domingo, 20 de noviembre de 2011

Algunas esperanzas electorales

La Jerarquía de nuestro país da pautas en busca "del mayor bien posible en este momento"

      No ha tenido excesivo eco la nota publicada por la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española para estas elecciones generales. Con oportunidad, evocaba unas palabras recientes del papa dirigidas al Bundestag alemán: «El cristianismo nunca ha impuesto al Estado y a la sociedad un derecho revelado, un ordenamiento jurídico derivado de una revelación. Se ha referido, en cambio, a la naturaleza y a la razón como verdaderas fuentes del derecho (...), la razón abierta al leguaje del ser». El apunte nos sirve a todos: a los que pasan por todo —olvidando su fe o la recta razón— y a los que confesionalizarían todo —sin comprender la libertad cristiana. 

      A través de Facebook, me preguntaron cómo era posible que hubiese algunos fieles del Opus Dei militando en un partido político unido a Bildu. La respuesta es bien sencilla: nadie de la jerarquía católica ha dicho nunca que Eusko Alkartasuna sea rechazable desde la fe. Es más, la jerarquía de nuestro país nunca ha reprobado ni confesionalizado a partido político alguno. Da pautas en busca «del mayor bien posible en este momento». Recordaré algunas de ellas, porque las disposiciones legales no siempre son morales, como cuando el derecho se subordina al poder.

      Esa realidad lleva a nuestros obispos a rememorar ideas claras expresadas por Benedicto XVI en Madrid, refiriéndose a quienes «creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces y cimientos que ellos mismos; desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias».

LEER MÁS


Pablo Cabellos Llorente
Levante-Emv

sábado, 19 de noviembre de 2011

El embrión, dentro de la madre, se construye a sí mismo

   Un grupo de profesores católicos de la Universidad de Córdoba, España, ha hecho público un informe sobre el aborto que ha sido recomendado por la diócesis de Córdoba este miércoles. Es un verdadero vademécum actualizado en el que el lector puede formar su juicio respecto a materia tan fundamental 

       Con el objetivo de tratar a fondo la cuestión del aborto, un grupo de profesores católicos de la Universidad de Córdoba, ha elaborado un informe (ver también Indice del Informe y Títulos sobre el Informe), tras la creación de una Comisión de la vida. El informe afronta diferentes perspectivas: médica y bioética; jurídica; económica; y del magisterio eclesiástico.
 
      Centrándose en este último, la diócesis de Córdoba ha apoyado esta iniciativa «considerando oportuno que se elabore este informe sobre el aborto por ser un asunto fundamental, de gran impacto social y de una relevancia de primer orden».
 
        Para elaborar tan completo y actualizado informe, los profesores han indagado en conocimientos de diversas ramas del saber. En primer lugar han acudido a la ciencia médica y científica, en aras de recorrer el proceso de gestación del ser humano para ir comprobando su evolución y las distintas etapas que lo constituyen. También, han tenido presente la ciencia jurídica, donde se plasma la posibilidad legalizada o no de la práctica del aborto, así como la moral, la filosofía y la teología. En último lugar, desde la perspectiva económica, el informe realiza un análisis de la actividad económica que se mueve en torno al aborto en Andalucía, estableciendo comparaciones con el resto de España.
 
LEER MÁS

viernes, 18 de noviembre de 2011

Política y santidad

   La propuesta cristiana se centra en el amor, como gran “secreto” para llegar a la santidad y servir máximamente a Dios y a los demás
* * *
   A Santo Tomás Moro (1478-1535), lord canciller de Inglaterra, Juan Pablo II lo nombró en 2000 patrono de los políticos y los gobernantes. Su vida se representa en la película "Un hombre para la eternidad" (A man for All Seasons, F. Zinnemann, 1966)
      En época de elecciones viene bien reflexionar sobre la relación entre política y santidad. Decía Max Weber que al político le corresponde la “ética de la responsabilidad” (actuar previendo todas las consecuencias), mientras que al santo le conviene la “ética de la convicción” (actuar según lo que piensa que debe hacerse o Dios le pide, sin mirar las consecuencias); dos opciones que, en su opinión, son irreconciliables.

      Pero Spaemann observa que así se pasa por alto un hecho fundamental: que han existido políticos que han sido santos o santos que han sido políticos, y buenos políticos, con éxito; pues ambas cosas no están reñidas (cf. Ética: Cuestiones fundamentales, cap. V).

