En una sociedad que (…) me parece obsceno que los políticos se preocupen de que la prima de riesgo suba cinco décimas
Dentro de unos días habrá nuevo gobierno en España fruto de las elecciones del pasado 20 de noviembre. En la reciente campaña electoral quedó claro que el principal problema al que se deberá enfrentar será la crisis. Dios quiera que, en beneficio de todos, este nuevo gobierno sepa encontrar pronto un remedio eficaz contra este mal.
Pero para encontrar el remedio antes se debe diagnosticar correctamente el mal. Y me temo que en esta tarea han fallado los principales partidos. En efecto, durante estas semanas se ha hablado de la crisis económica, pero pienso que se olvidan de que existe una crisis de valores mucho más grave que la económica.
En una sociedad que desprecia a algunos de sus miembros hasta matarlos en el seno de su madre porque van a nacer con defectos, o aniquila una institución básica como la familia dando carta de ciudadanía a uniones tan contrarias a la naturaleza como el llamado matrimonio homosexual, o impide que los padres ejerzan un derecho humano tan elemental como educar a los hijos en sus propias convicciones, me parece obsceno que los políticos se preocupen de que la prima de riesgo suba cinco décimas.


















