martes, 18 de enero de 2011

HACER SIMPÁTICA LA VIRTUD

En una entrevista que publica hoy el diario italiano La Stampa, Joaquín Navarro-Valls, quien durante 22 años dirigió el gabinete de prensa del Vaticano, agradece a Juan Pablo II su propia beatificación, Almudi.org - Juan Pablo II y Joaquín Navarro-Vallspor una «riqueza de su vida que hoy se manifiesta solemnemente».

El ex portavoz de la Santa Sede, el español Joaquín Navarro-Valls, destaca la capacidad de hacer "simpática" la virtud del papa Juan Pablo II, quien será beatificado el próximo 1 de mayo en el Vaticano, seis años y un mes después de su muerte.
      En una entrevista que publica hoy el diario italiano La Stampa, Navarro-Valls, quien durante 22 años dirigió el gabinete de prensa del Vaticano, agradece a Juan Pablo II (1920-2005) su propia beatificación, por una «riqueza de su vida que hoy se manifiesta solemnemente».
      «Para él, estar con Dios no era un 'deber' ni algo episódico, sino su primera necesidad existencial, lo más natural del mundo. Esto, naturalmente, se reflejaba después cuando hablaba con la gente: diría que sabía hacer simpática la virtud. No la hacía parecer imposible o demasiado difícil», comenta el ex portavoz vaticano.
      «Nos decía a todos que éramos muy superiores a todas las hipótesis sobre nosotros mismos que nos ofrecía día a día nuestra cultura. Y esto nos abría a todos nuevas perspectivas por el ser habitual. Nos hacía mejores o, al menos, querer ser mejores, o cuando menos, desear tener deseos de ser mejores», agrega.
      Navarro-Valls (Cartagena, 1936), quien afirma que el secreto del difunto Pontífice era el de la verdad, asegura que la "pasta de santo" de Juan Pablo II ya se veía en vida.
      «Los santos o lo son mientras viven o no lo serán nunca. Y no basta con estar hecho de esa pasta, hace falta saber convertir esa pasta —es decir, las aptitudes personales— en realidades estupendas», afirma el español.
      «Para mí la verdadera obra maestra (de Juan Pablo II) fue lo que, con la gracia de Dios, supo hacer en su vida personal: mantener siempre —a pesar de todo: años, enfermedades, preocupaciones— esa frescura interior para decir siempre 'sí' a lo que se le pedía. Y así fue hasta el último momento».
      Navarro-Valls afirma que el momento más emocionante que vivió junto al anterior Papa fue su último viaje a Polonia, su país natal, donde vio «muy emocionado» a un Juan Pablo II que, según él, «no era fácil de conmover».
Enlaces relacionados:
Así vi yo a Juan Pablo II, de Joaquín Navarro-Valls

ALMUDÍ.ORG

lunes, 17 de enero de 2011

“En el comienzo de una decadencia”

   Marcello Pera analiza el importante discurso del Papa al Cuerpo Diplomático del lunes pasado. Os invito a leer esta interesante entrevista.
   El pasado lunes se realizó en el Vaticano el tradicional encuentro del Santo Padre con el Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede. En esta ocasión, Benedicto XVI pronunció un importante discurso en el que, con gran claridad y valentía, denunció todas las amenazas actuales contra la libertad religiosa, especialmente contra los cristianos.
   Marcello Pera, ex-Presidente del Senado Italiano y co-autor con Joseph Ratzinger del libro “Sin raíces”, ha concedido esta entrevista al periódico ‘Avvenire’ en donde ha analizado las palabras del Papa y las actuales guerras contra el cristianismo.
“Un discurso no diplomático a los diplomáticos”
   El filósofo y ex-presidente del Senado Marcello Pera usa un juego de palabras para resumir el tono de las declaraciones de Benedicto XVI. «No contiene ni permite ambigüedades —explica— y pone un ‘aut aut’: o el Occidente se da cuenta de que están en curso dos guerras de religión contra el cristianismo y actúa en consecuencia, o el mundo occidental está perdido».
Una guerra que derrama sangre en países lejanos, y otra más sutil en nuestra casa…
   Sutil pero no menos trágica: a dos siglos de distancia, Europa vuelve a adorar a la diosa razón y a reformar los calendarios, como en los tiempos de la Revolución francesa. Con el espejismo de la misma “liberté” de entonces, con el mismo objetivo de sustituir al cristianismo y, por desgracia, con los mismos medios. La guerra interna es más peligrosa, porque esta alimenta a la otra.
El Papa, de hecho, denuncia cómo precisamente «los actos discriminatorios contra los cristianos son considerados menos graves» por los gobiernos.
   Europa se debilita a sí misma y así da aliento a sus enemigos. El riesgo, entonces, no es sólo perder las raíces (algo que ya está ocurriendo) sino también la identidad y la razón de ser: combatiendo ella misma una batalla contra el cristianismo, no reconoce el peligro que viene desde fuera. 
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http://la-buhardilla-de-jeronimo.blogspot.com/

domingo, 16 de enero de 2011

EL PUZZLE: PREPARARSE PARA UN PROYECTO DE FAMILIA

    Blanca nos explica las piezas del puzzle que deben conocer los jóvenes para construir una nueva familia.        

         “Os ha costado tanto/ encajar vuestros abrazos/ los gestos, los momentos/ el orgullo y los enfados/ y al fin/ llegó vuestro pedazo de verdad/ la pieza que faltaba para armar/ el puzzle que ahora os hace caminar”. Con estas palabras Dani Martín – El Canto del Loco- en un disco en el que repasa su alma a los “16 añitos”, canta al amor de sus padres.


          Dieciséis años es una buena edad para establecer la prioridad de nuestros valores y de nuestros amores; entre ellos, como un verdadero tesoro, se encuentra la familia. A lo largo de su infancia hemos procurado que los hijos valoren y agradezcan el amor que han recibido de sus padres, la educación que reciben de ellos, los bienes materiales que les dan. Pero a los dieciséis años se puede descubrir qué es el amor en la familia y cómo ese amor se construye cada día.

          Así sigue Dani Martín en su tema el Puzzle “ya sé que fue muy lento/ pero al fin lo habéis logrado/ ha tardado un universo/ y ahora hay que cuidarlo…/ tendrá que ser muy lento/ lo que pase a vuestro lado/ porque lento deja todo/ todo pero se ha quedado/ Nada de historia perfecta/ es un guión con muchos fallos…” ¡Qué constructivo descubrir a esa edad que el amor hay que cultivarlo día a día!: idas y vueltas, enfados y perdón, aciertos y desaciertos…

          El final de la adolescencia es el momento de tomar decisiones en muchos aspectos de la vida: estudios, amistades, tiempo libre, etc. Por eso, igual que proyectan su futuro profesional eligiendo la modalidad de Bachillerato, deben comenzar a tomar decisiones para ir preparando el futuro hogar que quieran crear.