      Vale la pena preguntarse en qué consiste la santidad y cómo sería posible alcanzarla no a pesar de la política, sino “también” siendo político.

La llamada universal a la santidad
      Todas las personas están llamadas a la santidad. De un modo más concreto, todos los bautizados. Lo ha recordado Benedicto XVI con ocasión de la fiesta de todos los santos: «Todos los estados de vida, de hecho, se pueden convertir, con la acción de la gracia y con el compromiso y la perseverancia de cada uno, en vías de santificación» (Ángelus, 1-XI-2011). La Iglesia, añadía, es la llamada concreta de todos los bautizados a la “comunión de los santos”, por el Bautismo; para ello hemos de superar la fragilidad y vencer el pecado. La santidad, es pues, la meta. Pero ¿cuándo y cómo se logra? ¿Y qué relación tiene con las actividades ordinarias de la vida? ¿Hay que dejar aparte las cosas que amamos para buscar la santidad?

LEER MÁS

Ramiro Pellitero. Universidad de Navarra
ReligionConfidencial.com / Almudí

jueves, 17 de noviembre de 2011

XIX Seminario del Capítulo Jurídico de AEDOS: «Símbolos religiosos y espacio público»

Cruceiro de Hio   Se ha escrito por un famoso constitucionalista que uno de los problemas más difíciles que tienen hoy las sociedades europeas es determinar la relación entre política y religión y la presencia pública de las religiones. La secularización del mundo contemporáneo, su multiculturalidad y la expansión del pluralismo religioso, combinados con un propugnado laicismo, han puesto al descubierto unas relaciones que para algunos son difíciles; para otros, necesarias; para todos, hoy, fuente de polémica.

   A reflexionar sobre una de las manifestaciones de esa problemática general -“Símbolos religiosos y espacio público”- va dirigido el XIX Seminario del Capítulo Jurídico de la Asociación para el Estudio de la Doctrina Social de la Iglesia (AEDOS) que se celebrará en Madrid el próximo sábado 26 de noviembre. Los pronunciamientos jurisdiccionales recientes a nivel europeo y nacional constituyen una nueva invitación para profundizar en un debate que está abierto y que exige nuevos referentes.

   El programa del seminario se articula a partir de una ponencia introductoria general que con el título “Religión, Saber y Poder” desarrollará el profesor Andrés Ollero.(Catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid).  Seguirán dos mesas redondas dedicadas a “Legislación y jurisprudencia comparadas” y “España: un problema emergente” en las que participarán, entre otros expertos, Lorenzo Martín-Retortillo (Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Complutense de Madrid), José Gabaldón (Vicepresidente Emérito del Tribunal Constitucional),  María José Roca Fernández (Catedrática de Derecho Eclesiástico del Estado de la Universidad Complutense de Madrid),  Andrés Gutiérrez (Letrado del Tribunal Constitucional y Magistrado de lo Contencioso), y Antonio del Moral (Fiscal del Tribunal Supremo).

PROFESIONALES POR LA ÉTICA

miércoles, 16 de noviembre de 2011

A favor de la investigación con células madre adultas

   Favorecer la investigación con células madre adultas: esta es la finalidad de un nuevo tipo de “mecenazgo” que la Santa Sede ha comenzado a promover en un campo que ofrece muy buenas perspectivas terapéuticas. Este tipo de células no suscitan los problemas éticos que plantea la investigación con células embrionarias, pero hasta el momento han tenido un impacto mucho menor en la opinión pública.
 
   Este patrocinio se ha concretado en un acuerdo firmado por la Fundación Stoq (Science, Theology and the Ontological Quest), dependiente del Consejo Pontificio para la Cultura, y la Fundación Stem for Life, de la sociedad farmacéutica norteamericana NeoStem. Tendrá una duración de cinco años y contará con un millón de dólares de presupuesto, “ofrecido por benefactores”.

   Si el mecenazgo se refería tradicionalmente al campo artístico, el escenario se amplia ahora al ámbito científico. La finalidad del convenio, en efecto, es apoyar la actividad de las dos fundaciones y difundir las razones de la investigación en células adultas. Se trata de unir fuerzas para lograr una mayor repercusión social. Por eso, las dos fundaciones aseguran que las puertas están abiertas a otras instituciones que compartan esos objetivos.

