Si bien es necesario distinguir lo profesional de lo personal, lo público de lo privado, es falso separarlos. No estoy de acuerdo con este artificial reparto de territorios.
Son muchas las expectativas que están
puestas en los profesores. No sólo se espera
que sean profesionalmente competentes, sino
que se les pide, y aun exige, que sean
ejemplares. Esto no acontece en las demás
profesiones en el que sólo se tiene en
cuenta la competencia profesional. Lo que
ese trabajador, ingeniero, médico o
arquitecto sea en su vida privada, no es un
criterio relevante para lo “estrictamente
profesional”. Si bien es necesario
distinguir lo profesional de lo personal, lo
público de lo privado, es falso separarlos.
No estoy de acuerdo con este artificial
reparto de territorios.
















