Todos tenemos que perdonar no solamente siete veces, si no setenta veces siete, que quiere decir que hay que perdonar siempre, máxime si queremos los demás nos perdonen a nosotros. La convivencia diaria origina pequeños roces que muchas veces requieren el inmediato y sincero perdón, sin más explicaciones.
Vamos a poner énfasis en el perdón en los casos gravesde: Infidelidades, maltratos físicos o emocionales, abusos infantiles, adicciones a las drogas, juegos, alcohol, derroches económicos, etc.
Condiciones mínimas para otorgar el perdón en casos de faltas graves.
1. Que el perdón se solicite antes de otorgarse y que se pida clara, concreta y sinceramente.
2. Que el ofensor demuestre sin equívocos ni dobleces un firme arrepentimiento.
3. Que el ofensor exprese claramente el propósito de no volver a repetir la ofensa, bajo la condición de “tolerancia cero” a la más mínima veleidad.