LEER MÁS

DIEGO CONTRERAS

ACEPRENSA

martes, 15 de noviembre de 2011

El valor de la virtud

   Las virtudes constituyen horizontes educativos de una existencia mejor, vivida y comprendida como una tarea en la que se juega su propio sentido

      En la actual situación de “urgencia educativa” cabe redescubrir las virtudes. Esta palabra se refiere no a cualesquiera “valores” personales, sino a cualidades que se consideran buenas en las personas, y que poseen como hábitos de obrar bien, conformes a la razón natural. Según Platón las virtudes tienen que ver con la vida plena, con la libertad y con la belleza, pues para los griegos lo bello era equivalente a lo valioso. 
 
      Romano Guardini publicó en 1963 un libro sobre las virtudes como formas de la vida ética. Más allá de la resonancia un tanto extraña y antipática, antigua y moralizadora que con frecuencia reviste modernamente el término “virtud”, Guardini ha hecho mucho, y conviene conocerlo, para restablecer su significado vivo y positivo.
 
¿Qué significa virtud?
      Ante todo, ¿qué significado concreto tiene decir que alguien posee una virtud? Responde Guardini que las virtudes favorecen la alegría y enriquecen la personalidad y la vida entera de quien las posee. Por ejemplo, la virtud del orden lleva al dominio de sí mismo, no como un yugo pesado, sino al contrario: como una liberación de las mejores energías de la persona, y por tanto a una adecuada actitud en la relación con las personas y las cosas.
 
      Señala Guardini que hay dos modos en que una virtud se puede desarrollar: de modo innato o como un proceso consciente y esforzado. Hay personas que tienden como naturalmente al orden. A otros les sucede lo contrario; incluso el orden les resulta agobiante, y tienden a pensar que la libertad consiste en hacer aquello a lo que están inclinados. 
 
LEER MÁS
Ramiro Pellitero. Universidad de Navarra

AnalisisDigital.com / Almudí

lunes, 14 de noviembre de 2011

Cómo vivir el sacerdocio

Tras 23 años trabajando en la Congregación para el Clero, de la que acaba de ser nombrado secretario, el arzobispo Celso Morga tiene muy claro cómo debe vivirse el sacerdocio

      En vísperas de la celebración del Día del Seminario, recomienda a estos centros que no olviden estas dos dimensiones en su formación, define el celibato como un «manantial que ofrece unas posibilidades inmensas de felicidad» y enmarca los abusos sexuales a menores que se han dado en la Iglesia dentro del "pansexualismo" de nuestra sociedad.
¿Cómo debe ser hoy en día un sacerdote?
Pienso en el sacerdote como fue delineado por el Concilio Vaticano II y, en concreto, en la constitución Lumen Gentium y en el decreto Presbyterorum Ordinis. Es ahí donde la Iglesia ha fotografiado lo que quiere que sea un sacerdote católico hoy. Después, esa figura ha sido actualizada por documentos posteriores, algunos de ellos publicados por esta Congregación. Es en la roca firme del magisterio de la Iglesia donde tenemos que buscar qué es el sacerdote y qué quiere la Iglesia y Cristo que sea para nuestros tiempos.
El sacerdote es un hombre consciente de lo que lleva entre manos, del don recibido de Dios, es un pastor que se da cuenta de la misión de la Iglesia. Tiene, por tanto, que ser el transmisor de esa vida divina que la Iglesia lleva en su seno. Al mismo tiempo, debe ser un hombre muy sobrenatural y muy humano. Debe saber siempre comprender y perdonar aun cuando hay que corregir. Se deben tener todas esas virtudes que los hombres aprecian, como la sinceridad o la laboriosidad. Todas estas virtudes hacen que la convivencia sea familiar y humana.

LEER MÁS
Clerus.org (Entrevista de Darío Menor) / Almudí
Publicado originariamente en ‘Vida nueva’

domingo, 13 de noviembre de 2011

Cuando el cariño se enrecia


La familia es escuela de amor, en primer lugar, para la mujer y para el hombre que deciden contraer matrimonio 


San Josemaría solía decir que sus padres se querían mucho: «se palpaba el cariño». En una conferencia del Prelado del Opus Dei el 17 de mayo de 2008, comenta Mons. Javier Echevarría la vocación al matrimonio, en la enseñanza del fundador de la Obra.

