Vivimos tiempos de graves incongruencias, pues por un lado nos enorgullecemos de ser abanderados de los derechos humanos, pero por otro, se decide, se violenta y se negocia con la vida de los más débiles
Hasta el momento, los medios de comunicación nos tenían al corriente de los logros que los especialistas en reproducción humana conseguían por la técnica de fecundación in vitro (FIV). La prensa encontraba todas las bondades a las nuevas formas de nacer que la FIV ofrecía, relegando a las revistas médicas especializadas la publicación de los efectos indeseados.
Ha sido un artículo publicado en la prestigiosa revista Circulation[1] el que ha encendido la alarma por la alta prevalencia de anomalías cardiovasculares en el 50 % de los niños nacidos por esta técnica. El estudio atribuye a la FIV cambios epigenéticos que afectan al desarrollo del sistema cardiovascular de los bebés así producidos. El editorial de Circulation asegura que estamos ante “implicaciones importantes para la salud pública”.


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