          Las piezas del puzzle de una vida familiar armónica son la comunicación, la responsabilidad en las tareas y la diversión.

           ■ Comunicarse en la familia: contar los acontecimientos del día, compartir   preocupaciones e ilusiones, preguntar sobre temas de actualidad, debatir, contar   chistes… huir del silencio.

           ■ Asumir responsabilidades: recoger la propia habitación, colaborar en las tareas comunes del hogar, ayudar a los hermanos pequeños en sus tareas o dejarse aconsejar por los hermanos mayores… huir del individualismo.

           ■ Pasarlo bien en familia, desarrollar nuestra capacidad creativas al servicio de la familia: celebraciones, excursiones, viajes… en las que haya concursos, juegos, sorpresas… huir del aburrimiento.

          Los hijos adolescentes deben desarrollar estas competencias familiares -comunicación, compromiso, creatividad-, esto es, dejar de ser sujetos pasivos en la familia para ser sujetos activos, capaces de compromiso, de entrega, de servicio; y todo, con sentido positivo y buen humor.

          Si los padres, y colaborando con vosotros los educadores, trabajamos en esta línea habremos dado a nuestros adolescentes las piezas del puzzle para que construyan su futura familia y, fruto de su agradecimiento, escucharéis estas palabras “sois todo lo que tengo/  mi tesoro más preciado/ sois lo único que es cierto/  sois mi suelo y mi tejado/ sois cariño, sois talento/ sois la crítica que guardo/ sois lo que os ha dado el tiempo/ sois lección de amor/ y os amo” (Dani Martín, El Puzzle).

Blanca Martínez de Bedoya (Licenciada en Historia por la UN)
http://www.sontushijos.org

sábado, 15 de enero de 2011

UN ORIENTE SIN CRISTIANOS

    Buen artículo del Dr. Fanjul sobre la situación de los cristianos en oriente.

   Una de las acusaciones más repetidas por parte del islam –y más injustas, por lo irreal– contra la colonización anglo-francesa de los siglos XIX y XX es haber introducido y difundido el cristianismo en sus tierras. La verdad histórica es que ni siquiera Francia, tras un tímido intento del cardenal Lavigérie, lo pretendió en serio, y no es menos cierto que cuando los árabes invadieron Mesopotamia, Siria, Palestina y Egipto en el siglo VII, en ellos la religión predominante y casi única era la cristiana. En consecuencia, la mayoría de los actuales cristianos egipcios, iraquíes o sirios descienden de aquellas comunidades otrora florecientes, o –como aseveran los coptos– ellos son “los verdaderos egipcios”, hasta el punto de que “copto egipcio” venga a ser casi una redundancia.

    Lo que en términos periodísticos se ha dado en llamar brotes de violencia de hecho no constituye novedad alguna: si repasamos la hemeroteca de los últimos 15 años encontraremos una persecución atroz, a las claras y mantenida en el tiempo en todo el mundo islámico contra las minorías cristianas, donde las hay, porque en los países en que se llevó a cabo la limpieza religiosa en momentos lejanos (Magreb, península arábiga) ya ni necesitan ejercer esa violencia. Con algunas peculiaridades: desde 2003, ha salido de Irak un millón de personas, es decir, dos tercios de los cristianos del país, efecto no calculado y, desde luego, no buscado en el derrocamiento de Sadam Husein; y en Egipto, donde sobrevive la comunidad cristiana más numerosa de todo el Oriente Próximo, tan sólo se han acentuado la persecución y las presiones que vienen de la Edad Media.

    Ya el historiador Al Maqrizi (siglo XV) daba puntual referencia, aunque con argumentos pro domo sua, de las prohibiciones, exacciones y discriminación general que habían padecido y padecían los coptos en su época, el Egipto mameluco: interdicción de montar a caballo en ciudad habitada por musulmanes, o de levantar nuevas iglesias, o de reparar las ya existentes, obligación de portar señales distintivas infamantes y de vestirse con ciertos colores, calzar zapatos de diferente color, etc. Y, por supuesto, con tributos más duros y discriminación como súbditos de segunda (hablar de “ciudadanos” en un país musulmán resulta inadecuado, como poco), entendiéndose su personalidad jurídica como miembros de la comunidad, no como individuos. Todo un cuadro de coacciones cuyo objetivo era palmario: eliminar, por una u otra vía, a los cristianos del país, aunque a partir de la primera mitad del siglo XIX la represión se fue suavizando lentamente (las nuevas formas económicas y de relaciones exteriores así lo iban marcando).

    Para ser equilibrados y –sobre todo– creíbles, debemos reconocer que en Europa se habían desarrollado discriminaciones muy similares, y en los mismos campos, contra las minorías (Alfonso X, en 1252 y 1268 y en las Partidas; Cortes de Palencia, 1312; Sínodo de Zamora, 1313; la regente Catalina de Lancaster, en 1408; Isabel I en 1480, etc. Y siguiendo las pautas marcadas por el IV Concilio Lateranense de 1215, bajo Inocencio III). La diferencia no baladí estriba en haber superado por completo, entre nosotros, y hace mucho tiempo, esa clase de medidas y prejuicios y llegando las sociedades occidentales a producir sentimientos autocríticos con frecuencia degenerados en masoquismo autoflagelante. La petición de perdón de Juan Pablo II a las comunidades no cristianas por los choques del pasado carece de parangón: con tranquilidad y bien sentados esperamos a que los musulmanes hagan algo semejante por las iniquidades de sus antepasados.

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Serafín Fanjul (catedrático de Literatura Árabe)
LA GACETA

viernes, 14 de enero de 2011

La aventura de la propia historia

 El proyecto personal de vida necesita de Dios para realizarse y llegar a su plenitud. El Dr. Pellitero nos ayuda a reflexionar sobre ello recordando la estupenda película Diarios de la calle.

Los guionistas y publicistas saben valorar una buena historia. Pero hay mucha gente que no encuentra el sentido de su propia historia. El sentido y la historia dependen sobre todo del final. Y es difícil, o imposible, vivir sin sentido, sin saber hacia dónde se va y por tanto qué hacer y cómo.
El resultado de un partido de fútbol es lo que acaba de dar sentido pleno al juego. Ciertamente, también importa cómo se desarrolla el juego, porque la participación tiene su emoción y su belleza; pero de tal modo que sea posible ganar. Cada jugada debería ir dirigida a esa meta.

Una pequeña luz en un cuarto oscuro
  En la película “Diarios de la calle” (Freedom writers, R. LaGravenese, 2007) se ve que especialmente los jóvenes aspiran a protagonizar su propia historia y poder contarla a los demás.