      La familia es escuela de amor, en primer lugar, para la mujer y para el hombre que deciden contraer matrimonio. Consideraba el Fundador del Opus Dei: 

    «Digo constantemente, a los que han sido llamados por Dios a formar un hogar, que se quieran siempre, que se quieran con el amor ilusionado que se tuvieron cuando eran novios. Pobre concepto tiene del matrimonio —que es un sacramento, un ideal y una vocación—, el que piensa que el amor se acaba cuando empiezan las penas y los contratiempos, que la vida lleva siempre consigo. Es entonces cuando el cariño se enrecia. Las torrenteras de las penas y de las contrariedades no son capaces de anegar el verdadero amor: une más el sacrificio generosamente compartido».

   LEER MÁS 

Mons. Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei

[Este texto está tomado de la conferencia del Prelado del Opus Dei en la clausura del ‘Congreso Internacional sobre Familia y Sociedad’ en la Universitat Internacional de Catalunya, en Barcelona, el 17 de mayo de 2008].
es.josemariaescriva.info

sábado, 12 de noviembre de 2011

Símbolos religiosos, fe y razón

   Queda la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, pero ¿son los mismos para un chino, un occidental o un islamista? Para los cristianos, todo esto tiene que ver con la creación y con el Creador. Para otros, es la racionalidad laica. ¿No podríamos encontrarnos? La razón debe reconocer sus límites y la religión ha de huir de patologías peligrosas. Y quizás requiramos también una Declaración Universal de los Deberes Humanos.

      Recientemente, se debatió en las Cortes Valencianas una propuesta dirigida a eliminar en esta institución toda simbología religiosa. Es un tema relativamente discutible en el que no voy a entrar, pero sí atrajeron mi interés algunos de los argumentos utilizados para defender posiciones, principalmente el de las relaciones entre fe y razón, asunto especialmente interesante, que me ha hecho volver a leer el diálogo habido en enero de 2004 entre el entonces cardenal Ratzinger y el filósofo Jürgen Habermas, conocido por ser tal vez el principal exponente del pensamiento laico de raíz ilustrada.

      Paso casi de largo sobre la cita de Guillermo de Ockham hecha en esa sesión de Cortes. Baste recordar que su doctrina filosófica jamás fue condenada. Algunos dicen que estuvo en arresto domiciliario en Avignon —residencia papal entonces—, pero no se ha demostrado. Es cierto que puso la base para una excesiva separación entre fe y razón no muy acorde con las enseñanzas habituales de la Iglesia que defienden y delimitan el valor de ambas y que nada tiene que ver con la separación Iglesia-Estado. Como curiosidad, Ockham condenó al Papa Juan XXII —diciendo que era hereje— y huyó de Avignon llevándose el sello oficial franciscano.

LEER MÁS
   
Pablo Cabellos Llorente
Las Provincias / Almudí

viernes, 11 de noviembre de 2011

Un ciudadano del mundo

Weiler
Joseph Halevi Horowitz Weiler es un hombre peculiar, extraordinario casi. Un judío errante que nació en Sudáfrica y ha vivido en Israel, el Reino Unido, Italia y EEUU. 

«Nunca he estado más de 10 años en un mismo sitio», afirma Joseph Weiler con una voz extrañamente parecida a la de Leonard Cohen. Sus pobladas cejas le confieren un aspecto fiero que se esfuma al hablar: su sentido del humor supera al entrecejo. 
      Hijo y nieto de rabinos, por sus venas corre sangre de sionistas polacos y rusos. Su madre nació en el Congo belga y se educó en un convento católico, «¡donde decía Moisés en vez de Jesús!». Dirigió una unidad de 11 tanques en Israel, y ahora da clases en la Universidad de Nueva York. 
      Está considerado como uno de los mayores expertos del mundo en la Unión Europea, pero su pasión es la literatura. «Mi mejor libro es una novela», afirma en referencia a Der Fall Steinmann, un bestseller en Amazon. Ahora prepara la segunda: «La literatura es el acceso más profundo a la condición humana, por eso la amo»
      Esta entrevista empezó en Pamplona, donde fue investido doctor honoris causa por la Universidad de Navarra, y terminó en Madrid. En medio, varios correos sobre su querida Europa. El miércoles por la noche, un día antes del baile griego, supo adelantarse a los pasos de Yorgos Papandreu.

Es usted un ciudadano del mundo con una fuerte identidad judía. ¿Por qué le resulta tan importante el aspecto religioso?
Hay varias respuestas a esa pregunta. Una es la familia en la que crecí. Otra, que perdí a dos hermanos defendiendo al pueblo judío. ¿Y quién soy yo para romper un contrato de 5.000 años? Le hice la circuncisión a mi segundo hijo con mis propias manos. 

