En la práctica, tolerancia es lo que se exige cuando no se tiene fuerza para imponer lo que se piensa.
Vuelve la Junta al trigo de negarles el concierto a los ocho colegios de Andalucía de educación diferenciada. ¿Habrá que explicarles por enésima vez qué es la libertad de elección de los padres? ¿O por qué la diferenciada no es discriminatoria? ¿No bastaría con el comodín de la tolerancia?
Diría que no, porque el concepto buenista de tolerancia universal, que tanto se nos vende en la teoría, no se usa. En la práctica, tolerancia es lo que se exige cuando no se tiene fuerza para imponer lo que se piensa. El poderoso no la gasta o, al menos, nunca sin que se la supliquen y sólo como concesión graciosa y en última instancia (judicial).
