Ver trailer en:

            Erin Gruwell, profesora de un instituto en Long Beach (California), consigue traer ante los alumnos a una mujer austriaca –“Miep” (Hermine) Gies († 2010)– que, durante la II Guerra mundial, había ocultado a Ana Frank en el desván de su casa. Escuchando a Miep, los alumnos (que viven en un ambiente de conflictos interraciales) se quedan estupefactos. Uno de ellos pide la palabra y se pone en pie tímidamente:
            –“Nunca había conocido a una heroína. Pero usted es mi heroína”.
            Y ella le responde:
            – “Ah, no, no, no: yo no soy una heroína, no. Hice lo que tenía que hacer, porque era lo que había que hacer, nada más.  Todos somos gente corriente. Pero incluso una secretaria corriente o una ama de casa, o un adolescente, puede, con su granito de arena, encender una pequeña luz en un cuarto oscuro, ¿no?”
Para un cristiano la meta final es el cielo, la comunión definitiva en el amor. Y ahí cada uno debería de poder “contar su historia”. El libro del Apocalipsis dice que a los bienaventurados (los salvados), sus hechos “les siguen”, quedan escritos como en un libro. Es una forma de expresar que la historia de cada uno no está escrita de antemano. Cada cual la escribe con su libertad.
           Quien tiene proyectos, esperanzas, metas o ideales, proyectos pequeños o grandes, trabaja y se esfuerza por ellos. Pero ese esfuerzo –señala Benedicto XVI en el número 35 de su encíclica sobre la esperanza, Spe salvi– puede desembocar fácilmente en cansancio o en fanatismo. En efecto, las frustraciones van minando la voluntad y los fracasos amenazan con vencerla definitivamente, a menos que se sobreponga en una autoafirmación forzada: el fanatismo, que el diccionario define como ceguera irracional producida por la pasión. Pero esto produce a su vez más cansancio, y así se entra en un círculo destructivo. Por tanto la voluntad necesita la luz de la inteligencia, si ésta sabe adónde dirigirse. A veces lo descubre a la mitad del camino, como ocurrió a la actriz italiana Claudia Koll, que lo hizo implicándose primero en actividades de voluntariado y beneficencia, y luego mediante “un viaje al interior” de sí misma. Y concluye: “Cuando se es auténtico en la búsqueda de sí mismo, necesariamente se busca también a Dios” (Zenit, 19.2.09).
           La luz más segura es también la esperanza más grande, es decir, Dios y su amor. “aquella esperanza más grande que no puede ser destruida ni siquiera por frustraciones en lo pequeño ni por el fracaso en los acontecimientos de importancia histórica” (Spe salvi). 
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RAMIRO PELLITERO
http://iglesiaynuevaevangelizacion.blogspot.com/

jueves, 13 de enero de 2011

El mundo frente a la violencia anticristiana

   Buen artículo del Dr. Bernal sobre reacciones ante el sufrimiento de los cristianos de Oriente

    Me hizo gracia la conclusión de la nota Bernard-Henri Lévy en Le Point del 6 de enero, titulada  Comment sauver les chrétiens d'Orient? Tras referirse a la necesidad de hablar cuanto sea necesario e, incluso, indignarse, anima a rezar: “Sí. ¿Por qué no, en efecto, ya que en el fondo se trata de eso, por qué no una plegaria ecuménica pronunciada con una única voz por autoridades de las tres religiones del Libro? ¿Por qué no una jornada mundial de los cristianos de Oriente y, durante esa jornada, una hora en la que se invite al planeta a unirse a través de la plegaria o el pensamiento con los perseguidos? Personalmente, haré una excepción a mi agnosticismo y no faltaré”.
   La manifiesta buena voluntad es muy de agradecer, al margen de su lógico déficit de información. Porque plantea objetivos tan interesantes como que fueron propuestos ya en el Sínodo de obispos celebrado en Roma el pasado mes de octubre. O están en línea con el propósito de Benedicto XVI de acudir de nuevo a Asís, en octubre de 2011, para reiterar la plegaria ecuménica por la paz que presidió Juan Pablo II hace 25 años.
   Pero, como gran testigo de nuestro tiempo, Bernard-Henri Lévy refleja la progresiva y universal reacción ante el sufrimiento de los cristianos en Oriente. No son exageraciones del Pontífice romano ni de los medios católicos. La magnitud de la persecución nada tiene que ver con posibles intolerancias en Occidente más o menos derivadas de laicismos rancios o postmodernos.
   Se comprende la respuesta de la Ministra de Exteriores de Francia, país siempre atento a los derechos humanos. Michèle Alliot-Marie, en una entrevista de este sábado en Le Figaro Magazine, considera el actual anticristianismo “tan intolerable” como el antisemitismo o el anti-islamismo. Y pide a los países europeos y musulmanes que se movilicen a favor de los cristianos de Oriente amenazados por Al Qaeda. A la vez, anuncia que lanzará esta semana en Doha, con ocasión del "Forum pour l'Avenir" –países del G8, del Medio Oriente y del norte de África  "una llamada a la tolerancia y al respeto mutuo entre las tres religiones monoteístas”.
   La jefa de la diplomacia francesa no ha querido lógicamente desmentir la versión oficial del gobierno de Egipto ante el tremendo atentado contra la iglesia copta de Alejandría. Pero, como señala un editorial de The Washington Post del 7 de enero, las autoridades no han aportado hasta ahora ninguna prueba que respalde la responsabilidad de "manos extranjeras". Al contrario, el viceministro del Interior dijo que el ataque se llevó a cabo con "explosivos de fabricación local", y el fiscal general admitió que los investigadores no han identificado a ningún sospechoso.

SALVADOR BERNAL

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RELIGIÓN CONFIDENCIAL

miércoles, 12 de enero de 2011

“Incidentes entre católicos y musulmanes”, una forma de no decir la verdad


ForumLibertas.com
Cierto que el título de una información por su brevedad no puede decirlo todo, pero según como se dé y si no se aclara muy bien en subtítulos o epígrafes la información es sesgada. Es lo que ocurre en la mayorAlmudi.org - "Incidentes entre católicos y musulmanes" parte de los casos, porque la clave está en dejar claro quién inicia o produce los incidentes, quién enciende la llama. Muchas de las informaciones no lo aclaran. Cuando se dan medias verdades se cae en la mentira.
Las palabras del Papa Benedicto XVI, alarmando de la violencia contra los cristianos en numerosos países del mundo, han sonado fuerte. El Papa y los altos dignatarios de la Iglesia han callado mucho tiempo, aguantando, a pesar de que de manera frecuente se producían muertes de cristianos en muchos países.
      El atentado contra una iglesia copta en Egipto parece haber removido las conciencias de muchos. No voy a hablar de la persecución religiosa en sí misma, de la que muchos lectores estarán informados e incluso algunos mejor que yo, sino de un aspecto que puede ser pequeño, colateral, pero que nos atañe de forma directa. El de la información que se da sobre tales hechos. ¿Cómo se informa en nuestro país de esta violencia contra los cristianos y, de modo particular, contra los católicos?
      Un primer dato básico: 150.000 cristianos muertos al año por la persecución religiosa, el 75% de las víctimas de todo el mundo. No sé si la cifra es exacta, pero en cualquier caso da idea de magnitud. ¿Algún lector de la prensa española, o seguidor de las noticias de radio o televisión, ha visto reflejado en el día a día informativo no sólo el dato a nivel global sino la multitud de atropellos casi continuos que llevan a tantas muertes? Indudablemente no. La prensa española, y por los datos que tengo también la mayor parte de la europea, ha estado silenciándolo de manera habitual.
      La persecución no se ha iniciado en los últimos tiempos, sino que lleva bastantes años, aunque se haya recrudecido recientemente. Puesto que se ha hecho una referencia a los coptos en Egipto, expongo una experiencia de hace un par de años. Acudió a la Universitat Abat Oliba CEU un sacerdote católico de Egipto, y explicó las muchas persecuciones, incluidos asesinatos, que sufren de manera habitual y desde hace muchos años los cristianos en aquel país, con la absoluta pasividad de las instituciones.
      Recuerdo muy bien que redacté un texto con sus denuncias a fin de hacerlo llegar a la prensa, pero la respuesta suya fue que no lo hiciera. Podía darlo a conocer en un ámbito universitario y a título personal entre personas católicas, pero cosa distinta era hacerlo público en los medios de comunicación, porque temía que en este caso la persecución podría arreciar. 
DANIEL ARASA