LEER MÁS


El Mundo (Entrevista de Ana Romero)

jueves, 10 de noviembre de 2011

FIARSE DE DIOS

   Sin Cristo, no hacemos nada. Es la enseñanza que el Maestro dio a sus discípulos en la escena de la pesca milagrosa y que se repite en nuestras vidas.

   Cuenta San Lucas que en una ocasión el Señor predicaba junto al mar de Galilea, y eran tantos los que querían escucharle que tuvo que pedir ayuda. Unos pescadores lavaban las redes en la orilla. Habían terminado la parte fundamental de su trabajo y se ocupaban en otras actividades accesorias, seguramente con la idea de marcharse cuanto antes a casa y descansar. Jesucristo se metió en una de las barcas, la de Simón, y desde ella siguió hablando a la muchedumbre.

    El evangelista no se detiene a contarnos el contenido de la enseñanza del Señor. En esta ocasión hay otros hechos hacia los que quiere atraer nuestra atención, porque contienen unas lecciones muy importantes para la vida cristiana.

    Quizás Pedro y sus compañeros pensaban que, al terminar de hablar, Jesús regresaría a la orilla y seguiría su camino. Pero no fue así: se dirigió a ellos y les pidió que volviesen a comenzar su tarea, la que estaban ya a punto de terminar. Se sorprendieron, pero Simón tuvo la grandeza de ánimo de sobreponerse al cansancio y contestar: Maestro, hemos estado bregando durante toda la noche y no hemos pescado nada; pero sobre tu palabra echaré las redes[1].
.....
    La prontitud para la contrición marca la senda de la alegría. Precisamente tu vida interior debe ser eso: comenzar... y recomenzar[11]. ¡Qué honda alegría experimenta el alma cuando descubre en la práctica el significado de estas palabras! No cansarse de recomenzar: he aquí un secreto para la eficacia y para la paz. Porque quien tiene esa actitud deja trabajar al Espíritu Santo en su alma, colabora con Él sin pretender sustituirle, lucha con toda energía y con plena confianza en Dios.

LEER MÁS

J. Diéguez
OPUSDEI.ORG

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Peregrinos de la verdadera paz

El tema del discurso del Santo Padre en Asís es el papel de las religiones en la promoción de la paz y la justicia, pero implica también tanto a los no creyentes o ateos, como a toda persona de buena voluntad que busque la verdad

      La intervención de Benedicto XVI en Asís, con motivo del 25 aniversario de la Jornada de oración por la paz con la participación de representantes de las religiones, es un paso importante desde muchos puntos de vista. El tema del discurso es el papel de las religiones (y por tanto de la oración de los creyentes) en la promoción de la paz y la justicia. Pero implica también tanto a los no creyentes o ateos, como a toda persona de buena voluntad que busque la verdad. 

La violencia vinculada al terrorismo. Religión y violencia
      En primer lugar analiza el Papa la violencia vinculada al terrorismo. Y reconoce que una de sus causas es la religión, o más bien la deformación de la religión. «Sabemos que el terrorismo es a menudo motivado religiosamente y que, precisamente el carácter religioso de los ataques sirve como justificación para una crueldad despiadada, que cree poder relegar las normas del derecho en razón del ‘bien’ pretendido. Aquí, la religión no está al servicio de la paz, sino de la justificación de la violencia».  

      Ante esto, «los representantes de las religiones reunidos en Asís en 1986 quisieron decir —y nosotros lo repetimos con vigor y gran firmeza— que esta no es la verdadera naturaleza de la religión. Es más bien su deformación y contribuye a su destrucción». 

      Y en este punto acepta diversas objeciones: «Pero, ¿cómo sabéis cuál es la verdadera naturaleza de la religión? Vuestra pretensión, ¿no se deriva quizás de que la fuerza de la religión se ha apagado entre vosotros? (…) ¿Acaso existe realmente una naturaleza común de la religión, que se manifiesta en todas las religiones y que, por tanto, es válida para todas?» Estas preguntas, dice, no pueden soslayarse.

LEER MÁS


Ramiro Pellitero. Universidad de Navarra
Iglesiaynuevaevangelizacion.blogspot.com / Almudí

martes, 8 de noviembre de 2011

Diáconos: "rumiar" la Palabra de Dios


En la homilía de la ceremonia en la que han sido ordenados 35 diáconos, el Prelado ha aconsejado empeñarse en la oración, "rumiar" la Palabra de Dios para que resuene en el interior.

