Una madre lleva a su hijo de trece años al médico por una pequeña afección y el doctor le pregunta, entre otras cosas, si le gustan más las chicas o los chicos. Todavía la madre y el hijo no han salido de su perplejidad después de mandar a paseo al médico.
Son pocos los médicos tan interesados en meter con calzador la ideología de género (IdG), y lo mismo ocurre con otros profesionales como psicólogos, profesores o artistas. Y son muchas las personas conscientes de la gravedad de la situación que amenaza con arruinar la sociedad en que vivimos y donde disfrutamos de libertad y libertades, entre otras la de expresión.


