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ALMUDÍ

martes, 11 de enero de 2011

FRACASA LA INTEGRACIÓN DEL ISLAM EN EUROPA

Datos reveladores los de este artículo del Dr. Bernal que muestra las grandes dificultades para la integración de inmigrantes con una identidad cultural tan fuerte.

Los escépticos ante los sondeos de opinión suelen repetir que sólo se fían del recuento final de los votos en las urnas. Pero las conclusiones de recientes encuestas sobre la percepción del Islam en Francia y Alemania no parecen distar mucho del criterio del 57,5% del electorado de Suiza, que se pronunció a finales de 2009 sobre la propuesta de prohibir en la Constitución la erección de minaretes en las mezquitas que se construyan en el futuro.

Como es obvio, la cuestión afecta sobre todo a la inmigración procedente de países mayoritariamente islámicos. Según una encuesta del conocido IFOP, el 68% de los franceses y el 75% de los alemanes estiman que los musulmanes "no están bien integrados" en la sociedad. El sondeo se realizó en ambos países del 3 al 9 de diciembre 2010, para el diario Le Monde, que publicaba sus comentarios el 4 de enero.

Estos informes están en línea con el éxito del libro de Thilo Sarrazin, que habría vendido más de 1,2 millones de ejemplares desde su aparición el pasado mes de septiembre. En Deutschland schafft sich ab (Alemania se disuelve), el antiguo miembro socialdemócrata del consejo ejecutivo del Banco central alemán, describe con trazos amargos el declive del genio germánico provocado por el excesivo número de musulmanes, especialmente turcos. Hasta Jürgen Habermas ha saltado a la palestra en un artículo reciente, para denunciar que “Europa está enferma de xenofobia”. Critica abiertamente los argumentos de Thilo Sarrazin, que fortalecen la hostilidad cultural hacia los inmigrantes con argumentos genéticos, que no se sostienen científicamente.

En cualquier caso, el 61% de los franceses (67% de los alemanes) considera que los musulmanes no se integran fundamentalmente porque rechazan expresamente hacerlo. Lo justifican en gran medida por que "las diferencias culturales son muy fuertes" (40% en Francia, 34% en Alemania). Esas razones son más importantes que la eventual tendencia al gueto (37% - 32%) o las dificultades económicas (20% - 10%). En cambio, se concede menos importancia al posible racismo o falta de apertura de los franco-alemanes (18% -15%).

El diario Le Monde recoge la opinión de Mohammed Moussaoui, presidente del Consejo Francés de la Fe Musulmana

(CFCM), consciente de las dificultades que atraviesa el Islam en la opinión pública, aunque destaca la "normalización" de las relaciones entre los líderes musulmanes y los poderes públicos, así como con los representantes de otras confesiones religiosas.

En el contexto actual, previene a los suyos contra todo lo que pueda “atizar las tensiones, como las peticiones de carne halal en los comedores escolares, o de tiempos y lugares de oración en el centro de trabajo, o la construcción de lugares de culto ostentosos.

No se trata tanto de un problema de libertad religiosa, como de la integración social de inmigrantes provenientes de culturas con una fuerte carta identitaria. No hace mucho se dedicó abundante espacio en la prensa alemana al fracaso del multiculturalismo y de las leyes sobre inmigración, a raíz de unas declaraciones de la canciller Angela Merkel, pronto repetidas en otros países europeos. Y la sociología empírica confirma que no todos los inmigrantes tienen idéntica capacidad de integración en el país que les recibe.

SALVADOR BERNAL
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lunes, 10 de enero de 2011

¿Familia tradicional?

Urge recuperar el auténtico significado del término familia. Este artículo del Dr.  Juliá ayuda a ello  

Lo digo enseguida. No  me gusta nada hablar de “familia tradicional”. Y menos me todavía, cuando está en juego, como ocurre en estos tiempos, el verdadero sentido de lo que es una “familia”. ¿Por qué?

   Hablar de “familia tradicional”, para referirse a la unión de una mujer con un hombre,  para toda la vida, y abierta a la vida; ya es, en mi opinión, dar por perdida la mitad de la batalla.

   Nos toca recuperar el verdadero significado del  término Familia, sin añadir adjetivos de ningún género. ¿Por qué? Porque sencillamente la Familia –más o menos numerosa-, en la que se ha originado el desarrollo de todo el género humano, de todas las civilizaciones de los hombres, será siempre tradicional, moderna, actual, eterna, todo a la vez. Así, será Familia a secas; y si no,  no será familia en absoluto.

   Toda familia se asienta en un matrimonio –y hablo de matrimonio, también sin ningún tipo de calificativos-, porque matrimonio es una realidad específica y que no tiene sustitutivos: la unión de un hombre y de una mujer, con el deseo de compartir, en exclusividad, cuerpos y almas, la propia vida.  
   Cualquier otra unión entre seres humanos puede tener características propias y muy diferenciadas: contratos de servicios; uniones de cualquier tipo; contratos de trabajo; grupos de investigación; movimiento artístico; etc. etc.; pero nada tiene que ver con la Familia. Apenas pasa de ser algo más que un lamentable simulacro  de lo que es verdaderamente una obra de Dios: la Familia.

   Y de esto hemos de ser muy conscientes. Esas otras uniones entre seres humanos de uno y de otro sexo, no son “familia”, por muy recogidas que esté en cualquier texto legal manipulado por los poderes legislativos, judiciales o ejecutivos que sean. Apenas consigue ser una especie de “trampa legal”. Un “término”, una palabra, no cambia la consistencia de la realidad. La expresa bien, si corresponde a lo que la realidad es; o la expresa mal, si quiere significar algo que no es la realidad. 

