiempo, todos los cristianos tenemos una misión. Esto significa nuestro nombre, “cristiano”, que deriva de Cristo, el “ungido” por Dios para la salvación del mundo.

      En nuestro tiempo se siguen manifestando los límites del hombre, a pesar de los enormes avances de la ciencia y de la tecnología en el mundo de la globalización. No es solo la muerte (el límite más claro y común), sino la persistencia del hambre y las enfermedades, de la ignorancia, de las injusticias, la imposibilidad de hacer todo lo que querríamos, por muy bueno que nos parezca. Nuestra mente, nuestro corazón, nuestra capacidad de trabajo y nuestro tiempo tienen sus límites. No somos Dios. Pero además no funcionamos como sería quizá de esperar.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Carta de una escritora al Papa Francisco

   Costanza Miriano es una escritora italiana católica que ha tenido un éxito inmenso con un libro que ya desde su mismo título es provocador y políticamente incorrecto en los tiempos que corren: "Casaos y someteos".

Hace pocos días participó en Roma en un seminario sobre la encíclica ‘Mulieris Dignitatem’ y allí tuvo ocasión de encontrarse con el Papa Francisco, a quien le entregó la enjundiosa carta que reproduzco a continuación y que no tiene desperdicio:

    Querido Papa Francisco,
      Las verdaderas revolucionarias son las mujeres que quieren, como María, servir, y no aquellas que piden mayor poder en la Iglesia. Nosotras sabemos que el ministerio mariano precede al petrino, y sabemos que sólo el amor es creíble y que sólo la cruz hace verdadero al amor; el resto no nos interesa. Nosotras sabemos que el único privilegio digno de anhelo es el del Espíritu, y el sacerdocio que queremos para las mujeres es sólo el del corazón. Nosotras, mujeres al servicio de la vida, no queremos ser más importantes y mucho menos queremos ser cardenales: no tenemos tiempo para eso, ¡tenemos que criar a nuestros hijos!

      Le escribo en nombre de tantas mujeres que quieren servir a la vida y son felices por ello. No queremos volver a modelos del pasado sino ir contracorriente y someternos valientemente a un esposo. Mujeres que tienen a María por modelo y la certeza de que sólo Dios, ningún hombre, podrá colmar todos los anhelos de sus corazones. Le escribo en nombre, creo, de las setenta mil mujeres que han leído mis libros, a muchas de las cuales me he encontrado a lo largo de Italia e incluso en el extranjero. Todas me dicen que desde que alguien les ha recordado qué bello es ser dóciles y acogedoras aman más a sus maridos y se dejan guiar. Son tantas las que me escriben que han decidido casarse o abrirse de nuevo a la vida, y han tenido su tercer, cuarto, quinto hijo. Son tantas las que me escriben que desde que tratan de someterse a sus maridos, como la Iglesia a Cristo, ellos han empezado poco a poco a morir por ellas, un poco cada día, buscando imitar a Cristo.

      Tantas mujeres, sin embargo, sufren. Pero, al menos en esta parte rica del mundo, no sufren porque estén discriminadas. Sufren, por el contrario, justamente porque no dependen ya de nadie. Deciden ellas solas sobre sí mismas, sobre su propio cuerpo, sobre su propia vida, sobre cómo vivir el sexo. Deciden si tener o no ese niño que ha empezado a vivir dentro de ellas. Sufren porque están solas. Porque han malgastado su tiempo mendigando amor y ahora con cuarenta años son devoradas por el terrible remordimiento de haber rechazado a sus hijos, como tierra desierta, árida, sin agua. Sufren porque están desilusionadas de los hombres egoístas a quienes ellas, no obstante, no han sabido hacer de espejo positivo, que es la función de la mujer, no les han sabido mostrar lo bueno y lo bello posible. Si las mujeres se pierden, los hombres se pierden.

      Perdone si me he atrevido a escribirle; le aseguro la oración de mi marido Guido, de nuestros cuatro hijos, TommasoBernardoLivia y Lavinia y mi rosario cotidiano, y le pido que rece por nosotros.

      Con afecto y devoción,

Costanza Miriano

religiónenlibertad.com / almudí

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Todos a una

   
   Las almas grandes se forjan dándose a los demás, descentrándonos de nosotros mismos −así dice el Papa− para centrarnos en Dios y en las personas que nos rodean.

 Una de las obras más celebradas de Lope de Vega es aquella en la que un pueblo entero se subleva y mata a un Comendador inicuo, que quiso abusar de una mujer y ser desleal a los Reyes. Interroga el juez a diversos vecinos con esta pregunta: “¿Quién mató al Comendador?”, y todos van dando respuestas equivalentes a esta: “Fuenteovejuna, señor”. El juez vuelve a interpelar: “¿Y quién es Fuenteovejuna?” La respuesta es: “¡Todos a una, señor!”. 

