Escribe el Cardenal Rouco:
«La pandemia del coronavirus Covid-19 que amenaza al mundo con una siembra de enfermedad y de muerte atenazando el aliento del alma, hiriendo a los más débiles física y espiritualmente, está revelando cuánto hay de autenticidad en la verdad del amor humano, comprendido y protagonizado por tantos de nuestros hermanos que están dando la vida en los servicios sanitarios y en otros imprescindibles para el bien común, sin olvidar a los que cuidan el alma»
La confianza en Dios es la fórmula primera de pensamiento y de vida con la que el creyente se enfrenta a los retos del presente, tantas veces dramático y, tantas, gozoso, pero, sobre todo, con la que encara la incertidumbre del futuro y su horizonte inesquivable de la muerte.



