   Con la letra de la ley se puede hacer cualquier cosa que el “dictador” de turno le venga en gana. Y digo así “dictador”, porque el abuso de la ley, el forzar el sentido de los términos supone ya la presencia de un poder “dictatorial”.

Familia tiene un único significado. Lo ha tenido desde el comienzo de la presencia del hombre sobre la tierra; y lo tendrá hasta que esa presencia desaparezca. Y es ese significado el que nos toca mantener vivo.

¿Qué  significado? El que manifestó su rostro en la Plaza de Colón el  pasado domingo.
 Familia, mujer y hombre, hombre y mujer, que se prometen fidelidad hasta la muerte, que estrena amor cada mañana, que recibe con alegría los hijos, fruto de su amor.
 Familia, en la que los padres transmitan la Fe a sus hijos, enseñándoles a rezar, y rezando con ellos.
 Familia, en la que las alegrías y las penas son de todos, y las comparten todos. En la que los padres piensan en los hijos; y los hijos anhelan dar alegrías a sus padres, en agradecimiento por haber recibido de ellos el don divino de la vida.

domingo, 9 de enero de 2011

La estrella que aún resplandece


   El ideal cristiano convierte la vida del que lo asume en una aventura fascinante. Ese es el nervio de este interesante artículo del Dr. Pellitero que presento a vuestra reflexión.
   El cristianismo presenta la belleza de tener un compromiso que valga la pena, un proyecto de futuro, que implique llevar en la “mochila” a los demás y las cosas de los demás. Ésas son las alas que verdaderamente elevan sobre la tierra, sin dejar de tener los pies en el suelo. Ésas son las millas que vale la Almudi.org - pena recorrer durante la vida, como una aventura fascinante, en compañía de los otros
El viaje de los Magos, siguiendo la estrella hasta Belén, contrasta a veces con tantos viajes que no llevan “a ninguna parte”; más aún, pueden significar una huida de uno mismo. Y ya se sabe lo difícil que es huir de la propia sombra.
      Un ejemplo de esto puede verse en la película Up in the air (J. Reitman, 2009). Interesante e instructiva —si se prescinde de algunas escenas y conversaciones procaces—, refleja la mentalidad que con frecuencia se propone en la cultura actual. Se trata de Ryan, un solterón simpático y agradable que se dedica a volar más de trescientos días al año, con la única meta de llegar a diez millones de millas, sin ningún tipo de ataduras ni compromisos personales. De vez en cuando da conferencias donde transmite su “filosofía”: propone ir por la vida con la “mochila” bien ligera; no sólo de cosas, sino sobre todo de vínculos y responsabilidades (nada de matrimonio, por ejemplo, sino relaciones esporádicas).
      Un tipo aparentemente feliz y exitoso, cuyo trabajo consiste en representar a las empresas que no se atreven a despedir a sus empleados, para lo cual tiene preparado todo un formulario.
      A Ryan parecen no afectarle las vidas de los otros. Su mundo interior —simbolizado por esa mochila de la que habla en las conferencias— está vacío, y en su maleta lleva lo mínimo, para ganar tiempo y espacio. Todo lo que hace es impersonal. La película lo deja bien claro, al mismo tiempo que presenta las vidas de otras personas que sí mantienen compromisos, aunque mezclados con dudas, mentiras e infidelidades.
      Lo que se propone al espectador es la libertad para tomar cada uno la opción que le parezca. Aunque no se ocultan las consecuencias de las opciones. Cuando Ryan se da cuenta de que quizá necesite amar a una persona, descubre que para ella es simplemente “un paréntesis” o “una evasión”.
      Este ambiente relativista, con su propuesta indiferente tanto respecto de la verdad como del bien, contrasta con la propuesta de la fe cristiana. 

Ramiro Pellitero, Universidad de Navarra
 
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COPE / ALMUDÍ

sábado, 8 de enero de 2011

LEALTAD

Estupendo artículo del Dr. Cabellos sobre este valor fundamental
Frente a lo que habitualmente parece, hay muchas personas leales, porque son muchos los capaces de usar su libertad de modo que, no sólo evite el daño ajeno, sino que procure su bien, tal vez sin obtener nada a cambio
El diccionario de la Real Academia define la lealtad como cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien. Es cierto que suena bien, pero suena a añejo, a Almudi.org - virtud apreciada por su antigüedad, pero en desuso, cosa harto lamentable. Pero las palabras fidelidad y honor gozan de un contenido impresionante. Bastaría acudir a lo que, también en el DRAE, se afirma del que es leal: fidedigno, verídico y fiel, en el trato o en el desempeño de un oficio o cargo. Ése es el hombre de bien.
      Sin embargo, frente a lo que habitualmente parece, hay muchas personas leales, porque son muchos los capaces de usar su libertad de modo que, no sólo evite el daño ajeno, sino que procure su bien, tal vez sin obtener nada a cambio. El que ama de veras habla bien de los que ama, cumple la palabra dada, se fía del  amado, es confiado porque confía. Se los podría localizar entre los que viven aquellas palabras del Apóstol, seguramente constitutivas del mejor canto al amor; entre otras muchas cosas interesantísimas, escribe: la caridad es paciente, la caridad es amable; no es envidiosa, no obra con soberbia, no se jacta, no es ambiciosa, no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal, no se alegra por la injusticia, se complace en la verdad; todo lo aguanta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
      Quizá se dan las dos posturas: una, la de hombre leal hasta el quijotismo o, mejor, hasta la vivencia coherente del cristianismo o de la honradez humana. La otra puede tener su origen en el marxismo —la verdad se hace a medida, importa la ortopraxis— y en su consecuencia miedosa: el pensamiento débil y el relativismo actuales que, junto con su derivado —el laicismo—, gozan del favor de muchas llamadas democracias so capa de considerarlos imprescindibles para su misma existencia. Sea ello lo que fuere, hemos engendrado una criatura desleal, sembradora de desconfianza incluso entre miembros del mismo partido político, asociación vecinal o colegio profesional. Cuando una sociedad engendra insolidaridades, vaguea sin un pensamiento serio y la domina el afán de poder o de poseer, inevitablemente surge la zancadilla o la puñalada en cualquiera de sus formatos: filtrados de asuntos "sub iudice" o en manos de la policía, revisiones fiscales a determinadas personas y no a otras, dosieres que son amenazas puntiagudas, murmuraciones, calumnias, comisiones ilícitas en negocios, o irse por diversas ramas dejando impolutos los asuntos preocupantes, etc.
      Decía Jacinto Benavente que si murmurar la verdad aún puede ser la justicia de los débiles, la calumnia no puede ser nunca más que la venganza de los cobardes. Pues bien, esa actitud está multiplicándose en España, aunque quizás también la de los que luchan lealmente con tan desleales modos de proceder, pero esto no suele ser noticia. Sacando la artillería alevosa, unas veces por calumniosa, otras por oportunista, algunos pretenden obtener votos u otras ventajas, pero no sé si dándose cuenta de su precio: el desgarrón del país en insolidaridad, en desconfianza, en acostumbramiento a modos de operar muy lejanos de la ética más elemental. ¿Y si nos negáramos a votar a todo el que mienta, insulte, tenga demasiadas tragaderas, trafique con datos obtenidos delictivamente o, en cualquier caso, difamatorios o calumniosos?
      Porque en todo proceso electoral nos jugamos mucho más que el parlamento, gobierno o ayuntamiento de turno. Nos jugamos la limpieza de un país y hasta su simpatía proverbial: podemos agriar a la gente y terminar desconfiados e insolidarios, mentirosos y habituados al tráfico de comisiones o cohechos. De alguien tan poco sospechoso como Azaña son las siguientes frases: si los españoles hablásemos sólo exclusivamente de lo que sabemos (yo añadiría: y nos es lícito propalar), se produciría un gran silencio que nos permitiría pensar. Pero resulta que, desde muchos lados, se nos ahorra esta nobilísima tarea: nos lo dan todo pensado en forma de basura, de ética machacada, de argumentos sentimentales sin pizca de razones. Acabaremos por mermar la substancia gris en proporciones alarmantes, tanto que pueda suceder lo de la procedencia del mono, pero al revés. También en la Iglesia necesitamos responder con lealtad a lo que Dios espera de nosotros.
      Mientras estemos en este ambiente, bien puede acaecernos lo que tan agudamente escribía Saint-Exupéry: el pato es feliz en su propio charco porque no conoce el mar. Ya Tácito decía —en todas las épocas han cocido habas— que la fidelidad comprada es siempre sospechosa y de corta duración. Que lo sepan los mercaderes, Pero sepamos todos que, en el ínterin, desconoceremos el grandioso océano de la verdad y gozaremos el charco.
      Volviendo a los que sí intentan construir sus vidas y su sociedad con las categorías señaladas por san Pablo, aunque la tarea sea ardua, pueden crear lealtad y confianza dejándose regir por esta máxima de un hombre que sí pensó: Balmes. Decía que la libertad del entendimiento consiste en ser esclavo de la verdad; y la libertad de la voluntad en ser esclavo de la virtud.    
PABLO CABELLOS LLORENTE
LAS PROVINCIAS