      Mons. Javier Echevarría ha animado a los diáconos a que vivan una vida de intensa oración: «La oración no se agota en la recitación de oraciones vocales, cosa muy oportuna siempre que se haga con pausa y atención»

      «Lógicamente, el cristiano no debería contentarse sólo con este modo de dirigirse a Dios: es preciso mantener un diálogo personal con Él, de tú a tú; un diálogo hecho de la escucha de su voz y de nuestras palabras».

      «Benedicto XVI está desarrollando una catequesis sobre la oración —ha continuado—. Con ella se propone animar a los cristianos a hablar habitualmente con el Señor, con la Virgen, con los santos, no solamente en los casos de necesidad»

      «Nuestra aspiración ha de ser la de llegar a convertirnos en personas que se saben siempre en la presencia de Dios y que, en consecuencia, procuran mantener una conversación con Él en todas las circunstancias».

      Asimismo, ha advertido a los fieles: «No penséis que se trata de algo muy difícil. Rezar es dirigir el pensamiento a nuestro Creador con espíritu de adoración, de acción de gracias, en petición de ayuda... La plegaria sale al encuentro de los deseos más profundos del corazón humano, porque hemos sido creados para amar y servir a Dios en la tierra, y luego gozar de Él eternamente».

LEER MÁS

OPUSDEI.ORG

lunes, 7 de noviembre de 2011

EE.UU.: Los católicos rechazan vivir la vida pública de espaldas a su fe

   Los líderes y empresarios hispanos de Estados Unidos han aceptado el reto planteado por el Papa en la encíclica Caritas in Veritate y se han comprometido a aplicar en la vida pública las enseñanzas de la Iglesia


      Del 21 al 28 de septiembre, miembros de la Asociación Católica de Líderes Hispanos (CALL, por sus siglas en inglés), viajaron a Roma para presentar a Benedicto XVI y a la Curia romana el documento “Una respuesta en la fe a la encíclica Caritas in Veritate”. Consta de 28 páginas, y da pautas concretas y directas para la aplicación de la enseñanza social de la Iglesia en las diferentes actividades profesionales y empresariales de líderes hispanos en Estados Unidos. 

      A lo largo de 7 días, la delegación de CALL visitó cinco dicasterios romanos, como la Congregación para la Doctrina de la Fe o los Consejos Pontificios Cor Unum y Justicia y Paz, este último presidido por el cardenal Peter Turkson, a quien entregaron una copia especial del texto para el Papa. En las diversas reuniones con los líderes hispanos, los prelados manifestaron su aprecio por este esfuerzo. Tal y como señaló el cardenal Stanislaw Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, «los hispanos laicos son la clave para el futuro de la Iglesia en los Estados Unidos y como todos los fieles laicos, tienen la importante tarea de animar a sus sacerdotes. Los laicos, en los esfuerzos que hacen, por ejemplo en el ‘CALL’, me llenan de esperanza».
LEER MÁS

Gonzalo Meza
Palabra / Almudí

domingo, 6 de noviembre de 2011

EL AMOR, CLAVE CRISTIANA DE LA ÉTICA

Giotto, El lavatorio de los pies (1303-1305)
Padua, Capilla de los Scrovegni
            El cristianismo no es, no debe ser, un moralismo; es decir: una exaltación desmedida de los valores morales, que conduciría a una vida centrada en el “cumplimiento” de unas reglas o un código moral. 
            Esto lo explicó Benedicto XVI en su visita al Seminario de Roma, el 12 de febrero de 2010, en una meditación sobre el capítulo 15 del evangelio de San Juan.
           
            La Iglesia es la viña que Dios ha plantado –ya en el Antiguo Testamento, al elegir al Pueblo de Israel– y esperaba de ella muchos frutos. Ahora la viña es la Iglesia y por eso hemos de “permanecer” en Cristo (Él es la vid y nosotros los sarmientos, cf. Jn cap. 15), especialmente por medio de la Eucaristía. En ella encontramos y nos unimos a esta “gran historia de amor, que es la verdadera felicidad”. 
            Como consecuencia de ese “permanecer” con Cristo –el nivel que el Papa llama “ontológico”, es decir, perteneciente al ser– vienen otras palabras –que expresan el nivel del obrar–: “Guardad mis mandamientos”.
            Por tanto, es la unión con Cristo la que procura el fruto anticipado de nuestro amor; no somos nosotros los importantes –nuestras obras y nuestras valoraciones–, sino que lo más importante es ese darse de Dios mismo, que precede a nuestro obrar:
         “No somos nosotros los que hemos de producir el gran fruto; el cristianismo no es un moralismo, no somos nosotros los que debemos hacer cuanto Dios espera del mundo, sino que ante todo debemos entrar en ese misterio ontológico: Dios se da a sí mismo. Su ser, su amar, precede a nuestro obrar, y, en el contexto de su Cuerpo, en el contexto de su estar con Él, indentificados con él, ennoblecidos con su sangre, también nosotros obrar con Él”.