   Si siempre es necesaria la unidad humana, ahora acucia de modo más perentorio. Quizá por eso he evocado la tragicomedia de Lope, aunque en estos instantes no se trate de tomarnos la justicia por nuestra mano, sino de hacer justicia siendo solidarios. Ciertamente, hoy día y en nuestro país, podemos ser solidarios a la vuelta de la esquina, pero hay zonas del mundo en las que lo nuestro queda pálido ante las penurias que padecen. Hace no muchos días el presidente Manos Unidas de Valencia, me contaba de un viaje realizado a Camboya como medio de formación, y hielan los dramas que narra. Pero en estas líneas yo querría escribir sobre África, un continente en el que los padecimientos son enormes en temas elementales de salud, educación, vivienda, alimentación, es decir asuntos primarios vitales. 

martes, 5 de noviembre de 2013

‘May Feelings’, una red social para cambiar el mundo

   A lo largo de 2013 han ido poniendo en marcha otras iniciativas para ampliar la difusión internacional de la red: testimonios filmados, maratones de oración, seguimiento on line del viaje del Papa a Brasil...

      Cuando en 2008 Santiago Requejo y sus amigos de la universidad subieron a Internet un vídeo titulado ‘May Feelings’ (lo puedes ver aquí), no se imaginaban que llegarían al medio millón de visitas. Aunque ellos “sólo” pretendían difundir el rezo del Rosario entre la gente joven, el vídeo se convirtió en un fenómeno social. Animados por el “efecto May Feelings” se animaron a colgar uno cada año el primero de mayo. Así llegaron sucesivamente May Feelings II, III y IV (te dejo aquí este último, de 2011).

      El año 2012 fue especial, porque la esperada 5ª edición fue presentada el 1 de mayo en el cine Palafox de Madrid ante cientos de jóvenes. La expectación creada (incluso hicieron circular un tráiler) quedó justificada cuando SantiJoaquín de los Ríos y Bosco Ybarraanunciaron que la marca May Feelings se convertía en una red social: “La red que reza para cambiar el mundo” (mayfeelings.com). May Feelings se transformaba así en “un servicio que conecta gente de todo el mundo a través del intercambio de peticiones, comentarios y mensajes”.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Los renglones torcidos de Dios

   Reflexionemos sobre algunas objeciones que se plantean a la Iglesia Católica.

Es mejor cojear por el camino
que avanzar a grandes pasos fuera de él.
Pues quien cojea en el camino,
aunque avance poco, se acerca a la meta,
mientras que quien va fuera de él,
cuanto más corre, más se aleja.
San Agustín

¿Cómo Dios permite tantos errores?

En los años siguientes a la Primera Guerra Mundial –cuenta José Orlandis–, un joven llamado Gétaz, que ocupaba un alto cargo dentro del socialismo suizo, recibió de su partido el encargo de elaborar un dossier para una campaña que se pretendía lanzar contra la Iglesia católica.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Difuntos

   Recordar a alguien es una forma específicamente humana de querer, por eso se ha escrito tanta literatura sobre el amor y el olvido, tantas canciones

      Quien ama recuerda y no puede imaginar un frío mayor que el del olvido, de ahí que estos días inundemos de flores y rezos los cementerios, aun sabiendo que quedan solo restos del padre o de la madre, de la esposa o del esposo, de la hija o del hermano, pero restos muy queridos porque durante un tiempo fueron ella o él, no algo que les perteneció o una buena imagen suya. 

   De ahí que las familias no descansen hasta recuperar los restos de su gente, por mucho tiempo que haya pasado. De ahí que quizá resulte desconsiderado pedir que aventen las propias cenizas. No sé.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Halloween enmascara la muerte y banaliza su sentido

       
   Aunque se repita que EEUU pierde influencia económica y política en el mundo, vemos estos días cómo sus pautas de vida se difunden cada vez más en Occidente.

      Sin duda, la presencia de disfraces y calabazas en tantos audiovisuales de los últimos años anima al comercio y a la industria del ocio a utilizar esa tradición americana como punto de venta en nuestros pagos. 

   De todos modos, como señalan algunas encuestas y, sobre todo, las imágenes que difunden los medios de comunicación –incluido el refuerzo de líneas de transporte público en torno a los cementerios-, la fiesta de los Santos sigue dominando la confrontación, si se puede hablar así.

viernes, 1 de noviembre de 2013

El Papa Francisco explica qué es la comunión de los santos

Durante laAudiencia General del miércoles, Francisco describió la comunión de los santos como fraternidad espiritual. Francisco añadió que esta unidad también se extiende a los católicos de hoy, unidos entre sí por el Cuerpo de Cristo. El resultado de esta comunión, concluyó el Papa, es que los católicos se apoyan espiritualmente unos a otros.