viernes, 7 de enero de 2011

"Un obispo está para coser grietas, para aunar esfuerzos, para buscar terrenos comunes"


Nuestro Tiempo (Entrevista de Javier Marrodán)
Dice que cuando uno accede al episcopado percibe claramente la “tremenda desproporción” que Almudi.org - Mons. Mario Iceta, Obispo de Bilbaoexiste entre el ministerio que se le confía y las propias capacidades. «Sin embargo —añade— uno sabe que es Otro quien le llama y quien llevará la tarea adelante». Con esa certeza sobre su propia misión ha iniciado Mario Iceta [Med 90] su andadura como obispo de Bilbao. Es consciente de las heridas tan profundas que dividen el País Vasco, pero se muestra optimista sobre el futuro. Su estrategia está condensada de algún modo en las tres palabras de su lema episcopal: “Servidor de todos”.
* * *
En una sociedad secularizada y relativista, con una Iglesia a veces ensombrecida por los escándalos, ser obispo no parece una tarea fácil. ¿De dónde saca fuerzas?, ¿dónde se apoya su autoridad?
Hay una frase de San Pablo a Timoteo que me parece elocuente: «El Señor se fió de mí, me capacitó y me confió este ministerio». La autoridad hay que entenderla como servicio. Pero esa autoridad no viene en ningún caso de las cualidades personales de un sacerdote o de un obispo, sino de una configuración sacramental con Cristo, cabeza y pastor. El único sacerdote es Jesucristo, todos los demás participamos de su ministerio. ¿Qué es lo que cualifica a una persona para presidir al pueblo de Dios o para predicar en nombre de Cristo? Que está configurada sacramentalmente con Él.
Sin embargo, hay personas que se fían más de unos sacerdotes que de otros.
El criterio último es Jesucristo. Él es la Verdad. Y es una verdad personal, es la medida de las cosas. El Señor ha suscitado en la Iglesia carismas y dones. Entre ellos está el colegio episcopal presidido por el Papa, que custodia la integridad y la pureza de la Fe que ha recibido. Además, los obispos que están en comunión con el Papa desempeñan ese servicio de transmitir la Fe y las enseñanzas del Magisterio en sus diócesis particulares. Cuando surgen divergencias y alguien se pregunta cuál es la Fe de la Iglesia, la respuesta es clara: la que custodian el Papa y los obispos.
Cuando se anunció su nombramiento, un grupo de sacerdotes y de fieles de la diócesis manifestó públicamente su oposición. ¿Se puede ser obispo de alguien que lo rechaza?
No comparto la apreciación de que hay personas que no quisieran tenerme como obispo. Lo que ha ocurrido ha sido más bien que hay personas que hubiesen querido tener una participación en mi nombramiento como obispo. Uno de los servicios fundamentales del obispo es el de la comunión. El obispo está para coser grietas, para aunar esfuerzos, para buscar terrenos comunes, aunque luego haya distintas sensibilidades. Estas cosas que han sucedido me estimulan para fomentar la comunión. Lejos de ser un problema, las considero como una oportunidad que se me presenta para ejercer el ministerio de la comunión.
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ALMUDÍ

jueves, 6 de enero de 2011

La paz depende mucho de la libertad religiosa


Una larga tradición quiere que el año comience con el Día mundial de la paz. Es un deseo repetido infinidad de vAlmudi.org - "La paz depende mucho de la libertad religiosa"eces estos días navideños. En continuidad con sus predecesores, Benedicto XVI une la paz a la dignidad de la persona y a los derechos humanos, acentuando en ocasiones los que afectan a la familia
El último atentado contra una iglesia copta en Alejandría confirma la oportunidad de Benedicto XVI al elegir el tema de la Jornada Mundial por la Paz del día primero de año: la libertad religiosa como camino hacia esa deseable concordia entre los hombres. Se comprende la importancia de la decisión pontificia ante las distintas y crecientes manifestaciones negativas contra ese derecho básico: no sólo jurídicas prohibición, discriminaciones, marginación, porque con frecuencia, como se ha comprobado una y otra vez en los últimos tiempos, acaban en persecuciones y violencias.
      En el Año Nuevo persisten muchos conflictos regionales en África y Asia. Algunos son simplemente políticos, como la cerrazón del presidente marfileño ante los resultados adversos de unas elecciones populares que se resistió a convocar durante demasiado tiempo (se comprende por qué; mucho menos se entiende el silencio de la Internacional Socialista ante la autoritaria conducta de uno de los suyos).
      Otras contiendas no pueden separarse de motivaciones religiosas de distinto signo, aunque con el denominador común de presentar víctimas cristianas. Las más graves se inscriben en contexto islamista. A pesar de todo, no pierdo la esperanza de que el Islam encuentre la vía de la modernidad. De momento, tras la caída de los “absolutos” del siglo XX —nazismo y comunismo, con millones de muertos y décadas de opresión y dictadura, los islamistas parecen ocupar su espacio.
      Europa puede y debe defenderse, como sugiere Angela Merkel, pero siempre con la neta afirmación de la libertad de las conciencias, sin perjuicio de limitaciones externas legítimas por razón de orden público. Pero el futuro de la libre práctica de la religión, como indispensable vía de paz y concordia, depende hoy en gran medida de los líderes musulmanes, y de su capacidad de introducir distancias entre religión y política.
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SALVADOR BERNAL 