LEER MÁS

Ramiro Pellitero
http://iglesiaynuevaevangelizacion.blogspot.com

sábado, 5 de noviembre de 2011

DERECHO Y VIDA HUMANA

   Poco a poco parece que los Tribunales –en uno y otro lado del Atlántico– van contemplando las relaciones entre el derecho y la vida humana con mayor rigor y equilibrio, sin los simplistas planteamientos que conducían a “desequilibrar” la balanza de los derechos a favor de la mujer y contra el no nacido

      La cuestión del aborto es hoy la “encrucijada sangrienta” de la política y del derecho. Una cuestión donde se entrelazan posiciones enfrentadas sobre la liberación judicial, la liberación sexual, la liberalización de la conciencia humana y la liberación de la mujer. 

      Después de una etapa de reivindicación de un supuesto derecho al aborto —vagamente entrevisto, dicen, “en la penumbra de la constituciones”— la izquierda americana comenzó a distanciarse de un cierto “racismo cromosómico” de algunos de sus colegas europeos. Esto se explica por el hecho de que Estados Unidos lanzó durante más de doscientos años una ofensiva sin precedentes a favor de los más débiles: liberó a los esclavos, potenció los derechos civiles y desarrolló un sistema único de atención a los discapacitados y de discriminación positiva a favor de los más necesitados. La brutal liberalización del aborto de 1973, realizada por el Tribunal Supremo de EE.UU. con la sentencia Roe vs. Wade era contradictoria, con un pasado jurídicamente volcado hacia la vida humana. Tal vez por eso, el Tribunal Supremo comenzó a partir de los 90 a distanciarse de Roe, tutelando el derecho de los estados a restringir el aborto legal.

      Cuatro sentencias más o menos recientes muestran un cierto acercamiento entre la jurisprudencia americana y la europea, es decir, una tendencia marcada hacia la tutela de la vida humana, tanto en USA como en Europa.  

LEER MÁS

Rafael Navarro-Valls


Zenit / Almudí

viernes, 4 de noviembre de 2011

EL PLANETA ESTÁ VACIO

    La ONU y sus agencias prefieren combatir la pobreza impidiendo que nazcan pobres.

   La ONU, a través de su agencia del Fondo de Población (UNFPA), empleó su formidable maquinaria de transmitir mensajes al mundo para anunciar que en la medianoche del 30 de octubre nacería el habitante del planeta número siete mil millones. Y dio detalles: probablemente nacería en Asia o el norte de África. Llegó el día, y las televisiones de todo el orbe ofrecieron las imágenes de una niña filipina, a la que se puso el nombre de Danica Camacho, además de otros dos bebés nacidos en el mismo momento en otros puntos del globo, cuyos papás aspiraban a ciertos premios en forma de ayudas diversas, o incluso en metálico, destinados al afortunado poblador del mundo con un número tan redondo.

   Obviamente, tomarse en serio este asunto es un insulto a la inteligencia, pues no hay modo de contar los pobladores de la Tierra uno por uno, ni de señalar la hora y el minuto del nacimiento del habitante número siete mil millones. Se trata simplemente de una campaña propagandística y emocional de las que acostumbra a lanzar la ONU cuando quiere transmitir un mensaje alarmante a la gente con tantos buenos sentimientos como poco espíritu crítico. Los ingredientes de la campaña están bien calculados: el recién nacido es niña; su apellido es español, y su nacionalidad, filipina, país asiático de cerca de 96 millones de habitantes, con aplastante mayoría católica (algo más del 80 por ciento).

LEER MÁS

RAMÓN PÍ
INTERECONOMÍA

jueves, 3 de noviembre de 2011

Un clamor por la paz y la libertad

Asís
   "Es tarea de todos los que tienen alguna responsabilidad de la fe cristiana el purificar constantemente la religión de los cristianos partiendo de su centro interior, para que -no obstante la debilidad del hombre- sea realmente instrumento de la paz de Dios en el mundo".


