![]() |
| Severo Ochoa |
¿qué es la muerte?, ¿qué hay después?, ¿sabe usted dónde está el amor de su esposa?, ¿me podría explicar sobre una pizarra por qué, al atardecer, se pone usted tan triste? Y Severo Ochoa escuchaba, pensaba, no respondía, o sólo decía: no lo sé.
Refiere la entrevistadora: "Al fin, se puso en pie, altísimo como era. Dio una vuelta por la sala. Volvió. Me miró desde arriba, en contrapicado. Y soltó una tremenda confesión: No tengo ni una sola respuesta para nada de lo que de verdad me interesa. Puedes escribir bien grande que te he dicho que soy un extraño sabio... un sabio que no sabe nada".