miércoles, 5 de enero de 2011

LA SANGRE DE LOS CRISTIANOS

   Ciento cincuenta mil. Escrito así, en letras, quizá impresiona menos que cuando lo expresamos en números: 150.000. En casos semejantes, las cifras parecen reflejar mejor, y con más contundencia, la realidad. 150.000 cristianos asesinados en actos de violencia en todo el mundo. Asaltos y quemas de Iglesias; irrupciones a mano armada en casas de familias cristianas; asesinatos de sacerdotes, de religiosas, de misioneros en diferentes rincones del mundo.

    ¿Motivos? A veces nos cuesta ser conscientes de toda la maldad humano-diabólica, que encierran las acciones de algunos hombres. Y quizá, se nos hace más difícil en estos tiempos de Navidad, que anhelamos sean, para todos, tiempos de paz, de alegría, de serenidad.

    ¿Motivos? Odio. No ya sólo corrientes fundamentalistas –de carácter religioso y de carácter laicista, que hoy son, quizá, las más radicalmente fundamentalistas- destructoras, que quieren arrancar de la faz de la tierra la presencia del Dios que habló con Moisés en el Sinaí, y que nos manifestó todo su amor en la Muerte en la Cruz y en la Resurrección de su Hijo, Jesucristo.. A quienes les molesta la Cruz y el Belén; la Virgen María y su Hijo Jesucristo; y no soportan a la Iglesia en su constante tarea de anunciar la realidad de la Virgen Madre y de su Hijo, Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre.

    Benedicto XVI, en la homilía de la Misa del Gallo, eleva el corazón a Dios niños, en plegaria y en petición: “Demos gracias porque el Dios Niños se pone en nuestras manos, mendiga, por decirlo así, nuestro amor, infunde paz en nuestro corazón. Esta alegría es también una oración: Señor, cumple por entero tu promesa. Quiebra las varas de los opresores. Quema las botas resonantes. Haz que termine el tiempo de las túnicas ensangrentadas”.

    1ª de Enero. Mensaje de Paz. La sangre de los cristianos no clama venganza. Unida a la Sangre de Jesucristo anhela extender la paz y la comprensión entre los hombres de todo el mundo, de todas las culturas, de todas las civilizaciones.

    “Cumple la promesa: ‘la paz no tendrá fin’. Te damos gracias por tu bondad, y también te pedimos: Muestra tu poder. Erige en el mundo el dominio de tu Verdad, de tu Amor, el ‘reino de justicia, de amor y de paz”.

Benedicto XVI sabe que al diablo –y a muchos hombres y mujeres, por desgracia- le hacen temblar el solo vislumbrar la cercanía de la Verdad y el Amor. Y plantea la cuestión cara a cara:

“Si la verdad fuera sólo una fórmula matemática, en cierto sentido se impondría por sí misma. Pero la Verdad es Amor, y pide la fe, el “si” de nuestro corazón. ¿Qué busca nuestro corazón sino una Verdad que sea Amor? La busca el niño, con sus preguntas tan desarmantes y estimulantes; la busca el joven, necesitado de encontrar el sentido profundo de la propia vida; la busca el hombre y la mujer en su madurez, para orientar y apoyar el compromiso en la familia y en el trabajo; la busca la persona anciana, para dar cumplimiento a la existencia terrenal”.

150.000 cristianos –la gran mayoría, católicos-, asesinados en el año 2010. ¿Por qué? Familias sencillas; cuidadores de leproserías; jóvenes, niños, ancianos; médicos trabajando en hospitales donde luchan por la vida enfermos de sida; sacerdotes y fieles en oración a Dios;…

La sangre de los cristianos no clama venganza: alza su silenciosa voz al Cielo en ruego de perdón y de misericordia. Y siembra la tierra que maltratan los odiadores de la vida y del hombre; los odiadores de la familia y de los niños; los odiadores del Amor y de la Verdad, en la esperanza de que:

“Todos los hombres y las sociedades, en todos los ámbitos y ángulos de la Tierra, puedan experimentar pronto que la Libertad religiosa es verdaderamente camino para la paz” (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz).

ERNESTO JULIÁ
ANÁLISIS DIGITAL

martes, 4 de enero de 2011

EN DEFENSA DE LA FAMILIA


El domingo en Madrid se puso otra vez de relieve que la sociedad responde con entusiasmo cuando es convocada para la defensa de la familia y de la vida

   Un año más, una multitud de fieles acudió a la misa de la Familia Cristiana celebrada en la madrileña plaza de Colón.
      Al margen de dogmas ideológicos trasnochados, el arraigo de la Iglesia católica en España Almudi.org - es una realidad histórica y sociológica que no admite discusión. De ahí que los guiños de Rodríguez Zapatero al laicismo radical choquen una y otra vez contra las creencias abrumadoramente mayoritarias de los ciudadanos.
      En su mensaje de ayer desde Roma, Benedicto XVI invitó a todos a vivir con gozo el valor del matrimonio y de la familia. Hay que recordar también las palabras del Papa cuando se dirigía a Santiago y Barcelona en su reciente viaje a nuestro país, denunciando esa actitud intransigente que conduce al relativismo y al desconcierto de los más jóvenes.
      Monseñor Rouco expresó ayer ese mismo planteamiento al invitar a las familias a que asuman su responsabilidad frente a una crisis que va más allá de lo político, lo social y lo económico, puesto que afecta a los valores más profundos del ser humano.
      El cardenal arzobispo de Madrid recordó la necesaria defensa de la vida frente a la permisividad ante el aborto y la banalización de la eutanasia. Insistió también muy oportunamente en los graves problemas que acarrea el ambiente de “ruptura” familiar en que son educados muchos niños, los cuales carecen —al llegar a la edad adulta— del sólido fundamento que ofrece un amor gratuito y desinteresado.
      Frente a la falsa ingeniera social que intenta hacer irreconocibles a instituciones como la familia y el matrimonio, resulta imprescindible reforzar esas señas de identidad que forman parte sustancial de «la dignidad de la persona y los derechos inviolables que le son inherentes» en términos de la Constitución española.
      Una cosa es la separación entre la Iglesia y el Estado y otra la hostilidad de determinados dirigentes hacia la presencia de la fe católica en la vida pública. Ayer en Madrid se puso otra vez de relieve que la sociedad española responde con entusiasmo cuando es convocada para la defensa de la familia y de la vida, más allá de oportunismos y de intereses particulares.
      La presencia de fieles llegados de toda España y de otros países muestra la vitalidad de una iniciativa que se ha convertido en parte sustancial de estas jornadas navideñas.