   Ya el primer encuentro de oración en Asís, convocado y presidido por Juan Pablo II en 1986, causó un cierta perplejidad que se disipó con el tiempo. Las afirmaciones de que con reuniones semejantes se favorecía el sincretismo, porque son esos actos se favorecía  considerar que todas las religiones son iguales, que es indiferente el credo y que la elección cristiana es igual a las demás, han perdido todo valor.

   El Papa no deja de recordar la unidad de salvación traída por Cristo, que Cristo es el Único Salvador.
Benedicto XVI ha querido adelantarse a consideraciones fuera de lugar anunciando que esta reunión estaría bajo el lema de: "Peregrinos de la verdad, peregrinos de la paz", y que la jornada sería de "reflexión, diálogo y oración". Y afirmó que peregrinaría "el próximo mes de octubre, a la ciudad de San Francisco, invitando a   unirse a este camino a los hermanos cristianos, a los exponentes de las tradiciones religiosas del mundo y, a todos los hombres de buena voluntad, con el objetivo de recordar aquel gesto histórico querido por mi Predecesor y de renovar solemnemente el compromiso de los creyentes de todas las religiones a vivir la propia fe religiosa como un servicio por la causa de la paz".

   ¿Por qué quienes creen firmemente haber encontrado la Verdad en Cristo, y que han de anunciar esa Verdad que es Cristo, no se pueden unir en diálogo y reflexión, con los grandes buscadores de la Verdad, que son los creyentes de todas las religiones, los agnósticos que anhelan encontrar a Dios, los que sufren por el mal, por el pecado de los hombres?

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Esperanza en la noche oscura

    La memoria de la bondad de Dios en la historia general, más concretamente en la historia de Israel, y todavía más en la historia de la Iglesia, "se convierte también en fuerza de esperanza" para cada uno en su historia personal

      A veces lo más difícil no es perdonar a otro, sino perdonarse a sí mismo (esto es más fácil, y definitivo, si se cuenta con Dios). La película Camino a la libertad (Peter Weir, The way back, 2010) (ver trailer), ambientada en 1940, relata cómo unos fugados de un gulag en Siberia recorren 6000 kilómetros hasta la India. Un camino por un valle oscuro, guiados por la esperanza.   

      El líder del grupo, el polaco Janusz, anhela encontrarse con su esposa, para evitar que siga culpándose a sí misma, por haberle delatado bajo tortura. Los otros tienen también, cada uno, que perdonarse algo, con sus historias y sus esperanzas. La oración de todos, cuando alguno se va quedando en el camino, va jalonando esa aventura y drama que simboliza también nuestra existencia. 

      El director de la película manifestaba en el New York Times (7-I-2011): «Siempre me han fascinado las historias de supervivencia». Y explica: «Incluso en circunstancias que no son tan extremas, la pregunta sobre qué hace que alguien siga adelante, siempre es intrigante. ¿Para qué vivir? Quiero decir que todo ser humano puede desfallecer. Puedes echarte y morir. Hay algo dentro de nosotros que nos empuja, sea lo que sea»

LEER MÁS

Ramiro Pellitero. Universidad de Navarra
Cope.es / Almudí

martes, 1 de noviembre de 2011

Reforma del sistema financiero

   En el documento"Por una reforma del sistema financiero y monetario internacional en la perspectiva de una autoridad pública con competencia universal", presentada por el cardenal Peter Turkson, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, el Vaticano aboga por tasar las transacciones financieras. También condiciona la recapitalización de los bancos con fondos públicos "a comportamientos virtuosos y con el objetivo de desarrollar la economía real".

   La Santa Sede asegura que el liberalismo económico "sin reglas y sin controles" es una de las causas de la actual crisis económica y ha denunciado la existencia de mercados financieros fundamentalmente especulativos, dañinos para la economía real, especialmente para los países débiles".

   En el texto, de 41 páginas, el Vaticano denuncia que la economía mundial está cada vez más dominada por el utilitarismo y el materialismo y caracterizada por una expansión excesiva del crédito y de burbujas especulativas que han generado crisis de solvencia y de confianza. A este respecto, subraya que la actual crisis financiera ha puesto en evidencia comportamientos egoístas y de codicia colectiva y advierte que está en juego el bien común de la humanidad.

VICENTE HUERTA