ABC / ALMUDÍ

lunes, 3 de enero de 2011

Elogio a la Ejemplaridad

Excelente artículo sobre un valor humano y cristiano fundamental.

Todos, y no sólo los jóvenes, necesitamos anclajes en los que apoyarnos para no sentirnos solos; comprobar que en la nunca aprendida tarea de vivir otros han sido más fuertes o más perseverantes o más nobles que nosotros. Espejos en que mirarnos para seguir remando hacia adelante
Año tras año la llegada de la Navidad actualiza en la conciencia de los creyentes la idea central de Almudi.org - "Elogio a la Ejemplaridad"la fe cristiana: su estricta vinculación con la persona de Cristo. Toda la riqueza dogmática del cristianismo, toda su trascendencia moral en el curso de la historia y toda su hermosura litúrgica vienen a sustanciarse en último término en la fidelidad a esa condición arquetípica de Jesús, en una auténtica “imitatio Christi” que aspira a reproducir en cada uno de nosotros el itinerario personal de aquel galileo que pasó por la vida “haciendo el bien” hace ya más de dos mil años.
      Así lo formuló Tomás de Kempis a comienzos del siglo XV. Se trataba de “conformar con Él” toda la vida del creyente. Y más tarde Erasmo de Rotterdam, que situó al Dios Hijo en el centro del Universo convirtiendo la visión medieval de Dios en una auténtica “cristología” que dignificó la condición humana e hizo posible la apertura del mundo moderno.
      La probada historicidad de Cristo no hace más que potenciar ese valor ejemplarizante de su persona, dando espesor real a su figura y encauzando la moral cristiana hacia un ámbito de intimidad en el que cada uno tiene que hacerse a sí mismo la pregunta definitiva: de qué modo y en qué grado es fiel a ese modelo de conducta.
      Como han subrayado los teólogos más solventes de nuestro tiempo, el cristianismo no es primariamente ni un movimiento social ni un humanismo liberador sino un camino de salvación personal sugerido por un arquetipo de perfección encarnado en la historia por la figura de Cristo. Un itinerario de salvación que en su versión más cabal aspira a una identificación mística con la persona de Jesús, a una experiencia personal de Dios al que, como decía Antonio Machado, los verdaderos creyentes, desconcertados por su silencio, andan siempre buscando “entre la niebla”. 

Rogelio Reyes
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ALMUDÍ

domingo, 2 de enero de 2011

¿De qué nos sirve un Dios niño?

Estupendo artículo del cardenal Scola que os invito a leer.

     La modalidad con que el Hijo de Dios viene a salvarnos no es un rito mágico, ni un mecanismo extrínseco o extraño a nosotros: el acontecimiento de la Navidad pone en marcha la libertad de los hombres y, por tanto, su responsabilidad
     ¿Qué necesidad tenemos hoy, en el año 2010, de un Dios niño? ¿En qué sentido es capaz de darnos un futuro, de permitirnos mirar hacia adelante llenos de una esperanza que Benedicto XVI ha definido como "confiada"? El anuncio de la Navidad nos encuentra este año afligidos y Almudí.org - "¿De qué nos sirve un Dios niño?"consternados frente a los numerosos signos de malestar del cuerpo social al que pertenecemos.
      Durante su dolorosa y extrema protesta, los trabajadores de la industria química Vinyls (Venecia) me decían: «Para nosotros, la Navidad no existe si no existe un futuro de trabajo», y es bien comprensible su angustiosa incertidumbre. ¿Y qué decir de los jóvenes, tantas veces engañados sobre la naturaleza del deseo que abre al hombre a la realidad entera, que se encuentran sin ideales que defender y sin perspectiva de futuro? Y nosotros, los adultos, no podemos decir que estemos fuera de este vacío, sino que somos cómplices de una sociedad que el alarmante informe Censis en Italia define como "frágil, cínica, pasivamente adaptativa, condenada al presente".
      Paradójicamente, es precisamente aquí donde se encarna la Navidad: Dios no ha tenido miedo de "empastarse" con las contradicciones propias de la condición humana. Haciéndose familiar a nosotros, más íntimo a nosotros que nosotros mismos —como dice el gran Agustín—, nos sostiene en la dignidad de nuestros afectos, de nuestro trabajo y de nuestro reposo. Pero la modalidad con que el Hijo de Dios viene a salvarnos no es un rito mágico, ni un mecanismo extrínseco o extraño a nosotros: el acontecimiento de la Navidad pone en marcha la libertad de los hombres y, por tanto, su responsabilidad.
      Por tanto, aún más en un momento de grave dificultad —no sólo económica y política— como la que estamos atravesando, la Navidad nos exhorta a despertar, nos provoca un sobresalto de densidad humana que consiste en "vivir relaciones buenas como camino para construir prácticas virtuosas". 
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Angelo Scola, Cardenal-Patriarca de Venecia
Almudí

sábado, 1 de enero de 2011

El matrimonio, ¿artículo de lujo?

  Estupendo artículo de ACEPRENSA. Si os interesa completo pedídmelo por mail (es solo para los suscriptores de esa web)

   La desafección hacia el matrimonio se observa en muchos países de Occidente, pero no entre todos los sectores sociales. En América, casarse sigue siendo la manera más normal de fundar una familia entre personas con estudios universitarios y buenos ingresos, mientras que en los niveles socioeconómicos inferiores es más habitual eludir el compromiso matrimonial. Estos están más expuestos a que se hunda su unión, y por lo tanto perciben el matrimonio como una institución menos atractiva.

   Un informe que se acaba de publicar muestra que el declive del matrimonio que se da en Estados Unidos está afectando a la base del orden social: la clase media. El informe, titulado When Marriage Disappears: The Retreat from Marriage in Middle America (“Cuando desaparece el matrimonio: el alejamiento del matrimonio por parte de la clase media norteamericana) es un trabajo conjunto del National Marriage Project de la Universidad de Virginia y del Institute for American Values.
       
               
A medida que el matrimonio se convierte cada vez más en terreno acotado de la clase acomodada, crece la brecha social y cultural
       
La investigación, desarrollada por W. Bradford Wilcox y Elizabeth Marquardt, observa que en la clase acomodada el matrimonio es más estable y parece estar fortaleciéndose. Entre los desfavorecidos, el matrimonio sigue mostrándose frágil. Pero la tendencia más reciente y de mayor importancia es que la institución matrimonial está debilitándose en la clase media. Entre los estadounidenses de clase media, definidos a los efectos del informe como quienes poseen un diploma de enseñanza secundaria pero carecen de una titulación universitaria, las tasas de maternidad fuera del matrimonio y las de divorcios están creciendo. 

ACEPRENSA